Nota de archivo: Este contenido fue publicado hace más de 90 días

“Todos los hospitales tienen protocolos de seguridad básicos para llevar al paciente por la ruta correcta: el bien de su enfermedad”, dijo Jaime Plá, presidente de la Asociación de Hospitales. (horizontal-x3)
“Todos los hospitales tienen protocolos de seguridad básicos para llevar al paciente por la ruta correcta: el bien de su enfermedad”, dijo Jaime Plá, presidente de la Asociación de Hospitales. (Archivo)

Aunque no hay un protocolo uniforme de seguridad entre los hospitales del País, todos deben tener estructuras semejantes que garanticen la protección de empleados, pacientes y visitantes.

La vigilancia permanente de los accesos, la supervisión de ciertas áreas con cámaras de seguridad y la custodia permanente de perímetros sensitivos -como el ala de maternidad y la unidad de cuidado intensivo- son algunos de los puntos que directivos de algunos hospitales del patio aceptaron compartir con este diario.

El objetivo principal de todo este armamento, se enfatizó, es abrigar un clima de observación y custodia permanente para evitar incidentes que puedan interferir con la misión principal del hospital como salvaguarda de la vida de personas.

“Todos los hospitales tienen protocolos de seguridad básicos para llevar al paciente por la ruta correcta: el bien de su enfermedad”, dijo Jaime Plá, presidente de la Asociación de Hospitales.

La ruta, aseguró, comienza en la entrevista inicial con el paciente, en la cual se recopila información que puede levantar banderas rojas, como señales de maltrato o violencia, así como situaciones de salud física y mental que se deben tener en cuenta durante la admisión hospitalaria.

“Si el paciente tiene, por ejemplo, una infección contagiosa hay que llevarle a un área donde no contagie a nadie”, indicó.

No obstante, aseguró hay incidentes que surgen sin avisos.

“Es difícil pronosticar eventos sin señales (previas). Hay situaciones, eventos centinela, que requieren que se hagan reportes a las entidades pertinentes, como el Departamento de la Familia y la Policía”, sostuvo, aunque comentó son “casos aislados”.

Agregó que, cuando se fortalezca el sistema de expedientes médicos electrónicos se facilitará la información que pueda ser compartida entre proveedores.

Que el hospital cuente con la cantidad adecuada de personal es vital para minimizar las posibilidades de que surjan accidentes o eventos que lamentar, aseguró el licenciado Pedro Meléndez, director ejecutivo del Sistema de Salud Menonita.

“A veces, por economizar, no está el personal completo y hay riesgo. Por eso es importante que el staff esté completo”, dijo.

En el área de intensivo, aseguró, debe haber un enfermero por cada dos pacientes y en algunos casos, dependiendo de las condiciones de la persona, podría haber un personal de enfermería por paciente.

En un piso hospitalario regular, mientras tanto, explicó que podría haber una enfermera graduada por cada ocho o diez pacientes.

En otras áreas de particular sensitividad, como de pediatría y psiquiatría, recalcó lo importante que es la seguridad en los accesos y el monitoreo continuo.

“Allí los pacientes nunca pueden estar solos”, recalcó.

La licenciada Marta Rivera, directora ejecutiva del Hospital San Juan Capestrano, informó, por su parte, lo importante que es tener poblaciones separadas por edades.

“No puede haber adultos, adolescentes y niños juntos, ni siquiera comiendo”, puntualizó Rivera.

Comentó que podrían haber, por ejemplo, niñas y niños juntos durante el día bajo estricta vigilancia, pero separados al dormir.

“Hay que evitar situaciones de riesgo entre diferentes poblaciones. Cada hospital psiquiátrico debe dar rondas de vigilancia cada 15 minutos”, señaló.

Enfatizó que, aun cuando los pacientes duermen, se deben dar rondas por las habitaciones para asegurar que el paciente esté “respirando y en su cama”.

Puntualizó que cuando un paciente es admitido a una unidad de psiquiatría se le dan unas reglas de conducta que debe seguir y consentir.


💬Ver 0 comentarios