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Vecinos del barrio Perchas, de Morovis, hacen fila para recibir alimentos por parte de personal de la Cruz Roja (Teresa Canino)

Morovis/Orocovis - Hablar de restauración en la montaña no es fácil cuando miles de personas continúan viviendo como si el huracán hubiese pasado ayer. Sin comida ni agua potable, sin la posibilidad de llegar a un supermercado a surtirse de productos necesarios y con la esperanza diaria de que llegue alguien, quien sea, con suministros.

Ante esta realidad, los alcaldes de Orocovis y Morovis manifestaron a El Nuevo Día que la respuesta del gobierno central para los pueblos del centro de la isla no ha sido eficaz y apelan a una mejor movilización de recursos y brigadas a estos pueblos.

Ambos alcaldes mantienen los esfuerzos de sus ayuntamientos concentrados en dos cosas: abrir camino y distribuir lo urgente.

En el caso del alcalde de Orocovis, Jesús E. Colón Berlingeri, uno de los mayores problemas que enfrenta son los deslizamientos y derrumbes en las carreteras, lo que obstaculiza la entrega de suministros. Al momento, informó, los contratistas se mantienen en la primera fase, que es la de abrir caminos, pero la remoción de escombros aún no se ha efectuado.

“La fase uno es abrir brecha, fase dos es remover lo que hay. Ellos (los contratistas) no pueden entrar a la fase dos hasta que facturen esa primera (fase). El gobernador dijo: ‘Les doy órdenes para que muevan el debris’ (escombros). Lo que el gobernador no sabe es que esto lo regula FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) y para entrar a la fase dos tienen que haber facturado la fase uno”, apuntó Colón Berlingeri.

El mecanismo actual, indicó el alcalde, es lento:  Obras Públicas municipal factura, va a la región y esta envía un inspector que certifica y que, eventualmente, regresa y va para San Juan.

Su reclamo al Centro de Operaciones de Emergencias (COE), ubicado en el Centro de Convenciones, en Miramar, es que se agilice el proceso. “Bajo la emergencia, tienen que establecer un mecanismo expedito. No ese, porque (el trámite) es un mes fácil ahí (de tardanza) y se va a quedar la fase dos guindando”, acotó.

Mientras, continúan las lluvias amenazando con bloquear vías principales necesarias para el transporte de agua y alimentos o de pacientes con alguna emergencia mayor, ya que el municipio no tiene un CDT funcional. Allí  operan con unas carpas habilitadas como sala de emergencias, bajo la administración de Salud Integral de la Montaña, organización que comenzó a administrar el CDT apenas dos semanas antes del huracán Irma.

Por su parte, la alcaldesa de Morovis, Carmen Maldonado, insistió en que el gobierno debe ser más proactivo.

“Yo vi muchísimos alcaldes llorando allí (en el Centro de Convenciones), desesperados porque tú necesitas ayuda. Es demasiada gente”, sostuvo.

 “Cada vez que me dirijo al Centro de Convenciones, se lo digo al personal de Fortaleza: ‘Ustedes tienen que hacer algo porque si no fuera por FEMA y el director (Alejandro de la Campa), por esta persona que está aquí, que ha sido tan atenta, mi pueblo no tuviera ni agua ni comida. Si no fuera por ellos, aquí se estuviera muriendo de hambre la gente hace muchísimo tiempo atrás”, añadió la alcaldesa.

Según Maldonado, la administración central debe moverse a nuevas ideas y soluciones para contestar las peticiones de los municipios, a tono con las necesidades de sus residentes. “El pueblo está desesperado. Nosotros, como alcaldes y como líderes, podemos esperar dos días, pero un pueblo con hambre y con sed no puede esperar. Si yo no les llevo comida, se mueren de hambre muchos de ellos”.

Colón Berlingeri, por su parte, se une al reclamo. “Yo he ido al COE tres veces y lo que allá se proyecta y se dice es una cosa y lo que está pasando acá es otra. Se está hablando de porcientos de luz y de agua todos los días; ese porciento yo no lo veo en ningún momento, tal vez en el área metropolitana y se entiende. Pero, debemos tirarnos más a la calle. Yo vi un montón de personas allí, ¿haciendo qué? Hay que venir más acá y ver cuáles son las verdaderas necesidades”, comentó.

Necesaria la coordinación

El alcalde orocoveño dijo que es necesaria la coordinación entre el ayuntamiento y la Guardia Nacional para tener un control sobre la distribución de suministros.

Según Colón Berlingeri, se corre el riesgo de que los artículos no lleguen a las manos que los necesitan y que sean las mismas personas que pueden llegar hasta los helicópteros las que se beneficien, lo que ha ocurrido en sectores del barrio Cacaos.

“Yo he ido al COE montón de veces, he tratado de que me digan, por lo menos para tener una idea. Allí nadie sabe de eso”, indicó el alcalde.

Ante esto, el municipio ha optado por distribuir los suministros “casa por casa” para asegurarse de que todos tengan la misma oportunidad de recibir alimento y agua, proceso que, en definitiva, toma más tiempo.

Perspectivas dispares

En nuestro recorrido por ambos pueblos, algunos ciudadanos reclamaban no haber visto a sus alcaldes.

Residentes de sectores como el barrio Perchas en Morovis o Ala de la Piedra en Orocovis se quejaron de no haber recibido suministros de parte del municipio, por lo que fue necesario cuestionar la distribución.

“A Ala de la Piedra yo fui. Me dio trabajo llegar (al cuarto día tras el ciclón). Yo le entregué a una empleada que nosotros tenemos allí para que repartiera lo que ella entendía que era más necesario porque no había manera de meterse por otros lados y yo traté de meterme y me quedé atolla’o”, defendió el ejecutivo de Orocovis, quien añadió que, en días posteriores, envió al comisionado de seguridad municipal, Francisco Hernández Cruz, casa por casa a entregar víveres.

Por su parte, Maldonado también defendió lalabor del municipio en cuanto a la distribución y atribuyó las quejas en el barrio Perchas a un conflicto con un pastor de la comunidad que, según la alcaldesa, retuvo unas 750 comidas por una semana en la iglesia esperando a que llegara un senador y un representante de distrito para repartirlas.

“Eso no es de papá Dios. Si tú eres un pastor, cómo tú vas a aguantar la comida cuando hay tanta hambre. Eso no se hace”, sentenció la alcaldesa, quien explicó que ese donativo se había coordinado con el Banco de Alimentos y estaba destinado para los barrios Percha y San Lorenzo.

Según Colón Berlingeri, otros alcaldes pasan por la misma situación y así lo han discutido. “Va a ser un fenómeno constante. Dicen que no se les ha entregado, cuando realmente se les ha entregado”, sostuvo.


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