Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

En Puerto Rico hay 9,546 médicos colegiados. La colegiación es un requisito compulsorio local para practicar la medicina. (GFR Media)
En Puerto Rico hay 9,546 médicos colegiados. La colegiación es un requisito compulsorio local para practicar la medicina. (GFR Media)

La directora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Ángela Ávila, le solicitó oficialmente a la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) la utilización de los tarifarios de Medicaid de 2018 como guía para las aseguradoras en las contrataciones de los servicios médicos.

La petición de Ávila ante el ente federal -que ocurrió el viernes- forma parte de los múltiples reclamos de la clase médica del país que, ante las condiciones de trabajo que enfrentan, optan por mudar su práctica fuera de la isla.

“Esa es una de las prioridades. Nuestros médicos tienen que ser mejor pagados. El dinero tiene que llegar a las puertas que tiene que llegar”, sostuvo Ávila.

En 2016, el Center for Medicare and Medicaid Services (CMS) concluyó que las tarifas pagadas en Puerto Rico requerían un ajuste para reflejar el costo real de prestar los servicios en la isla, y aumentó las tarifas en 2017 y 2018.

Sin embargo, las aseguradoras que ofrecen las cubiertas de Medicare Advantage en Puerto Rico no han querido reconocer ese aumento.

A eso, hay que añadir la reducción en el pago del Plan de Salud del Gobierno.

Ávila sostuvo que hubo receptividad, aunque “hubo un tanto de preocupación cuando hablamos de eliminar (las guías)”.

La funcionaria validó los reclamos de la clase médica del país, y señaló que trabajan en modificar esas áreas. Una de ellas es el establecimiento -bajo el nuevo modelo del plan de gobierno que entraría en vigor el 1 de noviembre- de una tarifa uniforme para los médicos, independientemente el área geográfica donde ejerzan.

También, efectivo el 1 de noviembre, dijo, los contratos incluirán una cláusula para estipular que todo proveedor dispuesto a dar servicio, debidamente licenciado y que acepte las tarifas propuestas, debe entrar en una red de proveedores cuando lo solicite.

Ávila indicó que la intención es que esta directriz sea un mandato de ley, pero entretanto, será una exigencia que se incluirá en la negociación. Precisó que la medida ya está trabajada, pero que no ha sido llevada ante la consideración de la Asamblea Legislativa.

Estas condiciones de trabajo, junto a dilemas con planes médicos por pagos tardíos o denegados y dificultades en lograr aprobaciones para procedimientos a pacientes, son otras de las razones para abandonar el país, según expertos consultados.

En Puerto Rico, hay 9,546 médicos colegiados. La colegiación es una exigencia local para practicar la medicina.

Otro de los dilemas principales -en este caso de los médicos recién graduados-, es el tiempo de respuesta de los planes médicos a su solicitud de contratación que, según algunos galenos, puede tomar entre seis y ocho meses.

Siguen los procesos

La aseguradora Triple-S -mediante declaraciones escritas- defendió sus procesos de contratación, y aseguró que se han hecho “con énfasis en trabajar de la mano con el proveedor”.

Indicaron que,para hacer el proceso más ágil, han reforzado la educación sobre las fases de credenciales, manejo, revisión de términos y firma de documentos, aunque reconocieron que “como todo trámite, hay espacio para mejorar”.

No obstante, a juicio de la aseguradora, el elemento “más crítico” en la fuga de talento médico es la diferencia entre la compensación que reciben aquí versus en los Estados Unidos, provocada por “la falta de un financiamiento adecuado del sistema de salud”.

“Por ello, es esencial que todos trabajemos juntos para, con una sola voz, lograr los fondos necesarios para Puerto Rico”, concluyó la comunicación.

Por su parte, Carlos A. Carrero, presidente de Molina Healthcare de Puerto Rico, apoyó la iniciativa presentada por la ASES a la JSF para lograr una compensación justa para los médicos.

“Tenemos actualmente contratados más de 2,000 médicos en nuestra red, y estamos deseosos de continuar expandiendo nuestra red de proveedores, incluyendo trabajar con residentes y médicos recién graduados para servir a la población más vulnerable de Puerto Rico”, señaló Carrero, también en declaraciones escritas.

Aseguró, además, que “damos la bienvenida a todos los proveedores cualificados en toda la isla para expandir y garantizar la continuidad de servicios de salud”.