Voluntarios preparan un evento especial para los necesitados.

La esquina de la avenida Fernández Juncos con la calle Monserrate, en pleno corazón de Santurce, se prendió esta mañana de alegría con el fiestón navideño que le organizó un grupo de voluntarios a los participantes de La Fondita de Jesús.

La organización sin fines de lucro ofrece servicios a personas sin hogar desde que se fundó hace 35 años.

Vistiendo sus mejores galas, con pantalón oscuro, camisa de botón con coloridos cuadros y corbata negra, Luis Rosario llegó hoy, martes, al comedor de La Fondita para alimentarse pero, en esta ocasión, para celebrar con las personas que diariamente acuden allí para desayunar y almorzar.

“¿Qué quiero para el próximo año? Mucha salud”, contestó mientras dejaba a un lado el celular con el que aprovechó para tomar decenas de fotos de la actividad y sentarse a almorzar.

Pernil, pasteles, yuca, arroz blanco y sopón de gandules era parte del menu que confeccionó un grupo de reconocidos chefs y sus ayudantes (Mario Pagán, José Enrique Monte, Juan Peña, Gabriel Álvarez e Iván Solís, entre varios otros) bajo la coordinación de María Fernanda Levis, su hija y un grupo de voluntarios que desde hace más de 20 años confeccionó un almuerzo navideño en el lugar para los participantes.

“Empecé hace más de 20 años con un equipo de amigos y voluntarios. Siempre pido de cumpleaños (en noviembre) dinero para cooperar aquí”, dijo Levis, mientras vigilaba celosamente la organización de la actividad, que comprendió también de la repartición de desayuno y de un espectáculo musical a cargo de la compañía Coquigram que fue cortesía de una de las voluntarias de la actividad de forma privada.

“Esto se debe a la comunidad. Venimos todos los años los chefs de mis restaurantes y varios colegas para aportar a la tradición”, dijo, por su parte, Pagán.

Lester Rosa Díaz, de 55 años, fue una de las que llegó temprano para celebrar las bendiciones recibidas este año, como el apartamento que consiguió hace seis meses y en el que anhela con todo su corazón poder recibir y volver a ver a sus cinco hijos y diez nietos, quienes, según contó, viven en el exterior.

“Así como nació el Niño Jesús, hace siete meses nací yo”, dijo la arecibeña quien contó que, tras diez años deambulando, finalmente hace seis meses logró alcanzar una de sus metas, una vivienda propia.

Abner Maldonado, quien vive en la calle hace 15 años, fue otro de los que asistió a la actividad.

“Se supone que la Navidad es estar con la familia, pero no tengo. Mi familia es La Fondita”, sostuvo mientras comía.

Sarahí Rivera Ortiz fue otra de las participantes que también gozó de la actividad navideña.

“Me quedé en la calle en junio, pero hace ocho días vivo en La Casa Rosa”, dijo la mujer, quien pidió de deseo navideño el poder volver a ver a sus dos hijas, de 25 y 28 años, a quienes, según dijo, no ve hace años.

“Navidad es el nacimiento de Jesús y estoy agradecido de los servicios que dan aquí”, dijo Eladio Améstica Dumerg, quien según contó desde hace varios meses trabaja en el campamento de La Fondita, una oportunidad de trabajo que se le otorga a los participantes.

Mercedes Pons, quien es voluntaria y miembro de la Junta de Directores de La Fondita, explicó que diariamente acuden unos 50 a 60 participantes a desayunar y a almorzar en el lugar. Además, explicó, a través de un trabajador social se identifican las necesidades de los participante en vías de tratar de reintegrarlos a la sociedad.

“Cuando le damos abrigo al necesitado es como si se lo diéramos a Él (al Niño Jesús)”, dijo Coraly Betancourt, otra de las voluntarias de la actividad.


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