Un grupo de jubilados se manifestó el miércoles frente al Tribunal Federal de Hato Rey. (Alex Figueroa Cancel) (semisquare-x3)
Un grupo de jubilados se manifestó el miércoles frente al Tribunal Federal de Hato Rey. (Alex Figueroa Cancel)

Un grupo de empleados públicos retirados y representantes de varias organizaciones protestaron el miércoles en contra de los recortes de las pensiones, incluido el nuevo acuerdo anunciado hoy que plantea una reducción de los que se impactarían originalmente.

Durante la manifestación, frente al Tribunal Federal de Hato Rey, se expresaron en contra del consenso al que llegó el Comité Oficial de Retirados (COR) y la Junta de Supervisión Fiscal (JSF), que supuestamente reduce la cantidad de retirados que se impactan con los recortes.

Uno de los portavoces, Arnaldo Santiago Pintado, del movimiento “Construyamos Otro Acuerdo”, reclamó que no debe proceder ningún recorte antes de que se aclare la legalidad de cualquier acuerdo con los bonistas que pudiera resultar en fondos que puede usar el gobierno para pagar las pensiones.

“No es cierto que la JSF haya alcanzado acuerdo con los trabajadores. Tenemos a los pensionados diciendo que ‘no’ desde la calle, porque no tenemos acceso al espacio que ellos tienen”, sostuvo Santiago Pintado.

“No vamos a aceptar ningún recorte a las pensiones mientras la jueza se niegue a cancelar deudas que tiene ante sí. Ahora mismo, tiene más de $13,500 millones en bonos que se están impugnando. Con intereses eso llegaría a $30,000 millones que se pueden usar para asegurar las pensiones a nuestros viejos”, agregó.

Asimismo, cuestionó el acuerdo del COR con la JSF al denunciar que los pensionados no fueron consultados y mostró dudas sobre las cifras sobre las que se basaron.

El acuerdo anunciado plantea que 102,000 pensionados no enfrentarán recortes y que los impactados verán una reducción de hasta un 8% en vez de un 25%.

“De todas formas, quedan unos 65,000 pensionados y sus familiares que van a sufrir las consecuencias”, expuso. “Pero, lo que no dicen es que, según nuestros cálculos, en el caso de los maestros, tres de cada cuatro pensionados del magisterio verán un recorte”.

“Los números no son tan bonitos como lo están pintando en sus comunicados de prensa”, abundó. “El gran beneficio que le han conseguido a los maestros es bajar del 84% al 74% la cantidad de maestros que se verán impactados”.

Por su parte, Crucita Marrero, quien trabajó por 40 años en varias agencias del gobierno, denunció que con los recortes “no nos dará para sobrevivir”.

“Es lo poco que tenemos”, manifestó Marrero. “Nosotros tenemos una pensión de pobreza, porque aquellos que trabajamos 40 años ganando una mísera pensión y eso es lo que tenemos para sobrevivir”.

“Cuando me retiré, me daba para sobrevivir. Ya casi no da para nada, porque con el tiempo todo ha subido, pero la pensión no y ahora lo quieren cortar”, añadió.

Mientras, Emil Nieves Mounier, quien trabajó por 35 años en el Banco de Fomento como economista, considera que el acuerdo “adolece de problemas”.

“Ellos están citando el 8%… Si no me equivoco, en otras jurisdicciones que han pasado por proceso de quiebra y el por ciento ha sido menor o no han tocado las pensiones, así que no han logrado gran cosa”, señaló Nieves Mounier.

Abundó que “el otro problema es que el COR aceptó poner sobre la mesa las pensiones. Eso está equivocado. Vamos a poner los bonos de obligación general primero sobre la mesa y exigir un recorte profundo en esos bonos”.

“Si vemos recortes de otras deudas, vemos que sí han recortado, pero recortan en el dólar de deuda, no es el valor real en el que ellos compraron los bonos. Ellos salen limpiecitos. Todavía se están ganando la diferencia… Para las pensiones, aunque sea un 8%, es el 8% del valor real que recibe el retirado, contrario al efecto que tendría en el bonista”, acotó.

Para el presidente de la Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Ángel Figueroa Jaramillo, el acuerdo es una “traición a los pensionados”.

“Venir con el miedo de que es mejor aceptar esto porque la JSF proponía un recorte mayor, es un chantaje… Estar en u proceso de quiebra no es sinónimo de que habrá una reducción de pensión. De por sí, son pensiones pobres y que nunca tiene derecho a un ajuste”, expresó Figueroa Jaramillo.

“Encima de eso les vamos a reducir y sin saber categóricamente cuántos serán, porque ahora dan una cantidad, pero está sujeto a un plan de ajustes, que, si se incumple, vamos a seguir sacrificando más pensionados”, afirmó.


💬Ver 0 comentarios