¿Por qué no alejan del sur de Puerto Rico a las víctimas del terremoto? Mira cómo respondió la gobernadora.

La gobernadora Wanda Vázquez Garced recalcó esta tarde que no reubicará a las personas afectadas por los recientes temblores en la zona sur, donde se concentra la actividad sísmica, porque “no se quieren ir”.

Vázquez Garced aseguró que los refugiados en municipios al sur no quieren ser movilizados a otras áreas de la isla y que una reubicación afectaría el estado emocional de los damnificados.

“No ha habido ni un solo refugiado que ha dicho que quiere mudarse a otro sitio”, sostuvo la mandataria en una conferencia de prensa tras una reunión con alcaldes del sur y jefes de agencia.

A pesar de ser un área de peligro, la gobernadora enfatizó que el gobierno continuará administrando la ayuda en la zona sur para no sacar a las personas refugiadas de su entorno y evitar causarles daño emocional.

Asimismo, Vázquez Garced censuró las opiniones de expertos que han expresado que los refugiados deben ser reubicados a otras áreas de la isla y dijo que lo más importante para ella es “tener la opinión de los alcaldes”.

“Hay muchas personas opinando en las redes sociales”, acotó la mandataria. “El mejor análisis lo hace el que sufre, el que duerme en un catre”.

Más temprano, el geomorfólogo José Molinelli Freytes opinó que se deben reubicar a los refugiados en el sur de la isla a otras áreas de Puerto Rico como medida de seguridad.

“Mi recomendación es que estas personas que están sintiendo los sismos continuamente, en vez de atenderlos ahí en casetas de campaña, que se muevan fuera de la zona”, señaló Molinelli Freytes en entrevista con Radio Isla 1320. “Eso tiene un efecto, de reducir el flujo de gente que está llegando y exponiéndose a una zona de peligro”.

Asimismo, expresó que el volumen de voluntarios y ciudadanos que arriban al sur para llevar ayuda a los damnificados por los temblores representa un riesgo mayor.

“El problema con eso es que toda gente que están llegando al área del epicentro están expuestos a un riesgo de que si un ocurre un terremoto mayor, pueden ser víctimas del mismo evento”, manifestó el científico.

Por su parte, el ayudante general de la Guardia Nacional de Puerto Rico, José Reyes, informó más temprano en el día que los campamentos de caseta (“tent cities”) para refugiar a personas afectadas por los recientes temblores fueron ubicados en municipios al sur precisamente porque los residentes en el área no quieren abandonar sus casas.

El militar aseguró que se discutió la posibilidad de instalar los “tent cities” en lugares fuera del área de mayor peligro con Vázquez Garced, alcaldes y agencias antes de decidir ubicarlos en los pueblos de Ponce, Peñuelas, Guayanilla, Guánica y Yauco.

“No quieren abandonar su pueblo, su tierra”, manifestó Reyes. “En el día, van a sus casas para evitar cualquier tipo de robo y regresan en la tarde para pernoctar”.

El general dijo que también se exploró la alternativa de reubicar a los damnificados al Campamento Santiago, en Salinas. Sin embargo, indicó, las personas prefieren permanecer en sus pueblos.

La instalación de los “tent cities” en los municipios más afectados por los sismos debe culminar hoy, y comenzarán a recibir personas mañana, aseguró Reyes. La Guardia Nacional, abundó, les dará prioridad a las personas encamadas, en sillas de rueda o que padezcan de alguna condición médica que requiere equipo especializado. Para ellos, añadió, habrá casetas con aire acondicionado.

Los “tent cities” contarán con cocinas portátiles, servicios médicos y seguridad. La Guardia Nacional estará a cargo del comando y control en los campamentos, que contarán con representación de las agencias estatales y federales para proveer apoyo directo a la ciudadanía.

Al momento, el cuerpo militar está en espera de que el secretario de Defensa de Estados Unidos, Mark Esper, apruebe activar unidades de reserva que proveerán duchas y lavanderías portátiles.

Reyes señaló que el Departamento de la Vivienda está trabajando para relocalizar a las personas, pero el plan a seguir dependerá de la aprobación de la solicitud de la declaración de desastre mayor en Puerto Rico. De ser aprobada, dijo, los damnificados podrían ser ubicados en otras viviendas, hoteles o lugares de alquiler a corto plazo.

Después de que dos sismos de magnitud 6.4 y 5.6 sacudieron la isla, la gobernadora firmó el pasado martes una declaración de emergencia para Puerto Rico y activó la Guardia Nacional para atender los daños ocasionados por los terremotos.

Actualmente, personal médico y sicólogos de la Guardia Nacional se encuentran en los refugios de los cinco municipios más afectados por los temblores. Asimismo, personal del cuerpo militar provee apoyo de seguridad a las policías estatales y municipales.

Al momento, la Guardia Nacional cuenta con cerca de 600 efectivos. Reyes proyectó que el número podría aumentar a alrededor de 1,000 soldados en las próximas 24 a 48 horas.


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