Identifican con bandas a las víctimas del terremoto para conocer sus necesidades.

Guayanilla - Al cumplirse hoy dos semanas del terremoto de magnitud 6.4, los ciudadanos que pernoctan en el campamento base habilitado en la pista atlética Lucas Sievens, en este municipio, agradecieron las ayudas recibidas y expresaron su interés de que “deje temblar” para volver a sus casas o, en su defecto, a un nuevo hogar más seguro.

Esta tarde, en el campamento había 360 personas refugiadas, precisó el sargento Alejandro Irizarry, de la Guardia Nacional de Puerto Rico.

Una de ellas era Miltholady Velázquez, de 74 años y vecina de la urbanización San Augusto. Cuando El Nuevo Día visitó la instalación, Velázquez caminaba por la pista junto a su esposo Luis Irizarry, de 78 años y quien está en silla de ruedas. El hombre es paciente de Parkinson y tiene insuficiencia renal, entre otras condiciones.

“Nos han tratado al 100%. Todo ha estado muy bien. Estamos esperando que todo mejore para llegar a casa”, dijo Velázquez, quien optó por desalojar su residencia “por seguridad”.

“Yo quisiera irme ahora mismo, pero es que estos temblores no avisan. Al principio estaba bien ansiosa, pero poco a poco he ido mejorando. Estamos bien agradecidos con toda la gente que ha venido a ayudarnos”, agregó.

En términos similares se expresó Jenny Rivera, de 68 años y residente en el barrio Playa.

Rivera lleva cuatro días en el refugio y afirmó que la han tratado “de lo más bien”. “Nos dan desayuno, almuerzo y comida. Me traje mis pastillas para el dolor”, dijo Rivera, quien está sola en el campamento y desalojó su casa porque “se movía mucho”. “Mucho aguanté”, aseveró.

Por su parte, Misael Rodríguez, de 63 años y vecino del barrio Magas, contó que, a excepción de un “pequeño incidente” en el área médica, en la que no pudo conseguir una pastilla (aspirina de 81 miligramos), “todo ha estado muy bien”.

“Estoy desde la semana pasada aquí, después de estar cuatro o cinco días durmiendo en el carro. Me han tratado muy bien”, expresó Rodríguez, cuya vivienda tiene daños estructurales a causa de los sismos.

Esperan más refugiados

Por su parte, el sargento Irizarry relató que hoy esperaban recibir a cuatro encamados más en el campamento. Los encamados permanecen en carpas con aire acondicionado y tienen atención médica disponible en todo momento.

“Nos estamos preparando para recibir más refugiados, por lo que estamos haciendo gestiones para recibir más carpas y poder acomodarlos”, dijo.

De acuerdo con Irizarry, al campamento se sumarían entre 700 y 800 personas. Indicó que, según cifras del ayuntamiento, en este pueblo habría hasta 2,000 personas pernoctando en refugios no oficiales. La intención del alcalde Nelson Torres Yordán es que se reubiquen en la pista atlética.

“Aquí tenemos servicios de salud física y mental, además de asesoría legal gratuita. La próxima semana, habrá personal de FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias) para que, tanto los refugiados como el público general, puedan llenar sus solicitudes de ayuda”, subrayó.


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