El pago del alquiler de la hospedería estará a cargo del Departamento de Vivienda. (Suministrada)

La Oficina de Manejo de Emergencias del Municipio de Ponce y la Administración de Vivienda Pública (AVP) reubicaron anoche en la hospedería Caribe Hotel de este pueblo a 53 personas del residencial Silver Valley que fueron afectadas por el sismo de 5.4 que sacudió ayer a Puerto Rico.

Una inspección de las viviendas arrojó que las mismas presentaban daños estructurales, por lo que las familias debían ser removidas de inmediato.

De acuerdo con el administrador de Vivienda Pública, William Rodríguez, estas 53 personas corresponden a 13 familias de un total de 50 que fueron afectadas por el sismo. Indicó que aunque todas recibieron la opción de moverse a un hotel, la mayoría decidió alojarse con amigos y familiares. Otras seis, sin embargo, no quisieron abandonar sus viviendas.

"Estas seis familias todavía están en el proyecto porque no han querido aceptar las alternativas. Hoy vamos a retomar ese esfuerzo, continuamos trabajando en Ponce", dijo el funcionario a El Nuevo Día.

Añadió que los daños en las estructuras aún no se han cuantificado, pero aseguró que ese proceso se realizará esta semana. Dijo que los efectos del temblor se concentraron, principalmente, en las paredes interiores de las viviendas.

Por su parte, la alcaldesa de Ponce, María "Mayita" Meléndez, señaló que ante la emergencia por la propagación del COVID-19, personal del ayuntamiento le tomó la temperatura a los afectados antes de reubicarlos. Aunque no precisó si los residentes serán sometidos a la prueba de la enfermedad, Rodríguez dijo a este medio que el Departamento de Salud comenzó hoy a realizar los exámenes.

"Como parte del protocolo personal del Municipio Autónomo de Ponce, se suplió a los residentes con material de protección como guantes y mascarillas. Además, la Compañía de Turismo estableció un memorando de entendimiento con el Departamento de Vivienda de manera que se pueda adelantar el proceso de pago por el uso de esas facilidades. Ha sido un trabajo en equipo de agencias estatales y municipales”, estableció la ejecutiva municipal a través de un comunicado de prensa.

Meléndez subrayó que, aunque las viviendas tienen daños estructurales, la salud emocional de los residentes fue lo más que se afectó.

"Hay mucha frustración y mucha ansiedad. Pero independientemente les ayudamos y trabajando en equipo lo logramos”, dijo.

El movimiento de tierra que se localizó al sur-sureste de Guánica también provocó daños en un sin número de estructuras del centro urbano de la ciudad que estaban previamente afectadas por el terremoto de 6.4 que estremeció el sur de la isla en enero. Ante eso, las autoridades cerraron varias calles para atender los derrumbes y colocar perímetros de seguridad.

“Los ponceños y ponceñas vienen atravesando estas situaciones desde el huracán María. En enero comenzó a temblar y cuando estaba normalizándose todo llegó el COVID-19, ahora regresaron los temblores y estamos próximos a comenzar la temporada de huracanes. Todos deben estar seguros de que haremos lo que esté en nuestras manos por su seguridad y tranquilidad”, acotó la alcaldesa.


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