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Esto es lo que debes saber sobre el nuevo sistema que impulsa Ricardo Rosselló

El andamiaje para que la reforma educativa que propone la administración de Ricardo Rosselló entre en vigor aún no está listo, faltan detalles por definir y procesos claves que no se han discutido, pero el gobernador dijo ayer que le urge que se eche adelante una transformación del sistema educativo porque “no funciona como está”.

La medida legislativa que crearía la Ley de Reforma Educativa -que comenzará a discutirse hoy en vistas públicas en la Cámara de Representantes- contiene lagunas en algunas áreas, porque no detalla cómo se seleccionarán las “entidades educativas certificadas” o los criterios con los que deberán cumplir para establecer las Escuelas Alianza, como se nombrará a las escuelas charter.

Estos elementos se establecerán mediante el reglamento que trabaje el Departamento de Educación. De esta forma, se podrá evaluar de inmediato qué funciona y qué no y hacer los cambios sin necesidad de enmendar leyes, sostuvo Rosselló.

No obstante, la secretaria de Educación, Julia Keleher, indicó que, al momento, ya tiene un borrador y no descarta convocar a personas que trabajan en el sector educativo para diseñar el proceso que se deberá seguir. Preliminarmente, su visión se basa en establecer una especie de comité que evaluará cada propuesta que reciba Educación para crear Escuelas Alianza utilizando los criterios y la rúbrica que creará la agencia.

La revisión podría hacerse sin que los evaluadores sepan quienes son los proponentes, de modo que se minimice la posibilidad de que haya un conflicto de interés, adelantó Keleher.

Mientras, Rosselló dijo reconocer “que las escuelas charter no son la panacea”.

“No es que, si tú implementas las escuelas charter, la educación mágicamente va a mejorar. Reconocemos que hay lugares donde han fracasado, pero hay que estudiar por qué han fracasado”, añadió Rosselló, quien participó ayer junto a la secretaria de Educación de un encuentro con la Junta Editorial de El Nuevo Día.

Las escuelas charter son planteles públicos, pero administrados por entes privados.

La aspiración del Ejecutivo es que la ley y los reglamentos estén listos en los próximos meses, de modo que las primeras escuelas charter se establezcan dentro de seis meses, cuando comienza el próximo año escolar.

El gobernador explicó que su reforma educativa se basa en dos pilares principales: mejorar el aprovechamiento académico en las escuelas públicas y hacer un mejor uso de los recursos económicos de la agencia.

La pieza legislativa permite que un ente fuera del gobierno -específicamente, una universidad- se encargue de la supervisión de las Escuelas Alianza. Ese elemento se incluyó porque hay sistemas de escuelas charter en jurisdicciones de Estados Unidos que así lo permiten, pero no necesariamente se cumplirá aquí, señaló Keleher.

“Lo que queremos crear (con el proyecto de ley) es el framework (marco legal), las maneras de medirlo y entonces poder ejecutar. Tiene un sinnúmero de detalles, pero todo se contemplará en la discusión pública y, si se mantiene el espíritu de lo que se quiere ejecutar y que cumpla con los objetivos, hay variables que se pueden cambiar”, indicó Rosselló.

Además de las Escuelas Alianza, otro punto polémico de la reforma educativa ha sido el programa de los vales educativos. Keleher resaltó que ese programa no se implementará para el próximo año escolar y, primero, deberá evaluarse el presupuesto para determinar cuánto dinero se puede destinar para los vales.

Rosselló reconoció que una de las principales preocupaciones de los sectores que se oponen al establecimiento de escuelas charter es que decline la calidad de la educación ante el afán de lucro de los entes externos, porque Educación asignará unos $6,400 a estos planteles por cada estudiante matriculado. Sin embargo, aseguró que se establecerán requisitos rigurosos de evaluación, no se permitirá que organizaciones con fines de lucro administren Escuelas Alianza ni que lo hagan entidades que no puedan demostrar que tienen la capacidad para administrar escuelas.

Sin embargo, el primer ejecutivo destacó que no se les permitirá continuar con el proyecto a las entidades que no administren correctamente las Escuelas Alianza. El proyecto de ley establece que cada solicitud para una escuela charter se aprobará por cinco años, pero cada dos años se evaluará su desempeño, destacó la secretaria.

Keleher sostuvo que cada Escuela Alianza deberá cumplir con los mismos requisitos académicos que las tradicionales, particularmente los que establece la Ley federal Every Student Succeeds (ESSA, por sus siglas en inglés).


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