Los pasados 12 y 15 de enero, voluntarios de El Puente: ELAC entregaron suministros en los municipios más afectados por los temblores. Ahora, la entidad recauda fondos para llevar servicios de salud a la zona. (Suministrada)

Ponce - Organizaciones que procuran la protección ambiental lideran esfuerzos para asistir a los damnificados por los temblores en el sur de la isla y, al mismo tiempo, capacitarlos en el desarrollo de planes de respuesta y mitigación a futuras emergencias.

A largo plazo, las entidades procuran que las comunidades sean resilientes, es decir, que tengan la capacidad de superar situaciones tan o más graves que la actual, sin depender de terceros.

A través de su programa Resilient Eco-Schools, la Organización Pro Ambiente Sustentable (OPAS) inició una recaudación de fondos para asistir a las comunidades aledañas a las ecoescuelas en las zonas de los temblores.

Ruz Deliz, directora ejecutiva de OPAS, precisó que la entidad mantiene dos ecoescuelas en este municipio, una en Sabana Grande y una en Lajas.

“Estamos en contacto con los maestros coordinadores para que nos digan cuáles son las necesidades inmediatas y nosotros suplirlas, alineado con los productos que ya trabajamos como parte de una iniciativa que surgió tras el paso del huracán María”, dijo.

Mencionó que a las ecoescuelas podría proveérseles, por ejemplos, filtros de agua, lámparas solares y radios de manigueta (no usan baterías), entre otros artículos.

La segunda fase de la iniciativa, dijo Deliz, es la preparación de jóvenes como futuros líderes. Para ello, estudiantes, maestros y demás miembros de la comunidad escolar harán una auditoría de cuáles serían sus necesidades ante una nueva emergencia.

“La idea es que estos jóvenes puedan atender esas necesidades y que las escuelas se conviertan en esa primera línea de defensa ante una emergencia, para que no nos pase lo que está pasando ahora con los temblores y que también pasó con el huracán”, aseveró.

Los interesados en apoyar a OPAS deben visitar opaspr.org para más información.

Por su parte, la organización El Puente: Enlace Latino de Acción Climática (ELAC) llevó suministros a la llamada “zona cero” los pasados 12 y 15 de enero.

Federico Cintrón, director de El Puente: ELAC, contó que, en ambas ocasiones, repartieron pañales de adultos, “kits” de primeros auxilios, repelentes, toldos, linternas solares, filtros de agua, ropa de cama, comida enlatada y dos generadores eléctricos.

“Ahora, nos estamos enfocando en la necesidad de servicios de salud física y mental, y estamos empezando un programa para recoger fondos para llevar a expertos en estas áreas al sur”, dijo.

“La emergencia realmente provee una oportunidad para que sigamos la conversación acerca de la necesidad de que nuestras comunidades estén mejor preparadas para poder enfrentar este tipo de situación de emergencia. Como nuestro tema es el cambio climático, nos interesa que las comunidades, sobre todo las costeras, puedan responder a las próximas amenazas”, añadió.

De acuerdo con Cintrón, aprovecharán la coyuntura para fomentar en las comunidades afectadas por los sismos el diálogo sobre energía renovable, un sistema eléctrico descentralizado y el manejo adecuado de recursos.

“Queremos que las comunidades desarrollen sus propios planes de emergencia”, dijo, al exhortar a los interesados en apoyar esta iniciativa a visitar las páginas de El Puente: ELAC en Facebook e Instagram, llamar al (787) 545-5118, escribir a [email protected] o hacer un depósito en la cuenta de First Bank #1108001532.

En esa misma línea, el portavoz de la Iniciativa de EcoDesarrollo de Bahía de Jobos (Idebajo), Roberto Thomas, indicó que, aparte de recoger suministros para los damnificados, usarán la experiencia de los temblores para la campaña de “recuperación justa” iniciada luego del huracán María.

“La experiencia de los temblores tiene una tangencia directa, porque demuestra, una vez más, que el gobierno no está capacitado para atender emergencias”, dijo.

Relató que, en colaboración con Taller Salud, Ayuda Legal Puerto Rico y múltiples entidades comunitarias, están en el proceso de divulgar y educar sobre los temas y escollos relacionados con la distribución de los fondos de recuperación y, al mismo tiempo, presionar para cambiar ciertas políticas públicas, como la que prohíbe que se reconstruya en zonas inundables.

“Ante la falta de una política que permita mitigar antes de desplazar, estamos buscando generar la capacidad para que las propias comunidades se organicen y desarrollen planes de emergencia y de mitigación. Si las comunidades están organizadas, podrán responder a lo inmediato y transitar lo más pronto posible a la recuperación”, dijo Thomas.

Si desea apoyar la entrega de suministros, debe acceder a la página de la Junta Comunitaria del Poblado Coquí en Facebook.


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