El juez federal José Cabranes sostiene que “la industria farmacéutica resurgente proporcionaría una base sólida para el crecimiento de Puerto Rico”. (Archivo / GFR Media)

Washington - Convencido de que fue un error eliminar los incentivos de la sección 936 del Código de Rentas Internas para la manufactura en Puerto Rico, el juez federal José Cabranes abogó este jueves por darle nueva vida a la producción farmacéutica en la isla.

Cabranes señaló que los detalles de lo que debe ser un nuevo incentivo para la inversión manufacturera en Puerto Rico es un asunto para los que hacen política pública, pero consideró que la eliminación de las 936 junto a la imprudencia fiscal de los gobernantes generó “la peor recesión económica en la historia de Puerto Rico”.

“Preocupado por el favoritismo del ‘bienestar corporativo’ hacia Puerto Rico frente a los estados, el Congreso eliminó gradualmente la exención de impuestos entre 1996 y 2006. Cuando se combinó con décadas de imprudencia fiscal, esa decisión provocó la peor recesión en la historia de Puerto Rico. Muchas compañías se fueron. Las tasas de desempleo y los niveles de pobreza se dispararon. El gasto gubernamental aumentó, lo que resultó en deudas masivas”, opinó Cabranes, en un artículo de opinión en el periódico The Wall Street Journal.

Cabranes sostuvo que a los funcionarios electos en Washington y San Juan les tocará encontrar la mejor herramienta, “pero alentar a las compañías farmacéuticas a regresar al territorio y trabajar bajo la bandera de los Estados Unidos es un objetivo no partidista”.

En momentos en que más del 80% de los ingredientes activos para medicamentos se producen fuera de Estados Unidos, Cabranes, del Segundo Circuito de Apelaciones federales, se sumó a los que consideran que incentivar la inversión manufacturera en la Isla debe ser parte fundamental de los esfuerzos para lograr el retorno de empresas farmacéuticas a suelos bajo la bandera estadounidense, tras la experiencia con la pandemia del coronavirus.

La industria farmacéutica resurgente proporcionaría una base sólida para el crecimiento de Puerto Rico. Han pasado tres años desde que Puerto Rico se declaró en bancarrota bajo los auspicios de la legislación federal y casi tres desde que el huracán María devastó la isla. La recuperación ha sido inestable, con terremotos recientes que se han sumado a esa carga. Y (ahora), el COVID-19 ha dejado Puerto Rico en un punto muerto, al igual que el resto del país”, agregó.

Cabranes, primer puertorriqueño nombrado juez federal en Estados Unidos, consideró que “restaurar la capacidad de producción farmacéutica de la isla también garantizará que el suministro de medicamentos de los Estados Unidos sea seguro, no una pieza de cambio en los asuntos internacionales”.

“Es raro tener una política pública que cumpla tantos objetivos simultáneamente y atraiga el apoyo de todas las partes. Recuperar la industria farmacéutica en Puerto Rico puede ser una panacea”, añadió el juez Cabranes.


💬Ver 0 comentarios