Los meses de marzo, que desde el 2015 ven salir, en promedio, 8,780 más de las que llegan, vieron este año un aumento de 206% (más del triple) con un saldo negativo neto de -26,849 pasajeros. (Brandon Magnus / The New York Times)
Los meses de marzo, que desde el 2015 ven salir, en promedio, 8,780 más de las que llegan, vieron este año un aumento de 206% (más del triple) con un saldo negativo neto de -26,849 pasajeros. (Brandon Magnus / The New York Times)

En enero de este año, cuando los sismos sacudían con intensidad el suroeste de Puerto Rico, salieron de la isla 51,671 personas más de las que llegaron, la cifra más alta para ese mes en los últimos años, según datos del Negociado de Estadísticas de Transporte de EE.UU. (BTS, por sus siglas en inglés).

Este movimiento de pasajeros se asemeja a los registrados en septiembre y noviembre de 2017, cuando, respectivamente, se marcharon de la isla 44,440 y 49,344 personas más de las que llegaron, en su mayoría huyendo de la catástrofe provocada por el huracán María.

Estos meses bordearon el momento pico del éxodo puertorriqueño registrado en octubre de 2017 con una diferencia entre los que llegaban y se iban de 95,892 personas para los aeropuertos Luis Muñoz Marín en Carolina, Rafael Hernández en Aguadilla y Mercedita en Ponce, los tres con las principales operaciones comerciales de pasajeros.

Es un número alto. Detrás de los sismos hay otras cosas. No es solo el susto que trae los movimientos de tierra, sino que hay pérdida de unidades de vivienda, de empleos… Tampoco hubo una respuesta rápida a la emergencia. Todo eso precipita el movimiento de persona fuera de la isla”, dijo la demógrafa Judith Rodríguez a El Nuevo Día.

Los meses de febrero y marzo de este año también mostraron niveles de movimiento neto de pasajeros por encima de lo normal. Por ejemplo, los meses de febrero suelen tener un saldo positivo de pasajeros en los aeropuertos. En promedio, la diferencia entre los que llegan y salen del país desde el 2015 es de 5,444 personas. En febrero de este año, la cifra aumentó en 82% (9,921).

Los meses de marzo, que desde el 2015 ven salir, en promedio, 8,780 más de las que llegan, vieron este año un aumento de 206% (más del triple) con un saldo negativo neto de -26,849 pasajeros. Y eso que en las últimas semanas de este mes se comenzaron a decretar las cuarentenas y los cierres del tráfico aéreo internacional para contener la propagación de la pandemia del COVID-19.

El BTS todavía no ha publicado datos del movimiento de pasajeros para los meses subsiguientes. Rodríguez indicó, sin embargo, que se presume que el movimiento de pasajeros decayó drásticamente por las restricciones al tráfico aéreo.

Sin embargo, según Rodríguez, se puede pensar que la migración está contenida por la pandemia. Esta pausa en el movimiento de personas, sin embargo, probablemente terminará en la medida en que se reabran las economías y las personas vayan adaptándose a la nueva realidad con el COVID-19.

“Ahora mismo, tenemos un montón de factores de empuje de manera simultánea. No debe haber muchos países con algo igual. A la crisis económica y los desastres naturales se añade una crisis laboral por la pandemia y unos niveles de natalidad que están por el piso”, dijo Rodríguez. La natalidad, junto con los decesos, son los factores del crecimiento natural de la población.

“Esto apunta a una reducción extraordinaria dela población. Y si los que se van son en edades productivas y reproductivas, la baja se acentuará aún más con el tiempo. Ahora mismo, hay demasiados factores de empuje que pueden ser contrarrestados un poco porque el principal lugar de atracción también sufre la pandemia y de una crisis social”, añadió al hacer referencia a las protestas a favor de los derechos humanos de los afroamericanos a raíz de la muerte de George Floyd a manos de policías en la ciudad de Minneapolis en Minnesota.