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El informe señala que, cuando azotó el huracán María, ya era deficiente la cantidad de abastos del almacén de FEMA. (David Villafañe)

Washington - Esta vez, la comisionada residente Jenniffer González, afiliada a los republicanos, coincidió con demócratas boricuas del Congreso, al indicar que el informe de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) sobre la movilización federal tras los huracanes de 2017, evidencia que la respuesta inmediata del gobierno de Donald Trump a la devastación causada por María en Puerto Rico “no fue la mejor”.

“La falta de un plan de abastecimiento de suministros para Puerto Rico cuando se le envió un 80% de las provisiones que se en encontraban en la isla a las Islas Vírgenes luego del huracán Irma, dejaron desprovistos a los puertorriqueños en plena temporada de huracanes”, dijo González.

El jueves, el Departamento de Seguridad Interna publicó un informe en el que FEMA reconoció que no estuvo preparada para lidiar con una catástrofe como la causada por el huracán María en Puerto Rico.

Entre otras cosas, el informe indica que FEMA subestimó las necesidades de alimentos y agua que se requerían para asistir a la isla.

El informe señala, entre otras cosas, que cuando los vientos del destructivo huracán comenzaron a azotar a Puerto Rico ya era deficiente la cantidad de abastos del almacén de FEMA, pues sus suministros habían sido destinados semanas antes a las Islas Vírgenes estadounidenses, donde el huracán Irma había hecho estragos.

“Debieron haber sido más proactivos en restablecer el inventario en la isla, ya que nos encontrábamos en plena temporada de huracanes. En diversas reuniones hemos hablado de estos temas y la agencia ha reconocido que estarán ajustando su plan de emergencia para que esto no vuelva a ocurrir. Le estaré solicitando a la agencia que someta un informe detallado sobre los suministros que hay en la isla y el plan de acción federal en esta temporada”, indicó González.

Tardó más

FEMA, entre otras cosas, aceptó que le tomó más tiempo de lo que esperaba la distribución de 35 millones de platos de comida que afirman lograron entregar, y que tuvieron menos empleados disponibles de los que necesitaban para la temporada de huracanes.

El informe señala que FEMA no pudo rastrear con eficiencia quiénes necesitaban los alimentos y parte de la ayuda entregada.

“Este informe deja en claro lo que ya sabíamos: que FEMA no estaba profundamente preparada para María, su respuesta se vio obstaculizada por la incompetencia y la falta de liderazgo y, trágicamente, el pueblo de Puerto Rico sufrió por ello. Esta administración, lamentablemente, no estaba preparada para la gravedad de esta tormenta y les costó la vida a los puertorriqueños. Desde el presidente hacia abajo, este gobierno le falló a 3.3 millones de ciudadanos estadounidenses en Puerto Rico”, dijo la congresista demócrata Nydia Velázquez (Nueva York).

Mientras, el también demócrata José Serrano (Nueva York) señaló que “la falta de planificación y coordinación de FEMA empeoró lasituación y muchos puertorriqueños sufrieron innecesariamente como resultado. No podemos permitir que una crisis como esta vuelva a suceder”.

Por su parte, Luis Gutiérrez (Illinois) sostuvo que el presidente Trump sentó las bases para una respuesta deficiente con sus críticas sobre el costo y las quejas falsas de que los puertorriqueños no querían asumir responsabilidades durante la emergencia.

“Negligente”

“La respuesta del gobierno federal a la crisis en Puerto Rico fue criminalmente negligente y, de hecho, empeoró la situación. Ante esta revelación, FEMA debe movilizarse de inmediato para ayudar a los puertorriqueños que todavía están sufriendo y que necesitan desesperadamente de una línea de ayuda”, indicó Héctor Figueroa, presidente del sindicato 32BJ y coordinador de la coalición Vamos por Puerto Rico.

“FEMA debería cesar y desistir de sus intentos de presionar a los ciudadanos puertorriqueños que viven en Estados Unidos para que regresen a una isla devastada, y en vez de ello, trabajar con los desplazados para garantizar que tengan los recursos necesarios para reconstruir sus vidas y realizar su transición hacia condiciones estables de vivienda”, añadió.

Figueroa indicó que “más allá de las actitudes racistas y antilatinas de la administración Trump”, el gobierno federal “está permitiendo que los buitres corporativos se aprovechen de la crisis humanitaria” a la que se enfrenta Puerto Rico, con planes dirigidos a privatizar su red eléctrica y sus escuelas, y vender “terrenos públicos a precios de ganga”.


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