Rosario Pagán basa sus proyectos en los fondos que el municipio puede recibir de FEMA, pero aún no se ha completado la entrega de los documentos necesarios para obtener  las subvenciones económicas.
Rosario Pagán basa sus proyectos en los fondos que el municipio puede recibir de FEMA, pero aún no se ha completado la entrega de los documentos necesarios para obtener las subvenciones económicas. (VANESSA SERRA DIAZ)

Naguabo - Al igual que muchos pueblos de Puerto Rico, la infraestructura en este municipio arrastra todavía los daños provocados por el huracán María y el deterioro generado por una prolongada recesión económica que limitó el dinero disponible para mantener en buenas condiciones las instalaciones públicas.

La esperanza de la alcaldesa Miraidaliz Rosario Pagán es que los fondos de la reconstrucción permitan la remodelación o reconstrucción de plazas, parques, coliseos, pistas y carreteras, entre otras instalaciones públicas que en la actualidad están inservibles o en un avanzado estado de deterioro.

Para completar ese trabajo, sin embargo, su administración tiene que superar varios escollos. Por ejemplo, una buena parte de la documentación que exige la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, en inglés) para dar paso a las reconstrucciones no ha sido completada, y el tiempo para cumplir con estos requerimientos se acaba. Según la alcaldesa, previo a su entrada al puesto, no se trabajó con agilidad este asunto. Además, dijo que están auditando el dinero que ya recibió el municipio para desarrollar algunas de las obras pequeñas (con gastos menores a los $123,000), pues creen que el pasado cuatrienio el dinero se usó para cubrir otros gastos de la alcaldía.

Del mismo modo, el ayuntamiento tiene que buscar fondos para cumplir con la aportación municipal a estos proyectos. Y el dinero es escaso.

El año fiscal que recién comenzó, el municipio lo inició con $500,000 menos que el presupuesto anterior por los recortes a las transferencias del Fondo de Equiparación. Ese dinero es una especie de subsidio, especialmente para los pueblos pequeños y medianos. La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) programó recortes a estas transferencias de modo que ese fondo sea eliminado en el futuro.

A esa merma de recursos, se le añade que los planes de clasificación y retribución en el municipio no se actualizan desde el 2011. Es decir, en la última década, no se ha ajustado el salario a los trabajadores del ayuntamiento.

“Y la vida ha cambiado drásticamente en 10 años”, dijo la alcaldesa, al referirse al costo de vida. En este pueblo, cerca del 40% de los trabajadores tienen actualmente salarios menores a los $17,420 anuales. Una persona con un dependiente estaría justo al borde de la pobreza si devenga ese salario.

“Aquí, hay plazas que están en los planes de clasificación y retribución que ocupan una gran posición y el salario es muy bajo. Por eso, estamos trabajando para esas enmiendas y atemperarlo a la realidad actual”, sostuvo la ejecutiva municipal.

La alcaldesa aseguró que trabajan en un plan para armonizar todas esas necesidades (copagos de los proyectos de reconstrucción, los aumentos salariales y la reducción en ingresos por los recortes al Fondo de Equiparación) de la mejor manera que se pueda.

La merma en el ingreso del Fondo de Equiparación, afirmó, supone un reto difícil de manejar, pues representa cerca del 30% de todo el dinero que recibe el gobierno municipal.

“Eso tiene un impacto enorme. En ese análisis con el director de Finanzas, hemos trabajando para ver si se pueden hacer transferencias para poder cubrir el dinero que dejamos de recibir. Es una gran mella”, destacó la funcionaria.

“(Con la reducción por el Fondo de Equiparación) se afectan asuntos básicos como el pago por recogido de la basura, los servicios de seguridad, los servicios de salud”, precisó.

Aun con esas dificultades, la alcaldesa, que está en su primer término y corrió bajo la insignia del Partido Popular Democrático (PPD), se expresó confiada en que podrán lograr las principales metas que se han trazado en estos primeros meses del cuatrienio.

Sostuvo, por ejemplo, que procuran una remodelación de la plaza del casco urbano a un costo de $3 millones. En lo que el inicio de esa reconstrucción se concreta, han podado los árboles y tienen previsto próximamente poner a funcionar las fuentes que adornan ese espacio público.

“La gente de Naguabo está desesperada por tener su plaza. Esa plaza no tiene casi bancos. Los sacaron hace años para hacer una remodelación y no los devolvieron”, sostuvo.

También esperan remodelar el Teatro Ramón “Diplo” Rivero, que hace varios años no alberga actividad alguna. Esa iniciativa, dijo, proyectan que conllevaría una inversión de $1 millón.

Del mismo modo, sostuvo Rosario Pagán, está en agenda la remodelación del Coliseo Benigno Ramos, la concha acústica del municipio –espacio que antes se usaba para conciertos y actividades al aire libre- y el Parque Adolfo Hanni Carrillo, que en un momento se pensó demoler.

También remodelarán y ampliarán la pista atlética del municipio.

Estas obras, abundó la alcaldesa, estarían siendo financiadas con fondos de la reconstrucción asignados por FEMA y con asignaciones del programa de desarrollo comunitario tras desastres (CDBG-DR, en inglés).

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