(GFR Media)

Wasington - El Proyecto Alternativo Nuclear (NAP, por sus siglas en inglés) publicó esta semana un estudio preliminar en el que avivan su reclamo para que el gobierno de Puerto Rico considere la energía nuclear como complemento a un futuro sistema energético basado en fuentes renovables.

Aunque la alternativa ha sido rechazada por la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE), NAP- integrado por ingenieros puertorriqueños-, rindió un informe preliminar al Departamento de Energía estadounidense, que les financió el estudio con una subvención de $820,000.

El documento recomienda reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés), y microrreactores como apoyo a los esfuerzos del gobierno de Puerto Rico por alcanzar un 100% de energía renovable para 2050.

“Los SMR y los microrreactores pueden respaldar la jubilación requerida del 74% de la envejecida flota de generación de la AEE y la instalación oportuna de nueva capacidad para garantizar una red confiable y el suministro de energía”, indica el informe preliminar, que se publica en momentos en que Puerto Rico ha estado enfrentándose a terremotos desde principios de año.

El estudio reconoce los sismos ocurridos en enero en Puerto Rico – que se repitieron este mismo mes-, y dice que futuras plantas de generación en la isla “deben mantener el más alto nivel de seguridad contra terremotos”.

“Los reactores nucleares avanzados proporcionan una combinación de costos reducidos de electricidad, electricidad básica de cero emisiones y una dependencia mínima en las importaciones de combustible que pueden conducir a un alto grado de seguridad y confiabilidad energética muy necesarias para un sector industrial y manufacturero robusto en Puerto Rico”, agrega el estudio.

El informe alude a los problemas de suministro de petróleo y gas licuado después del azote del huracán María.

“Mantener una alta frecuencia de importación de combustible a la Isla dejaría a Puerto Rico vulnerable a futuras interrupciones del suministro en caso de eventos naturales”, agrega.

Según NAP, “a medida que Puerto Rico se mueve para transformar su sector energético, es imperativo que dicha transición en apoyo a una recuperación económica a corto plazo (es decir, la ley Promesa), construya una base para un crecimiento económico sostenible y creee resistencia frente a los desafíos económicos futuros”.

NAP sostuvo que entrevistó a 3,079 residentes de la Isla y encontró que el 93% tenía “curiosidad sobre los posibles beneficios” de la energía nuclear.

El director ejecutivo de la AEE, José Ortiz, ha descartado incluir un proyecto de energía nuclear en el proceso de transformación del sistema eléctrico de Puerto Rico.

En un artículo de opinión publicado en octubre en El Nuevo Día, el profesor Jorge Colón, del Departamento de Química de la Universidad de Puerto Rico, advirtió que “para generar la misma cantidad de energía que genera una sola planta nuclear convencional se necesitaría instalar muchos microrreactores, aumentando así el riesgo de accidentes, los desperdicios nucleares y los costos”.

“Debemos solo depender del reactor nuclear que está a 93 millones de millas de nosotros, el Sol”, sostuvo entonces el doctor Colón.


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