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El Antiguo Acueducto del río Piedras, recinto histórico para el país batalla una dura lucha, más peligrosa que los estragos del tiempo, al ser amenazado por un proyecto de canalización del Cuerpo de Ingenieros.

El lugar, que data de finales del siglo 19 y que fue el primer acueducto de San Juan, fue declarado hoy Tesoro Nacional por la National Trust for Historic Preservation, entidad sin fines de lucro que se dedica a la defensa de lugares históricos en Estados Unidos.

“Este es un lugar irremplazable, que representa la cultura, que cuenta una historia. Hoy declaramos el Antiguo Acueducto del río Piedras Tesoro Nacional del National Trust for Historic Conservation”, declaró John Hildreth, portavoz de la entidad en conferencia de prensa.

Hildreth se comprometió a trabajar para que el proyecto de canalización del río Puerto Nuevo (río Piedras), que lleva a cabo el Cuerpo de Ingenieros, y que se conceptualizó hace unos 30 años se reestructure para que no pase sobre la antigua instalación.

“Estamos listos para hacer lo que se necesite para detener este proyecto y ese es nuestro compromiso con ustedes”, dijo Hildreth mientras destacaba que en proyectos diferentes en los que la organización no ha podido resolver situaciones similares mediante conversación han demandado al Cuerpo de Ingenieros.

El acueducto es la primera instalación de la Isla en recibir el nombramiento de Tesoro Nacional. A nivel local está registrado como sitio histórico.  

Enclavado en el Jardín Botánico Sur, bordeado por el río Piedras, el acueducto muestra una mirada al pasado con una casa de llaves, una casa de máquinas de vapor y una casa de empleados, seis tanques de sedimentación y filtración y una represa de calzada baja (sin compuertas) construida en el periodo colonial español.


Desde el 2005 el Fideicomiso de Conservación de Puerto Rico asumió la custodia de la instalación y de la mano de su brazo de restauración y conservación, Para la Naturaleza, trabajan en un proyecto para revivir el acueducto y convertirlo en un lugar educativo y de recreación. El fin es que el área sea una en donde las personas, además de aprender sobre la historia del País, puedan conocer de primera mano el proceso de filtración y purificación del agua con miras a que se cree una conciencia social sobre la importancia del recurso y de su preservación.

Se espera que la designación de Tesoro Nacional ayude a las entidades pertinentes a crear presión suficiente para que el cuerpo de Ingenieros revise su plan. El proyecto es apoyado por la Universidad de Puerto Rico, el Departamento de Recursos Naturales y Ambientales y la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados.

“Este proyecto se visualizó hace 30 años y no se tomó en consideración el valor histórico que tiene el sitio. Si el plan continúa le pasaría por encima al acueducto. No hay forma de que una ciudad pueda vivir, pueda tener calidad de vida, con una masa de concreto encima”, explicó el licenciado Fernando Lloveras, presidente de Para la Naturaleza.

“Lo que le pedimos al Cuerpo de Ingenieros es que rediseñe el plan y no vamos a parar hasta salvar el acueducto”, agregó Lloveras.   

El público en general también puede ser parte del pedido al Cuerpo de Ingenieros firmando una petición en la dirección electrónica www.savingplaces.org/treasures/antiguo-acueducto-del-rio-piedras

La primera fase del proyecto de conservación y preservación ya se culminó y estuvo compuesta de la demolición selectiva de estructuras no históricas y un proyecto de arqueología hidráulica para destapar las calzadas de los estanques. De allí se sacaron 12 mil metros cúbicos de depósitos para llegar a las calzadas.

La investigación histórica está a cargo del doctor Aníbal Sepúlveda.

El acueducto estuvo funcional hasta la década del 1950 y luego hasta la década de 1980 la AAA lo utilizó como toma de agua. Cesó operaciones por completo con la consolidación de la planta de tratamiento Sergio Cuevas en Trujillo Alto.