El secretario interino de Educación, Eliezer Ramos Parés.
El secretario interino de Educación, Eliezer Ramos Parés. (Ramón "Tonito" Zayas)

La reducción de $747.9 millones que se perfila sufrirá el Departamento de Educación en el presupuesto para el próximo año fiscal 2021-2022 tendrá un impacto adverso en el programa de Educación Especial, donde se anticipó una deficiencia de $75.4 millones, así como en el pago de la nómina de los empleados.

“Lo más urgente es tener completa nuestra partida de nómina...(esta reducción) tiene un impacto en la contratación de maestros, en la contratación de asistentes de servicios, ese es el impacto inmediato”, advirtió hoy, lunes, el secretario interino de Educación, Eliezer Ramos Parés, al afirmar que necesitaría $85 millones adicionales solo para el pago de los salarios.

El funcionario indicó que para el próximo año fiscal 2021-2022 la agencia tiene un presupuesto consolidado de $3,221 millones, de los cuales $2,342 millones son con cargo al Fondo General, $866 millones de Fondos Federales, $4.2 millones en Ingresos Propios y $9 millones en otros ingresos.

La reducción de $747 millones corresponde a $596 millones en fondos federales y $152 millones en fondos estatales. “Estamos pidiendo que se revalúe y se vuelva y se inserten (esos $152 millones), ya sea en la partida de nómina, en la partida de transportación o en otras partidas que son más pequeñas”, dijo.

Las dos partidas mayores del presupuesto de Educación van dirigidas al pago de nómina y costos relacionados ($1,178 millones) y al pago de las pensiones o Pay as you Go ($1,096 millones). “Hablamos de un presupuesto billonario que se traduce en un presupuesto operacional mas pequeño cuando se le resta lo que es retiro, nómina y todas esas partidas”, dijo Ramos Parés.

El presupuesto no incluye los miles de millones de dólares que se le han asignado a la agencia tanto para la reconstrucción de las escuelas, como para atender la pandemia por el COVID-19 para lo que se le han asignado $4,824 millones. No obstante, Ramos Parés reafirmó el reclamo. “Sí tenemos muchos fondos de emergencia que están ahí, no vamos a quitar el hecho de que hay unos billones de dólares para poder implementar y actuar en el Departamento de educación”, reconoció durante una vista conjunta de las comisiones de Hacienda de Cámara y Senado que se extendió por casi cinco horas.

Igualmente, el titular expresó preocupación en el impacto que puede tener la reducción de $152 millones en la inversión estatal en el funcionamiento de las escuelas. Explicó que los fondos federales que recibe el Departamento contienen el requisito de mantenimiento de esfuerzo que quiere decir que el Estado tiene que aumentar su inversión a través de los años hacia el estudiantado. “Con este recorte tan significativo estaríamos dejando de cumplir con este requisito para este próximo año escolar y las consecuencias de esto es que van a ir bajando los fondos federales que van a llegar a nuestras escuelas”, advirtió

Para transportación escolar, Educación solicitó $34.4 millones, tomando en consideración las variantes -en términos de capacidad por guagua ante los retos del COVID-19, pero en el presupuesto recomendado la partida asciende solo a $19.6 millones, creando una deficiencia de $16.8 millones.

Reapertura de las escuelas

Sobre el plan de reapertura de las escuelas -algunas de las cuales no han sido reabiertas desde enero del 2020 a causa de los terremotos que afectaron el área sur, Ramos Parés no pudo precisar cuántos planteles podrían reabrir sus portones en agosto.

A corto plazo, Ramos Parés dijo que en el sur del país han identificado 112 escuelas que “tienen potencial” de ser acondicionadas para el próximo año escolar.

A mediano plazo están contemplando reparaciones y reclasificaciones de las escuelas para tener un número mayor de planteles disponibles y la instalación de los módulos para el establecimiento de escuelas temporeras en las áreas más críticas.

Según el funcionario, en las inspecciones realizadas se identificaron 555 planteles aptos, 209 parcialmente aptos y 49 cayeron en la clasificación de no aptos.

Mientras, a un año y medio de los terremotos, la agencia no ha comenzado con los trabajos para atender el problema de columnas cortas que enfrentan 684 escuelas a nivel isla, lo que finalmente esperan comenzar en julio. “Le vamos a meter el chambón...tenemos la información que nos permite comenzar a movernos”, aseguró Ramos Parés.

Enrique Questell, director de la Oficina de Infraestructura, indicó que el tiempo para el cual deben estar completados estos trabajos variará, aunque indicó que -por ejemplo- el tiempo de construcción que se está dando para reparar unas 50 columnas es de 30 a 35 días. “Tenemos la radiografía por primera vez de todas las escuelas de Puerto Rico...y se están estructurando los paquetes de subastas para poder optimizar la cantidad de escuelas que se van a ir reforzando”, señaló.

Actualmente, hay 858 escuelas públicas activas, incluyendo cuatro escuelas alianzas.

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