La agencia consideró la respuesta tras el huracán María para estimar el tiempo que tardarían en brindar asistencia ante un terremoto. (GFR Media)

Francisco Bruno Orellano, director regional Metro del Negociado de Manejo de Emergencia y Administración de Desastres (NMEAD), recomendó que al momento de elaborar un plan de emergencia familiar la ciudadanía debe tener en cuenta que podrían pasar, al menos, 10 días sin ningún tipo de ayuda del gobierno.

El funcionario indicó, en entrevista con El Nuevo Día, que la agencia tomó en consideración la respuesta tras el huracán María, así como otros eventos naturales que han causado devastación en otros países para estimar el tiempo que tardarían en brindar asistencia tras un movimiento telúrico con una magnitud mayor o igual a 7.0.

“Lo que María nos enseñó y de donde nosotros preparamos unos planes multi-riesgos para huracanes, terremotos y otros eventos, es que, en todo momento, debemos estar preparados para un mínimo de 10 días sin que usted tenga una respuesta del gobierno a la emergencia”, resaltó Bruno Arellano.

“Aquí no se trata de crear histeria. Mucho menos debe entrar en pánico cuando se le dice que estaría 10 días sin tener una respuesta de nosotros. Responsablemente, le ponemos ese escenario para que se prepare, porque nunca se sabe si hay un camino obstaculizado, si la comunicación colapsa, hay diversas razones”, abordó.

Sus expresiones se dan en momentos en que la Red Sísmica de Puerto Rico informó, a través de una publicación en su página de Facebook, que su equipo de análisis registró 1,959 sismos en la región de Puerto Rico e Islas Vírgenes, desde que comenzó una secuencia sísmica el pasado 28 de diciembre hasta hoy, sábado, a las 2:00 p.m.

Del total de 1,959 sismos, se localizaron 717 al sur de la isla y 622 que responden al evento sísmico al sur de Guánica. Mientras, 29 fueron reportados como sentidos y 14 tuvieron una magnitud mayor o igual a 3.5, según el informe.

Bruno Arellano sostuvo que el estimado de 10 días sin respuesta gubernamental debe ser tomado en cuenta por la ciudadanía para preparar su mochila de emergencia y el plan que ejecutará con sus familiares durante y después de un terremoto.

“Sobre la mochila hay mucha discusión de qué es necesario tener ahí. Una de las cosas que decimos en las charlas es lo siguiente: el Negociado para el Manejo de Emergencia, la Cruz Roja, Red Sísmica y otras agencias podrán darle una guía de artículos para esa mochila, pero la realidad es que usted determina qué lleva en su mochila de emergencia. Algo de agua, alimentos, ropa…nadie le puede decir, a ciencia cierta, qué echar en la mochila, eso lo determina usted cuando prepara su plan familiar. La guía usted la tiene que amoldar a su realidad y necesidad familiar”, destacó el funcionario.

No obstante, una mochila de emergencia deberá tener, al menos, 11 artículos para la supervivencia después de un terremoto, huracán, o algún otro evento imprevisto: bolsas plásticas, agua embotellada, linternas, baterías, comida enlatada o militar, entre otros.

Respuesta por tsunami

En Puerto Rico, la última vez que un evento telúrico ocasionó grandes daños fue en 1918, cuando un temblor en el Cañón de la Mona, con magnitud de 7.3, causó un tsunami de 20 pies que provocó daños considerables en la costa oeste.

Ante la incertidumbre sobre cómo responder a un tsunami y en qué momento se anunciaría, Bruno Orellano indicó que aunque las agencias y el gobierno estarán a cargo de alertar sobre un maremoto, la ciudadanía tiene una manera de saber si debe retirarse de la costa porque se acerca un tsunami: si el sismo es fuerte y dura más de 20 segundos.

“Tan pronto se dé el terremoto o liberación de energía que usted tenga que agacharse, cubrirse y sujetarse -que significa que podemos estar con un movimiento de 7.0 o más- es el aviso de que tan pronto acabe el movimiento usted se tiene que alejar del área costera, porque minutos después debe haber un maremoto”, explicó el funcionario.

Explicó que el desalojo de la costa puede hacerse alejándose del mar o mediante desalojo vertical que implica buscar una estructura de más de tres pisos o un terreno alto con elevación mínima de 100 pies.

“Con esto es bien importante destacar que un maremoto no llegaría a toda la isla a la vez. De acuerdo a donde se genere el epicentro ahí será donde llegue primero la ola. Independientemente es importante que usted sepa qué acción tomará y eso lo sabrá si establece un plan en conjunto con su familia”, dijo Bruno Orellano.

Para más información y detalles sobre qué hacer durante y después de una emergencia puede acceder a manejodeemergencias.pr.gov o redsismica.uprm.edu


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