Integrar las familias de los estudiantes de la escuela charter es parte central de la misión del proyecto Vimenti. (horizontal-x3)
Integrar las familias de los estudiantes de la escuela charter es parte central de la misión del proyecto Vimenti. (Ramón “Tonito” Zayas)

Un comentario de la maestra de Head Start de su hija fue suficiente para que la enfermera Marta Ortiz Clemente se acercara a la casa club del Boys and Girls Club, en Río Piedras, con la esperanza de matricular a su hija en la primera escuela charter en la isla.

El currículo bilingüe, la integración de las familias a la enseñanza y los servicios no académicos que recibirán los niños en la escuela Vimenti convencieron a esta sanjuanera de que la iniciativa educativa era lo que buscaba para su hija.

“No es que dude del sistema educativo, que (piense que) no es adecuado. Pero hay que estar a la vanguardia en lo que es la educación, y aquí yo vi eso”, comentó Ortiz Clemente.

En su primer día de clases, la niña de 5 años tenía en su cabeza un lazo anaranjado que le regaló uno de los pacientes que atiende Ortiz Clemente. La pequeña estaba concentrada dibujando en un papel junto a sus compañeros, a los cuales conoce desde hace poco más de una semana, ya que han participado juntos de un período de introducción al ambiente escolar.

Ayer, cuando arrancó oficialmente el año escolar en la escuela charter Vimenti, los pasillos de la casa club de Boys and Girls Club, en el residencial Ernesto Ramos Antonini, se llenaron de padres, funcionarios públicos y representantes de entidades aliadas a la organización sin fines de lucro, todos interesados en conocer de primera mano cómo operará este proyecto educativo.

Las escuelas charter son escuelas públicas administradas por entidades privadas. Este modelo de gerencia escolar se pudo implementar en Puerto Rico tras la aprobación en marzo de la Ley 85 de Reforma Educativa. El proyecto educativo será financiado tanto por el Estado como por donativos privados.

Al momento, no se ha dado a conocer con exactitud cuánto dinero pagará el Departamento de Educación a la organización sin fines de lucro para administrar la escuela Vimenti. La secretaria auxiliar de Asuntos Federales de Educación, Yanín Dieppa, indicó que aún no se ha determinado el monto total, pero se estima que serán “un poco más” de $3,000 por cada estudiante.

Servicios variados

Los 58 estudiantes que forman parte de la primera clase de Vimenti están divididos en cuatro grupos: dos salones de kínder y dos de primer grado. Cada grupo cuenta con dos maestras, y sus días comenzarán a eso de las 7:15 a.m., cuando pueden llegar junto a sus padres a la escuela para desayunar.

Aunque el día escolar termina a las 3:00 p.m., los menores recibirán servicios fuera del horario lectivo, y tendrán una cena antes que sus padres los recojan.

La sanjuanera Vinellie Picón destacó que estos servicios no solo beneficiarán el aprendizaje de su hija, Alyssa Montalvo Picón, sino que también le dan tranquilidad, ya que no tendrá que salir a toda prisa de su trabajo para buscarla en la escuela.

“La calidad de la educación, la accesibilidad, la educación bilingüe... Uno siempre quiere que los niños tengan las oportunidades que uno nunca tuvo, y eso es lo que encontré aquí”, sostuvo Picón.

Esta madre señaló que está al tanto del debate que ha surgido por el establecimiento de las escuelas charter en Puerto Rico, pero reconoció que desconoce el impacto que tendrá en la educación pública el nacimiento de Vimenti.

“No tengo claro cuál será el beneficio para los niños. Lo vamos a ver en el camino”, expresó, al destacar que ya los primeros pasos han sido positivos, pues su hija Alyssa “está encantada” con su escuela.

En su primer año de funcionamiento, la escuela charter Vimenti atenderá estudiantes de kínder y primer grado, los cuales recibirán una educación bilingüe basada en un currículo que fue creado tras modificar los estándares que se usan en St. Johns’ School, ubicada en Condado.

“Un sueño colectivo”

El principal oficial ejecutivo de Boys and Girls Club de Puerto Rico, Eduardo Carrera, reconoció el peso que cargan sobre sus hombros todos los involucrados en la iniciativa educativa, pues están trabajando con “los sueños, las aspiraciones y los deseos” de las familias que impactarán.

“Estamos dando el primer paso de un sueño colectivo”, manifestó. “Este es un ideal de crear un movimiento de equidad”.

En una ceremonia mañanera en la cancha de la casa club de Boys and Girls Club, cada uno de los 58 niños recibió una llave que simboliza su potencial para alcanzar sus sueños. El gobernador Ricardo Rosselló Nevares y la secretaria de Educación, Julia Keleher, se encargaron de hacer la entrega.

El mandatario dio la espalda a los adultos, y se sentó en el suelo de la cancha para hablarles a los estudiantes.

“Es importante que sepan que ustedes pueden ser lo que quieran ser. Si lo sueñan, lo pueden lograr”, sostuvo Rosselló Nevares.

El gobernador destacó que la apertura de la primera escuela charter es un paso importante hacia la transformación del sistema educativo puertorriqueño.

“Los resultados que se empiezan a trabajar hoy, los vamos a ver en un Puerto Rico de vanguardia, de futuro y de oportunidades para todos”, expresó el primer ejecutivo.

Desde que comenzó la discusión del proyecto de ley que se convertiría en la Reforma Educativa, han surgido críticas al establecimiento de las escuelas charter, que en el estatuto son identificadas como Escuelas Alianza. Los resultados académicos que obtienen los alumnos de estos planteles en Estados Unidos -donde se estrenaron en 1992- varían grandemente de escuela en escuela. Además, sus detractores señalan que este modelo da paso al posible mal uso de fondos públicos.

No obstante, esas críticas no tuvieron espacio en el evento de inauguración, donde tanto Rosselló Nevares como Keleher expresaron optimismo en los resultados que se lograrán con los estudiantes que constituyen la clase graduanda 2030-2031.


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