El portavoz del recinto de Río Piedras sostuvo que han atendido los reclamos de los familiares de estas y otros universitarios. (GFR Media)

En medio de la crisis pública que vive Italia que, desde ayer ha restringido el movimiento de la población como medida para controlar el brote de coronavirus, quedaron atrapados nueve estudiantes de intercambio del recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico (UPR), entre ellas Anaili Ortiz y Nael Centeno, quienes clamaron hoy por acción por parte de la administración académica para regresar a la isla de forma segura lo antes posible.

Las jóvenes, ambas estudiantes de Lenguas Extranjeras de la UPR, llegaron a la provincia de Urbino -al norte de Italia- el pasado el 13 de febrero y dos semanas después, el 27 de febrero, las clases ya habían sido canceladas como medida de prevención. A pesar de varios intentos de ellas y sus familiares por obtener una respuesta concreta por parte de la administración universitaria sobre cómo garantizarían su seguridad y posible regreso, ha sido imposible, lo que las mantiene preocupadas.

“La Universidad nunca se ha comunicado directamente con nosotras. Hemos enviado a nuestros familiares a las oficinas. El único email del decano de Asuntos Internacionales (Luis Irizarry) fue diciéndonos que tuviéramos una higiene óptima, que nos alineáramos con las directrices de las autoridades y que tuviéramos compra. Fue un email bastante general y no uno atendiendo nuestra situación en específico que entiendo es de crisis. La UPR no ha tratado esta situación con la urgencia que amerita”, relató Ortiz en entrevista telefónica.

“Estamos preocupadas por lo que pueda provocar el pánico colectivo y por nuestra salud”, señaló Centeno.

Por parte de la administración del Programa de Intercambio de Estudiantes Internacionales (ISEP, en inglés) -en Estados Unidos- también les llegó un correo electrónico, específicamente el 3 de marzo, en el que le notificaron que los programas quedaban cancelados y que debían enviar, en un período de dos horas, los itinerarios de viaje de regreso.

Las jóvenes, sin embargo, no habían adquirido boletos de vuelta, porque se intención original era permanecer un tiempo adicional en Italia una vez concluyeran las clases en mayo. En ese momento, decidieron no salir, lo que les fue autorizado por el programa estudiantil en conversación que estuvo en comunicación con la administración de la universidad en Italia, contaron.

“La situación está desde el 3 de marzo y nunca nos enviaron ni siquiera un email en el que nos preguntaran si estábamos bien. Hay muchachas que llegaron en enero y llevan en cuarentena desde mediados de febrero y la UPR no se ha comunicado”, compartió Centeno.

Los familiares de las jóvenes también han hecho gestiones en el Departamento de Estado y allí tampoco ha habido respuestas, dijo. Exigían respuestas sobre si existía algún protocolo que les permitiera llegar al aeropuerto de forma segura, sin tener que hacer uso del transporte público por seguridad. La Universidad de Urbino queda a hora y media del aeropuerto, aunque usando el transporte público serían tres horas.

“En el Departamento de Estados nos dijeron que era mejor quedarnos aquí, que la situación en Puerto Rico y en Italia era la misma, que ellos no podían hacer nada por nosotras”, comentó Centeno.

Las universitarias también llamaron hoy a las oficinas de la Embajada de Estados Unidos, en Washington. Le dijeron que tampoco podían hacer nada para sacarlas del país.

“Estamos en ese punto en el que queremos salir ya porque la situación es incierta. Estamos en cuarentena hasta el 3 de abril, pero no sabemos si se puede extender”, alertó Ortiz, quien tiene 21 años.

Las jóvenes se hospedan en el dormitorio de la Universidad de Urbino que queda a unos 30 minutos caminando del campus. Hasta ayer estaba permitido salir hasta las 7:00 p.m., pero, desde hoy, la instrucción es que solo se puede salir para trabajar, comprar alimentos o por una emergencia de salud, sino se exponen a ser multadas. “Si sales por otra razón pueden ser arrestados”, señaló Ortiz.

Al momento, relataron, tienen suficientes alimentos. La cafetería de la universidad está sirviendo solo almuerzos por la emergencia.

Otra preocupación es el futuro de su semestre académico. Ambas son recipientes de la beca federal, por lo que deben evidenciar el progreso académico o, de lo contrario, tendrán que devolver el dinero que han recibido y que les permitió participar del programa de intercambio. “Tenemos miedo de tocar ese dinero, así que ahora mismo no lo estamos viendo como una solución”, expresó Centeno de 20 años.

El Nuevo Día se comunicó con la administración de la UPR de Río Piedras y el portavoz del recinto, Mario Alegre Barrios, indicó que la directriz del presidente de la UPR, Jorge Haddock, a los estudiantes de intercambio es la misma que ha permeado desde el 24 de febrero y es a permanecer en el país donde están y seguir las instrucciones de las autoridades. “Ahora mismo salir de Italia, aunque no están completamente cerradas las fronteras, es sumamente peligroso exponer a los estudiantes que están allá”, señaló Alegre Barrios.

Sostuvo que han atendido los reclamos de los familiares de estas y otros universitarios. Añadió que, actualmente, la administración está trabajando en cuál será el protocolo con los estudiantes participantes del programa de intercambio, ya que para garantizar las ayudas federales tienen que evidenciar el progreso académico. “Parte de la agenda es producir un nuevo documento donde se atiendan cada una de esas preocupaciones”, expresó.


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