Un grupo de boricuas participan de la conferencia internacional Education Exchange (E2) de Microsoft. (Suministrada) (semisquare-x3)
Un grupo de boricuas participan de la conferencia internacional Education Exchange (E2) de Microsoft. (Suministrada)

París - La evaluación del desempeño de los estudiantes de una forma justa y eficiente es uno de los principales retos que enfrentan los sistemas educativos alrededor del mundo, un cambio que debe encabezar la transformación educativa a nivel internacional tras décadas de depender solo de las notas en materias académicas o de pruebas estandarizadas, destacaron varios expertos en Pedagogía e Innovación que participaron de la conferencia internacional Education Exchange (E2) de Microsoft.

La “próxima frontera” en la evaluación estudiantil es medir, de alguna manera, el aprendizaje socioemocional, sostuvo el jefe del Centro para la Investigación Educativa e Investigación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD, por sus siglas en inglés), Dirk Van Damme.

El aprendizaje socioemocional (SEL, por sus siglas en inglés) gira en torno a destrezas que ayuden en el autocontrol y el trabajo en equipo, entre otros, por lo cual incluye elementos como la colaboración, la comunicación y la disciplina.

La OECD es la entidad encargada del desarrollo de las pruebas estandarizadas del Programa Internacional para la Evaluación Estudiantil (PISA, por sus siglas en inglés), las cuales se han convertido en el estándar para evaluar los sistemas educativos de todo el mundo.

“Nunca pensamos que las PISA iban a tener tanto impacto, que iban a ser tan exitosas, en empujar la agenda educativa mundial”, sostuvo Van Damme.

Los resultados que los países obtienen en las pruebas PISA se utilizan para ubicar a cada país en un escalafón mundial que compara la calidad de todos los sistemas educativos. Estas pruebas solo miden el desempeño de los alumnos en Lectura, Matemáticas y Ciencias, por lo cual Van Damme reconoció que hay países que no le dan validez o le restan importancia a sus resultados, particularmente cuando descienden en el escalafón.

El director de Tecnología de la Información y Comunicación en la Educación de la Unesco, Fengchun Miao, destacó que los líderes educativos deben estar conscientes del impacto que las evaluaciones tienen sobre los currículos, sobre las dinámicas en los salones de clase y sobre cómo las universidades preparan a los futuros maestros.

“Todos debemos entender que lo que evalúas es lo que enseñas, cómo tú evalúas es cómo tú enseñas. Debemos pensar muy bien en cómo hacemos las evaluaciones”, argumentó Miao.

El líder educativo en Mercadeo de Microsoft, Mark Sparvell, señaló que la educación se encuentra en una intersección en la cual se debe determinar el rol que la tecnología debe jugar para impulsar el aprendizaje de los estudiantes.

“Ya nos tenemos que preguntar no qué significa estar listos para la universidad, sino que los estudiantes estén listos para sus carreras, para sus vidas”, expresó Sparvell.

Ante esto, Sparvell -natural de Australia- destacó que la enseñanza socioemocional ahora es “fundamental en la educación, no ornamental”.

Como parte de un estudio sobre la brecha entre las destrezas que los estudiantes aprenden en las escuelas y las destrezas que requiere el mercado laboral, confeccionado por Microsoft el año pasado, se determinó que tanto los patronos como los jóvenes coinciden en que los recién graduados de la escuela no tienen las destrezas socioemocionales necesarias para ser contratados, destacó Sparvell.

Más de 200 educadores de unos 90 países alrededor del mundo participan esta semana de una serie de talleres, orientaciones y exhibiciones como parte de la conferencia E2, organizada por Microsoft.

Cuatro maestros de Puerto Rico -Jan Carlos de la Paz Rivera, Samuel Cardeña, Alex Tirado y William Guzmán- participan en el evento, durante el cual darán a conocer los proyectos innovadores que han implementado en sus clases con la ayuda de la tecnología. Un quinto docente, Bryan Rivera Medina, también participa de la conferencia como mentor de otros maestros.

Aunque el evento promueve el uso de la tecnología en el salón de clases y los beneficios de programas educativos y aplicaciones para proveer una enseñanza individualizada para los alumnos, varios expertos levantaron la voz de alerta sobre lo fácil que es abusar de ella en un contexto educativo.

Van Damme señaló que la OECD aún no tiene suficientes datos para medir el impacto de la tecnología en los ambientes educativos. El funcionario, oriundo de Bélgica, reveló que datos preliminares señalan a un impacto negativo, mientras más tecnología hay en las escuelas, menor es el desempeño de los alumnos en destrezas académicas.

No obstante, esto chocó con todos los testimonios que se presentaron tanto en la tarima del primer día de conferencias oficiales de E2, así como los relatos que los educadores compartían entre ellos en los pasillos del recinto que alberga el evento.

“Se deben implementar políticas. Es importante que los estudiantes usen la tecnología (en el contexto educativo), pero tiene que tener un propósito. Usarla por usarla no es lo mejor”, destacó la maestra principal de la St. Augustine’s National School en Finlandia.


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