Nota de archivo: este contenido fue publicado hace más de 90 días.

Personal de la salud realiza una prueba de COVID-19 a un ciudadano.
Personal de la salud realiza una prueba de COVID-19 a un ciudadano. (Teresa Canino Rivera)

Antes que se reportara la muerte de la turista italiana que llegó a Puerto Rico en el crucero Costa Luminosa y que fue diagnosticada con coronavirus (COVID-19), en la isla ya se había certificado la muerte de dos hombres a causa del nuevo virus.

De acuerdo con los datos en manos del Departamento de Salud (DS), la muerte de un hombre de 54 años, el 17 de marzo, fue certificada como causada por el COVID-19, mientras que el deceso de un hombre de 66 años fue certificado, el 20 de marzo, también por el novel coronavirus.

La información fue confirmada por el epidemiólogo del Estado, David Capó, quien en entrevista con El Nuevo Día detalló la fecha exacta de muerte de los casos reportados de COVID-19. 

Los datos basados en la fecha de muerte y su certificado de defunción sostienen que el hombre de 54 años, de San Juan, fue el primer fallecido a causa del COVID-19 en Puerto Rico, y no la turista italiana, cuya muerte fue reportada como el primer deceso por el virus en la isla el 21 de marzo. La segunda víctima era de Trujillo Alto.

“Las muertes tienen un ‘delay’ (retraso)”, destacó Capó, en referencia a la fecha en la que se reportan.

“Por ejemplo, para que lleguen hasta el (Registro) Demográfico, son ocho a 10 días, en promedio, en lo que aparece la muerte en el Registro Demográfico”, explicó, al hablar sobre la diferencia entre la fecha en que se certifica el fallecimiento de una persona y la fecha en que el deceso se registra el Salud. 

A modo de ejemplo, mencionó que, el viernes pasado, se reportaron ocho muertes en total, pero no habían ocurrido el día anterior, sino que, en ocasiones, “cuando hay problemas en el sistema”, se retrasa el envío y la detección de muertes, y “hay veces que no sale ninguna en el Registro Demográfico por varios días”.

Hasta el momento, Salud no ha respondido si ha realizado el rastreo de contactos de todos los fallecidos por COVID-19, lo que permitiría definir con mayor certeza cómo se ha propagado el virus en Puerto Rico y posibles focos de contagio. En esos dos primeros casos, se desconoce si estuvieron expuestos a algún contagio extranjero o si se infectaron en la isla.

El día que se reportó la muerte de la turista italiana también se certificó el fallecimiento de un hombre de 67 años. De los datos de Salud, se desprende que, al 21 de marzo, ya había cuatro fallecidos por COVID-19 en Puerto Rico, incluida la extranjera, que se encontraba recluida en un hospital en San Juan.

Al Negociado de Ciencias Forenses (NCF), no llegó ningún fallecido con las características de esos primeros casos, confirmó la comisionada María Conte Miller. “Lo más probable, lo que significa es que esa persona murió en un hospital y ahí su médico hizo su diagnóstico, hizo su prueba y llegó a sus conclusiones”, afirmó.

Hasta este lunes, del total de 84 fallecidos reportados por Salud, había 31 muertes por COVID-19 que eran certificadas por médicos, según datos de la agencia.

El tracto de los reportes

En el caso de la muerte del hombre de 54 años, Capó indicó que fue registrado en el reporte epidemiológico de Salud el 7 de abril. Sin embargo, no fue hasta el 9 de abril que la Oficina de Comunicaciones de Salud divulgó información sobre la edad, género y región de ese deceso. Ese día, Salud añadió nueve muertes por COVID-19, lo que elevó la cifra de 24 a 33.

Siete de esos casos, indicó Salud ese día, se sumaron debido a que sus cuadros clínicos al momento de la muerte eran compatibles con la enfermedad. Uno de esos fallecidos fue descrito como un hombre de 54 años de la región metropolitana, pero nunca se informó su fecha de muerte. Hasta el momento de la entrevista de Capó con El Nuevo Día, la agencia no había revelado la fecha exacta de muerte de los casos reportados.

Entre la fecha del fallecimiento y el momento en que se reportaron las estadísticas de ese primer caso por parte de Salud, hubo 23 días de diferencia. La diferencia entre el día de fallecimiento versus la fecha en que Salud publica la información varía. El 24 de abril, por ejemplo, al menos, dos de los fallecimientos reportados ocurrieron el 22 de abril. Es decir, solo hubo dos días de diferencia entre el deceso y el día que se reportó.

Según las fechas de fallecimientos recopiladas hasta ahora, el día con más decesos por COVID-19 en Puerto Rico ha sido el 13 de abril, con cinco muertes certificadas. Hasta el viernes, además, Salud había informado al menos seis muertes sin ningún detalle.

En entrevista con este medio, un familiar de una mujer de 88 años que falleció en San Juan, el 30 de marzo, había denunciado que ese deceso no aparecía en la información oficial del Departamento de Salud, a pesar de que la mujer había arrojado un resultado positivo al virus y que su muerte fue certificada por un médico como causada por el COVID-19.

Capó confirmó, en la entrevista con este medio, que el reporte epidemiológico en sus manos incluía ese deceso dentro de los 77 reportados hasta el viernes. El nieto de la mujer aseguró, por separado, a este medio que nadie en la agencia se comunicó con la familia para realizar el rastreo de contactos.