Varias manifestantes trataron de sacar un cuadro del gobernador de una oficina pública en Río Piedras.

Un grupo de mujeres decidió quitar hoy, martes, la fotografía del gobernador Ricardo Rosselló del Centro de Servicios al Conductor Cesco de Río Piedras a modo de protesta, debido a que consideran que su imagen no debe permanecer en agencias gubernamentales ante varias peticiones de renuncia y la publicación de las 889 páginas del chat de Telegram.

“Estoy totalmente indignada. Soy una mujer de 70 años y nunca había hecho cosas así”, dijo una de las manifestantes, Abigaíl Ramos Fuentes, a El Nuevo Día.

Manifestó que no quiso permanecer en su casa viendo el mensaje del gobernador, que inició cerca de las 10:30 a.m., y optó por ir a la agencia de gobierno para hacerse sentir. 

Sobre lo que causó su molestia, mencionó que “estoy hablando de la manera en la que se expresan, sobre cómo hablan de las mujeres, del maltrato y la poca capacidad (de Rosselló)”.

Ramos Fuentes expresó que no querían romper la foto de Rosselló, sino quitarla de la pared. Los policías se dieron cuenta de su intención y les dijeron que tuvieran cuidado con el retrato de Rosselló.

Les quitaron la foto y la guardaron, relató.

“Él dice que un pueblo lo eligió, pero ya lo queremos quitar, aunque yo ni voté por él”, afirmó Ramos Fuentes. 

Dijo que le molestó la indiferencia que ha tenido el primer ejecutivo ante los asuntos del país y aseguró que su perdón no fue genuino. 

“Me voy a tirar a la calle. No me gusta lo que hacen con la Universidad de Puerto Rico (UPR) y yo soy egresada de allí. Por la UPR yo doy mi última gota de sangre. Si Henry Escalera, el comisionado de la Policía, la quiere dar por Rosselló, está bien, pero yo la doy por los jóvenes”, continuó la mujer.

Ramos Fuentes dijo a este medio que las autoridades no las tocaron, sino que solo sacaron a su hija para que no grabara lo que estaba pasando. Muchas personas les aplaudieron por su gesto, añadió. 

De hecho, la mujer informó que un sacerdote les mencionó que perdonaran al gobernador luego del incidente. “Yo le pregunté si no se avergonzaba. Se le perdona, pero se tiene que ir”. 

“Debe renunciar. Ya está tarde. Si el está botando a todos los del chat, que se vaya también. Lleva meses sin hacer nada y lleva haciendo chistecitos. Que él esté o no, el cielo no se va a caer. Él no hace nada”, sentenció Ramos Fuentes.

Por su parte, Lourdes Muriente dijo que ninguna agencia gubernamental debe tener la imagen de Rosselló en las paredes. “El pueblo debe bajarlas todas y botarlas al zafacón”

Señaló que “es un deber moral y de los puertorriqueños que se respetan así mismos”.

Además, indicó a El Nuevo Día que no se debe tener imágenes del gobernador en oficinas que no dan los servicios a la ciudadanía. Afirmó que el CESCO de Río Piedras solo tenía una persona atendiendo al público. 

Mientras que, Doris Acevedo, dijo que el chat del gobernador fue la gota que derramó la copa. “Es una burla al pueblo, a la mujeres, discrimen contra la comunidad LBGTTTIQ. Son personas que no nos deben estar gobernando”, expresó la tercera manifestante. 

Mencionó, además, que Rosselló solo ha hecho “un show, una campaña mediática para que lo perdonen”. 


💬Ver 0 comentarios