Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Casco urbano de Ponce. (GFR Media)
Casco urbano de Ponce. (GFR Media)

Ponce - Después de casi 70 años historia, Casa López, una de las tiendas emblemáticas del casco urbano de Ponce, apunta a ventas por Internet debido a que una avería estructural obligó el cierre del edificio.

A dos cuadras de distancia, el recién abierto hotel Fox acomodó en su entrada un enorme generador y alberga lo mismo a damnificados como a turistas.

Mientras, el chef José Mojica reabrió su pequeño restaurante Sabor Rumba con una sola empleada, aunque fuera para servirle a tres mesas al mediodía.

En ese balance se encuentran los comerciantes de Ponce, en busca de sobrevivir al impacto del terremoto de 6.4 que afectó el sur de Puerto Rico.

"El impacto fue fuerte. Hay algunas estructuras totalmente comprometidas y otras parcialmente comprometidas, como aparenta ser en el caso de nosotros, pero estamos como capitán del barco, velando por la seguridad... esperando a que todo se solucione para operar full", sostuvo Osvaldo Dedós, dueño de Casa López.

El negocio tiene diez empleados. Al menos ha podido asumir el costo de los que son a tiempo completo por los años que llevan, mientras apunta a ventas por peticiones de órdenes específicas, hasta que se repare el edificio.

Las autoridades hicieron una marca en una columna exterior del local en la que indica que tiene daño parcial. Se trata de una grieta en el techo y alero de la segunda planta edificio antiguo.

"Hay que hacer los ajustes y seguir para adelante", expresó.

Según Crystal Bell, directora de turismo y desarrollo económico de Ponce, todavía no tienen un cálculo final sobre el impacto económico de los sismos en Ponce.

Pero dijo que no tiene duda de que se trata de cuantiosas pérdidas para los comerciantes y sus empleados.

A modo de ejemplo, destacó que en el área de la Guancha de Ponce hay sobre 100 comerciantes que han tenido que cerrar debido a los daños que recibió el área, incluyendo una enorme grieta en el suelo.

Bell dijo que serán reubicados temporalmente después de que el nuevo lugar reciba el visto bueno de ingenieros.

También buscan alternativas para los comerciantes de la plaza Juan Ponce de León.

Para los que están en los entornos de la Plaza de las Delicias, el reto ha sido no solo poder reabrir sus propios locales, sino que también puedan llegar los clientes, pues varias de las calles todavía están cerradas por seguridad.

"Sí (se siente el impacto, porque llevamos muchos días sin operar", manifestó Iraida Muñiz Martínez, quien lleva diez años con la tienda, "Expresiones Perdidas", que ofrece materiales de artes y arquitectura.

"No podemos traer a nuestros empleados. Tenemos un negocio que es relativamente pequeño, pero tenemos ocho empleados. Por el momento, solamente estoy trabajando con mi esposo. Cuando podamos ofrecerles seguridad, los traeremosde nuevo a la operación".

Mientras, Mojica reabrió su pequeño restaurante con la esperanza de levantar la productividad paulatinamente.

"Por lo menos ya hay luz y agua, y se han abierto algunas calles, así que podemos empezar a trabajar", manifestó Mojica, quien había cerrado hasta ayer.

Aunque hay menos visitantes, se ha beneficiado con la reubicación de oficinas de empleados municipales - por avería de otro edificio - le ha traído algunos comensales.

"Eso me ha dado un poco, pero normalmente esto está a reventar. Ya hemos pasado por esto, así que no nos vamos a quitar", apuntó.

En ese mismo ánimo está Gerardo Misla, copropietario del Fox y Meliá, quien busca las alternativas para mantener el flujo de los huéspedes, que incluye empleados que trabajan con la emergencia en el sur de Puerto Rico.

Solamente un día cerraron por la falta de energía eléctrica, pero desde que trajo un generador desde Barranquitas no ha cesado operaciones, pese a algunas cancelaciones.

"No es lo más que ha pasado, pero sí ha pasado. Hemos tenido personas que han perdido sus residencias o los han desalojado y han llegado. También han llegado personas que no podían cancelar actividades, como una boda que tuvimos en el Meliá", relató Misla.

Agregó que "estamos pasando por una situación que se puede decir que es difícil, de desastre. La entendemos y tenemos que ser empáticos, pero no podemos seguir teniendo desastres económicos. Hay que ser creativo, pero echando pa'lante".

"Si la situación se mantiene como estos dos días, entiendo que vamos a llegar poco a poco a una nueva realidad, pero una nueva realidad que podemos sobrellevar y atenuar el impacto que hemos tenido, que se ha sentido. Es temporada alta y los hoteles no han tenido la ocupación que se suponía, pero hay que ser creativo y traer nuevas cosas a la ciudad", afirmó.

Según la directora de turismo y desarrollo económico de Ponce, se canceló la visita al puerto de esta ciudad del crucero de lujo Silver of the Seas. Habían iniciado conversaciones para visitar la Isla desde octubre y surgió la oportunidad, pero fue cancelado por las circunstancias.

"Ha sido uno de los impactos. Resulta que el mismo martes nos llegó una petición para venir. Estábamos trabajando para traer ese nicho", comentó Bell. "Nos pidieron venir domingo y lunes. Tuvimos que decirles que no estábamos aptos".

Bell dijo que ya se el panorama ha mejorado y mantienen en pie las visitas de cruceros para el 13 de febrero y el 26 de marzo.