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Por más de dos décadas, la diabetes ha sido la tercera causa de muerte en Puerto Rico. Pese a esto, en la Isla escasean datos estadísticos necesarios para establecer un panorama claro en cuanto a la incidencia de esta condición en la población, lo que dificulta los esfuerzos de organizaciones para desarrollar estrategias de prevención y tratamiento. 

“Aquí quien recopila los datos y estadísticas es el Departamento de Salud a través de un cuestionario a personas de 18 años en adelante, por lo que no existen datos hasta el momento en cuanto a incidencia en personas menores de dicha edad se refiere”, explicó Jessica M. De Jesús, integrante de la Asociación Puertorriqueña de Diabetes.

Esa carencia es reflejo de la dejadez con la que esta condición es tomada en la Isla, lo que ha causado que durante la pasada década se experimentara un aumento en la prevalencia de personas diagnosticadas con esta condición de un 8.5% en el 2000 a un 12.8% en el 2010, dato que no incluye el número de menores que fueron diagnosticados en dicho periodo.

“Hace unos años atrás se nos acercó un endocrinólogo pediátrico preocupado por el aumento de niños con diabetes tipo 2 que le estaban llegando a su oficina, lo que nos motivó a desarrollar varias campañas para atender este problema. En el caso de los niños la realidad es que tú no puedes predecir con exactitud a cual le van a diagnosticar diabetes. Puede que un joven totalmente saludable pueda presentar los síntomas”, indicó.

Alta la probabilidad de ser diagnosticado

De acuerdo a De Jesús, hoy en día todos los puertorriqueños están en riesgo de sufrir de diabetes, algo que se refleja en sondeos informales que su organización realiza cada vez que lleva a cabo una actividad. “Esto es algo que está en nuestros genes. Como muestra solo tienes que preguntar en algún punto de reunión ‘¿quién tiene algún familiar con diabetes?’ y te aseguro que casi todos levantarán la mano”, comentó.

Las causas del aumento en la incidencia de diabetes en Puerto Rico son muchas y van desde factores genéticos hasta sociales como son los patrones de vida sedentarios y los hábitos alimentarios que permean en la cultura puertorriqueña. De hecho, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades pronosticó que el 50% de los niños hispanos nacidos después del 2000 van a desarrollar diabetes en algún momento de su vida.

Estos elementos sociales representan además los mayores obstáculos que enfrentan las organizaciones a la hora de llevar su mensaje a la población de personas diagnosticadas, que en su mayoría supera los 55 años. Cabe destacar que de acuerdo a la información de Salud, en la Isla uno de cada tres adultos de 65 años o más padece la condición.

“La realidad es que en muchos casos no se hace nada hasta que llega el diagnóstico y una vez uno tiene diabetes es para toda la vida. El problema es quemuchas personas vienen con unos patrones de vida que son bien difícil de cambiar especialmente cuando se trata de personas mayores de 50. A esto le sumas otros factores de vida como la vida sedentaria y la economía y tenemos un gran reto en las manos”, observó.

Clave el monitoreo

“La diabetes es algo que a veces no presenta síntomas, sin embargo, si ya sabemos que hay un prevalencia tan alta entre los puertorriqueños es importante entonces que las personas se hagan las pruebas anualmente como cuestión de prevenir”, destacó De Jesús al tiempo que aseguró que el análisis  no es costoso y que está cubierto por la mayoría de los planes médicos.

Es por esta razón que la Asociación Puertorriqueña de Diabetes ha incrementado sus esfuerzos en el área de la prevención, tanto en adultos como en niños, como ejemplifica la serie de actividades que han realizado en noviembre dentro de la campaña del Mes Nacional de la Diabetes.

“Nuestra organización forma parte de la Federación Internacional de Diabetes y una de las actividades que se promueve es el encendido de monumentos alrededor del mundo para crear conciencia sobre la condición alrededor del mundo”, explicó al señalar que la pasada semana el Capitolio y varias alcaldías alrededor de la Isla se alumbraron de color azul cielo como parte del llamado de atención que se lleva a cabo en todo el mundo.

En este sentido, la organización también estará llevando a cabo el evento  Encaminada 2014, una fiesta familiar con clínicas de salud y entretenimiento para todas las edades, el domingo 23 de noviembre en el Parque Luis Muñoz Rivera de San Juan.

Además, el colectivo continuará llevando su mensaje a través de los medios sociales, charlas y talleres, por lo que todo aquel interesado en conocer más sobre los servicios que están disponibles para la población puede comunicarse al número (787) 729-2210 o acceder a la dirección electrónica www.diabetespr.org.


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