El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz (semisquare-x3)
El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz. (GFR Media)

El presidente del Senado, Thomas Rivera Schatz, minimizó esta tarde el impacto sobre el cuerpo legislativo y su persona de los arrestos a una contratista del cuerpo legislativo y un funcionario que firmó facturas falsas por parte de las autoridades federales. 

“Aquí no hay ningún legislador acusado. Aquí no han implicado a ningún legislador en estas denuncias de hoy. Ninguna figura política. Hay gente que le falla a la confianza y, si hay un contratista que falló, tiene que responder”, afirmó el líder senatorial en una conferencia de prensa. 

“Se trata de una pareja que incurrió en una conducta que el FBI ha investigado y ha procesado”, agregó al aludir a Chrystal Robles y su pareja, Isoel Sánchez Santiago. “Y se le imputa al señor (Ángel) Figueroa Cruz haber certificado unas facturas”.

El legislador indicó que Figueroa Cruz, exdirector de la Oficina de Asuntos Gubernamentales del Senado y a quien separó de su cargo hoy, “tendrá que defenderse de eso”. Asimismo, Rivera Schatz señaló que “lo que hizo la pareja… lo hicieron ellos en su carácter personal, allá individual”.

“De lo que se trata aquí es que una persona presentó unos documentos falsos y esa persona en esas facturas certificó que eso era cierto. Ese formalismo existe en todas las agencias de gobierno y los municipios”, enfatizó.

Sobre Figueroa Cruz, dijo que todo lo que sabe de él es que es una persona “honrada y decente”. “Eso es lo que conozco de él”, expresó.

El presidente del Senado anunció, además, que hace dos meses ordenó que se realice una auditoría a una firma externa que no identificó sobre todos los contratos y toda la información del presupuesto. La firma tiene seis meses para realizar ese trabajo, aunque el plazo puede ser extendido.

Cuestionado si alguien más podría estar envuelto en el presunto patrón de corrupción, respondió que es imposible que un jefe de agencia o un legislador “conozca el detalle de lo que hacen cientos y cientos de empleados”.

Luego, dijo que Figueroa Cruz no respondía a él sino al secretario de Administración del Senado, Roberto Maldonado, y al “chief of staff” del cuerpo legislativo, Gabriel Maldonado. Rivera Schatz insistió en que él no firma contratos.

“Ellos no nos imputan a nosotros nada”, recalcó.  “Contra nosotros no hay ninguna imputación”. 

Agregó que ningún empleado del Senado, más allá de Figueroa Cruz, está implicado en las denuncias.

Cuando se le preguntó por qué el país debe entender que Figueroa Cruz, por cuenta propia, decidió certificar por su cuenta facturas falsas y no siguiendo instrucciones de más arriba, Rivera Schatz contestó que la fiscal federal Rosa Emilia Rodríguez “no nos implicó a nosotros en absolutamente nada” y recalcó que él no supervisa a al ahora exfuncionario.

Asimismo, el líder senatorial no contestó cuál es el salario de Figueroa Cruz e indicó que la cifra está en la página de Internet, lo que no es correcto.

Rivera Schatz tampoco respondió por qué Sánchez Santiago tenía identificación del Senado, cuando era contratista de la Cámara de Representantes.

¿Conocía que se llevara a cabo un esquema como el que describió la fiscal federal?, se le preguntó.

“Ustedes escucharon la conferencia de prensa y lo que allí se dijo”, respondió al repasar la conducta imputada a Figueroa Cruz, Robles y Sánchez Santiago.  “Tendrán que defenderse de esas alegaciones. Lo hicieron ellos en su carácter individual”.

Sobre Robles, pareja de Sánchez Santiago, quien es donante de campaña de Rivera Schatz, dijo que solicitó un contrato de servicios profesionales y trabajo hasta hace un año, cuando renunció. “Isoel Sánchez es donante de varias personas”, dijo.

Cuando se le indicó que el director del FBI, Douglas Leff, señaló que los políticos corruptos deben tener la decencia de cooperar con ellos y que vendrán más arrestos, Rivera Schatz dijo que “puede decir todo lo que él quiera”.

“Allá ellos, ese es su trabajo”, comentó.

“¿Qué se supone que hagamos?  ¿Especular?”, cuestionó el senador, quien inicialmente había descrito el alegado patrón de corrupción en el Senado como “balas al aire”.

Rivera Schatz recordó que luego solicitó por los medios de comunicación que las autoridades locales y federales investigaran.

“Y sigo diciendo lo mismo: si alguien conoce de alguna violación de ley, denúncielo. Pero especular, insinuar no es lo correcto”, dijo. “Aquí no hay ningún empleado fantasma. Hay un contratista que cometió un fraude”.

La Oficina de Asuntos Gubernamentales tiene localidades en el Capitolio, Ponce, Camuy, Cabo Rojo, Ponce y Mayagüez. Supuestamente se han atendido sobre 32,000 personas desde el 2018. Estos coordinadores gubernamentales alegadamente hacen gestiones a favor de ciudadanos en dependencias del gobierno.


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