El Departamento de Salud ya ha registrado 33 muertes por COVID-19 entre residentes de hogares de adultos mayores. (El Nuevo Día)

Siete de los 13 brotes de COVID-19 que se han identificado en hogares de adultos mayores en los primeros 18 días de agosto han sido en la región de Bayamón, donde personal del Departamento de Salud sigue haciendo pruebas diagnósticas moleculares para capturar otros posibles casos.

Datos de Salud advierten de otros dos brotes en centros de cuido prolongado de la región Metropolitana. Las regiones de Aguadilla, Arecibo, Caguas y Mayagüez han reportado un solo brote en sus instalaciones. Solo la región de Fajardo no tiene brotes, detalló la epidemióloga Idania Rodríguez, quien lidera los esfuerzos del “Elderly Task Force” desde el Departamento de Salud, donde, según indicó, la agencia continúa investigando y rastreando casos en estas instalaciones.

Se determina que hay un brote en un hogar de adultos mayores cuando, al menos, tres residentes resultan positivos al virus, por prueba serológica o molecular.

Según Rodríguez, en los 334 hogares que personal de Salud ha visitado se han identificado pruebas serológicas positivas entre 151 empleados y 319 residentes. Mientras, la agencia se encuentra actualmente depurando datos para conocer cuántos de estos arrojaron positivo a pruebas moleculares, las cuales se suelen administrar a personas que hayan salido positivo a la serológica para validar el diagnóstico.

La epidemióloga indicó que personal de Salud aún evalúa qué centros de salud primaria 330 interesan continuar apoyando el esfuerzo de Salud para realizar pruebas de COVID-19 en hogares de ancianos.

“Estamos trabajando también con la Guardia Nacional para ver la mejor forma en que trabajan con nosotros”, dijo al resaltar que la coordinación de esta iniciativa la realizará ahora Salud.

Por lo pronto, indicó que del 1 al 25 de agosto han realizado pruebas serológicas en 21 hogares de adultos mayores, mientras en otros ocho administraron pruebas moleculares y en uno, ambas. Agregó que a los centros que visitan también les dan apoyo y orientación sobre como manejar contagios. Mientras, además de los 850 centros bajo la sombrilla del Departamento de Familia, Salud proyecta ampliar el esfuerzo a hogares bajo la jurisdicción de la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (Assmca), así como égidas públicas y privadas.

Por su parte, Juanita Aponte, presidenta de la Asociación de Dueños de Centros de Cuido Prolongado, mostró preocupación por cómo se han disparado los casos en estos lugares, aunque a su juicio la mortalidad se ha mantenido baja. Datos de Salud advierten de 33 fatalidades entre residentes de estos centros en Puerto Rico.

“Están saliendo casos positivos en residentes que van a citas médicas, a darse diálisis, que tienen que salir. No es solo (casos) entre los empleados”, dijo. Agregó que una solución es habilitar un albergue de transición para ubicar a los residentes contagiados, para evitar la propagación de contagios en los hogares.