Familiares despiden a la madre y los dos hijos que murieron en un incidente de tránsito en plena época navideña.

La familia de la joven madre y sus dos hijos que fallecieron el pasado viernes tras un aparatoso accidente de tránsito, en la avenida Jesús T. Piñero, agradeció hoy, jueves, todas las muestras de apoyo que reciben desde que se supo de la tragedia.

La abuela de Abrianys Zahiris, de seis años y Yeliel Abjuán Arroyo Crespo, de siete años, y madre de Iris Johelly Crespo Cabrera, de 24 años, se expresó agradecida y conmovida por la solidaridad de personas y organizaciones que se han puesto a disposición de la familia y del niño de ocho años que sobrevivió al accidente.

"No tengo palabras de agradecimiento para el pueblo de Puerto Rico. Todo el pueblo se ha desbordado. Tengo 2,000 mensajes en el Messenger para contestar y me han llamado de México, Santo Domingo y Estados Unidos. Me han llamado muchas personas”, contó Zuleyka Cabrera en entrevista con El Nuevo Día.

Desde hoy, se realiza el velatorio de la madre y sus dos hijos en la funeraria Puerto Rico Memorial.

Cabrera se ha mantenido publicando mensajes sobre la tragedia en su cuenta de Facebook, que es pública, y no ha cesado de atender medios de comunicación demostrando una impresionante fortaleza de espíritu.

“Es la fe en Dios de mi familia. La fe y las oraciones… somos creyentes del Señor y ver a mi nieto…. pues gracias a Dios que me dejó a mi nieto”, manifestó Cabrera mientras el sobreviviente de la tragedia mientras el menor de ocho años caminaba por la funeraría utilizando un bendaje en su brazo izquierdo.

La familia ha recibido todo tipo de apoyo del Municipio de San Juan, el Hospital Pediátricos y el club de Baloncesto Fraigcomar, entre otras organizaciones.

Teorías preliminares de las autoridades, incluyendo la de la propia Cabrera, apuntan a que su hija pudo haberse quedado dormida mientras manejaba su vehículo. Los tres menores que viajaban con ella no tenían asientos protectores ni cinturones de seguridad puestos.

“Mi yerno me dijo: ‘Zuleyka, yo les puse los cinturones cómo siempre. No sé si se los quitaron’”, contó Cabrera.

Crespo Cabrera se ganaba la vida como enfermera no licenciada, cuidando a domicilio a tres adultos mayores. Durante la madrugada del pasado viernes, cumplió con uno de esos turnos, acudió a su residencia en Barrio Obrero a recoger a sus tres hijos, que eran cuidados por su esposo Abraham Arroyo, y se dirigía a la residencia del abuelo paterno de los niños cuando ocurrió la tragedia.

Cabrera contó que su hija llevaba ese "trajín de tres turnos de trabajo hace meses”.

“Le decía: ‘mama, estás trabajando mucho’”, dijo Cabrera. ‘”Te prometo que en diciembre voy a dejar un turno’”, fue la contestación de Iris Johelly.

“A ella le encantaba servir. Le encantaba lo que hacía”, puntualizó.

El abuelo paterno de los niños, Carmelo Arroyo, quien también es capellán, igualmente se desbordó en agradecimiento con todo el personal del Centro Médico, al igual que los policías estatales y municipales que intervinieron en el caso.

“De parte de la familia Arroyo damos las gracias… no hay palabras para describir esto”, dijo el hombre a la prensa mientras reflexionaba sobre cómo el incidente demuestra lo frágil que es la vida.

“Hay dos cosas que uno tiene: el amor de Cristo, que nadie te lo quita y la muerte. Esas son las únicas dos cosas en esta vida que nadie te quita, así de sencillo”, sostuvo. “Tenemos que abrazar a nuestros familiares y uno no sabe lo que va a pasar mañana".

Arroyo, sin embargo, puso en duda la teoría de que Crespo Cabrera puso haberse quedado dormida y mencionó que en las redes sociales se ha comentado sobre la posibilidad de que el accidente haya sido provocado por un conductor que le hizo un corte indebido de tránsito a la joven madre.

“Ella no se quedó dormida. Estaba despierta… me llam'p porque iba para acá (su casa)”, dijo Arroyo, quien especuló que los niños fallecidos pudieron haberse soltado los cinturones de seguridad. “Dicen en Facebook que le cortaron”, agregó al presentar la teoría de la negligencia de otro conductor. “A lo mejor cogió miedo y aceleró”.

Carmen Yulín Cruz le da el pésame

Cabrera es empleada del Municipio de San Juan, al igual que su yerno, Abraham Arroyo, por lo que a la funeraria se presentó la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz Soto, para darles el pésame.

“Es un momento doloroso y quien ha perdido un hijo sabe que es un dolor con el que uno aprende a vivir, pero siempre se queda. No hay forma de que esa pérdida poder manejarla, sobre todo, de inmediato”, dijo la alcaldesa a la prensa.

“Me tomo la libertad de hacer una petición al pueblo de Puerto Rico: es momento de ayudar, no de juzgar. Hay muchos comentarios en las redes sociales de por qué pasó, quién fue responsable y mire, ninguna madre quiere esto para sus hijos y ningún padre quiere esto para sus hijos”, sostuvo Cruz Soto.“El que tiene dos y tres trabajos los tiene, no porque quiere, sino porque los necesita y lo que tenemos que pensar es cómo construir un país diferente para que una persona, con un trabajo, pueda mantener a sus hijos”.


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