El médico Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, reconoció que hay mucha preocupación entre los proveedores de salud de como afectaría toda esta situación el sistema salubrista del país. (GFR Media)

La emergencia de salud pública declarada esta semana en Puerto Rico a raíz de la pandemia de COVID-19 podría causar un disloque en las operaciones normales del sistema de salud, así como en el servicio a pacientes.

Al menos así lo informó hoy, viernes, el director de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Jorge Galva, quien le pidió a las compañías de seguros de salud que administran el plan de salud del gobierno crear planes de contingencia ante los potenciales obstáculos e interrupciones operacionales que podrían surgir.

“El ciclo de pago de los proveedores, la entrega de información a la ASES y los servicios directos a los beneficiarios del Plan Vital y Platino podrían verse interrumpidos”, les advierte Galva a las aseguradoras en una carta que les envió donde les anticipa que esta situación podría provocar interrupciones operacionales de leves a significativas.

Galva reconoce en el documento que este escenario podría causar dificultades financieras considerables a los proveedores. De cara a este posible cuadro, el funcionario le solicitó a las compañías que presenten o antes del martes un plan comprensivo de mitigación para atender estas potenciales dificultades.

Este plan debe incluir como las aseguradoras lidiarían con el ciclo de pago a los proveedores, incluyendo las auditorías de utilización, la reconciliación de pagos, la tramitación de información y la transmisión de información electronica. Además, deben tomar medidas para asegurar los servicios directos a los pacientes del plan del gobierno y cumplir con acuerdos contractuales y cartas normativas de la ASES.

El médico Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos, reconoció que hay mucha preocupación entre los proveedores de salud de como afectaría toda esta situación el sistema salubrista del país.

“La preocupación principal es que no hay protocolos para las oficinas médicas. Todo es que vayan a los hospitales, pero hay preocupación de que se saturen los hospitales y cómo tratar a pacientes (con sospecha de COVID-19) si llegan a una oficina médica, si hay que aislarlos, cómo atenderlos”, dijo el pediatra.

Agregó que hay querellas ante la Oficina del Procurador del Paciente de personas que entienden se les trató mal en una oficina médica por estar tosiendo.

“Hace unos días llegaron tres chinos a un hospital y la sala de emergencia, que estaba llena, se vació, cuando era un chino que se había caído y se le rompió un diente. Además eran chinos que viven en Puerto Rico”, dijo.

Ramos comentó que el Comisionado de Seguros emitió una directriz para la cobertura de las pruebas de COVID-19. Además, informó que el Centro de Servicios Medicare y Medicaid (CMS, por sus siglas en inglés) también emitió una codificación para poder facturar por estas pruebas. Recordó, además, que aunque existen unos códigos para facturar por servicios de telemedicina y consultas médicas telefónicas los planes médicos no suelen cubrir estos servicios.

“Se supone que todos los planes médicos que reciben fondos federales tienen que cumplir (con cubrir estos servicios)”, puntualizó Ramos.


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