En los 110 comedores escolares que están en operaciones,  se confeccionaron ayer 62,853 raciones de almuerzo para repartir a menores de 1 a 18 años, detalló el secretario de Educación, Eligio Hernández.
En los 110 comedores escolares que están en operaciones, se confeccionaron ayer 62,853 raciones de almuerzo para repartir a menores de 1 a 18 años, detalló el secretario de Educación, Eligio Hernández. (Vanessa Serra Díaz)

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Al menos, 32 comedores escolares podrían dejar de operar la semana que viene, pues se quedarán sin comida luego que el Departamento de Educación ordenara el cierre de tres de sus almacenes regionales de alimentos.

Esa cifra representa poco más de una cuarta parte de los 110 comedores escolares que están actualmente abiertos.

La decisión se tomó luego que siete empleados de los almacenes de Mayagüez, Caguas y Canóvanas arrojaran resultados positivos a anticuerpos de coronavirus en pruebas de sangre. Ante ese escenario, otros 147 empleados que trabajaron, en esas instalaciones, fueron enviados a sus hogares en aislamiento preventivo, detalló el secretario de Educación, Eligio Hernández Pérez.

“No es que está comprometida la confección de alimentos en los comedores, con eso no hay inconveniente, lo que tenemos comprometida es la cadena de distribución de alimentos. Con un positivo en un almacén, tenemos que cerrar ese almacén, y nos tenemos que asegurar que el personal pueda pasar inmediatamente a un referido al Departamento de Salud”, explicó el secretario.

Hasta ayer, 50 empleados del Departamento de Educación activados para laborar en cocinas, escuelas y almacenes de alimentos han obtenido resultados positivos en pruebas de sangre desde la semana pasada, cuando se le comenzaron a tomar muestras previo a la apertura de los comedores escolares.

Esos resultados provocaron que otros 278 empleados que tuvieron contacto con estos o estuvieron en las mismas instalaciones fueran enviados a aislamiento preventivo.

Ninguno de los casos positivos reportó síntomas asociados con el coronavirus, detalló Hernández Pérez.

Además de los tres almacenes de alimentos regionales, Educación también ordenó el cierre de un almacén de reparaciones en Comerío. Los cuatro almacenes fueron cerrados y deberán ser desinfectados y limpiados en los próximos días, señaló el funcionario.

La reapertura de comedores escolares comenzó, el miércoles de la semana pasada, luego que la gobernadora Wanda Vázquez Garced lo ordenara -tras estar más de mes y medio cerrados- ante los reclamos que, por semanas, realizaron diversos sectores a favor de que se provean comidas calientes a familias necesitadas.

El alcalde de Caguas, William Miranda Torres, quien fue informado, el martes, de que las escuelas en su municipio se afectarían, calificó la situación como un ejemplo de la “incapacidad” del gobierno central de proveer ayudas a los ciudadanos.

“Los comedores escolares abrieron porque el gobierno central prácticamente se vio obligado a ello. Esto es un asunto de supervivencia. Hay niños que la única comida del día a la que tienen acceso es la del comedor escolar, y parece que el Departamento de Educación no lo ha entendido”, manifestó Miranda Torres.

El alcalde criticó que, mientras la administración municipal estimó que necesitarían 3,150 raciones de almuerzo para menores de 1 a 18 años, la semana pasada solo se confeccionaron unos 2,000 platos. Esta semana, la cantidad se redujo a 1,000, detalló Miranda Torres.

Hernández Pérez sostuvo que no existe un plan B para mantener abiertos los comedores escolares de las regiones educativas de Mayagüez, Caguas y Humacao mientras los almacenes estén cerrados, pues no es posible repartirles comida.

No es posible, en poco tiempo, adiestrar empleados de otras áreas para que se encarguen del trabajo de almacén y se certifiquen en labores de manejo de comida o como operadores de maquinaria pesada, dijo el secretario. Asimismo, destacó que, ante el aumento en las raciones que están cocinando los comedores abiertos, no se les puede llevar comida de un almacén en otra región educativa.

“Bajo la operación normal del Departamento de Educación, hay una ruta (de distribución de comida para cada escuela) cada dos semanas. Ahora que ha aumentado la cantidad de comensales por comedor, hacemos una ruta a la semana pero a la capacidad completa del camión. Implica que tiene menos viajes que dar, pero cargando una mayor cantidad de comida, y un ejercicio que antes nos tomaba dos horas o tres, ahora nos toma el día completo”, señaló.

Esperan los resultados

Los empleados que arrojaron positivo no regresarán a sus trabajos hasta que obtengan un resultado negativo en la prueba molecular o diagnóstica, de modo que se puedan seguir los pasos necesarios, indicó Hernández Pérez. La prueba molecular es usada para detectar la presencia del virus en una persona, mientras que la prueba serológica detecta anticuerpos generados a raíz de la infección.

Los resultados de las pruebas moleculares de los cuatro empleados del almacén de Canóvanas estaban listos ayer, pero el secretario señaló que debían ser discutidos primero con funcionarios del Departamento de Salud.

“Esperamos que los resultados esténlistos en los próximos días, posiblemente para el viernes (mañana)”, detalló.

Aunque la prueba molecular es la que permite diagnosticar el COVID-19, Hernández Pérez señaló que sus empleados se han realizado las pruebas de sangre mediante alianzas con centros médicos comunitarios (Centros 330) o municipios siguiendo las guías del Departamento de Salud.

Por su parte, el secretario de Salud, Lorenzo González Feliciano, destacó que cada agencia establece sus propios protocolos, aunque la exhortación es que se hagan pruebas a los trabajadores antes de que regresen a trabajar.

“Le compete a la entidad reconocer su grupo de riesgo, tener su política de procedimiento, en la política de autoevaluación, establecer a quién le van a hacer la prueba, y se le sugiere que se le haga a toda persona antes del inicio de trabajo. En el caso de comedores, no conozco la política”, indicó González Feliciano en conferencia de prensa.

El secretario de Educación reiteró, entretanto, que se les realizó la prueba a los empleados que estarían trabajando directamente con la confección delos almuerzos antes que llegaran a las escuelas, pero posteriormente decidieron ampliar las pruebas a los directores, empleados de almacén, enfermeras y guardias de seguridad que llegan a las escuelas. Se reportaron casos positivos en tres escuelas de Guaynabo, Caguas y Gurabo, lo que obligó que se sustituyera a todo el personal asignado.

Hernández Pérez no detalló si se repetirán, en otro momento, las pruebas a los empleados para detectar futuros contagios, pero apuntó que implementaron un sistema para detectar síntomas asociados con el COVID-19.

“De ahí, la relevancia del sistema de vigilancia y el sistema de cernimiento, la toma de temperatura, una sesión de preguntas que hacen las enfermeras. El Departamento de Educación ha montado el operativo total”, indicó el secretario.