Hasta hoy, los hospitales cuentan con 898 respiradores artificiales disponibles. (Agencia EFE)

La cantidad de pacientes hospitalizados por COVID-19 aumentó este miércoles a 325, lo que se traduce en 21 personas más que ayer y en la cifra más alta desde finales de enero, según los datos del Departamento de Salud.

De ese total, 297 pacientes son adultos y 28 son pediátricos. La agencia informó que 63 adultos permanecen recluidos en una Unidad de Cuidados Intensivos, mientras que 36 están conectados a un respirador artificial. Un menor también permanece en intensivo.

Hasta hoy, los hospitales del país cuentan con 220 camas de intensivo y 898 respiradores artificiales disponibles para adultos.

Entretanto, el gobierno reportó tres nuevas muertes por el virus que aumentaron a 2,139 el total de víctimas del virus.

Muertes informadas:

  • Hombre de 71 años de la región de Caguas
  • Mujer de 63 años de la región de Caguas
  • Hombre de 53 años de la región de Bayamón

La dependencia también informó 67 nuevos casos positivos confirmados, 153 casos positivos probables y 83 casos positivos sospechosos. Ante eso, los casos confirmados suman 99,847, mientras que los casos probables son 153 y los casos sospechosos 83.

El total de casos probables fue ajustado luego de que restaron 14 que dieron positivo en una prueba molecular y de que sumaron cinco previo al 22 de marzo. Asimismo, la totalidad de casos sospechosos sufrió cambios al restar dos que arrojaron positivo en una prueba molecular y ocho que dieron positivo en una prueba de antígenos. También sumaron un caso sospechoso previo al 22 de marzo.

Sobre la vacunación, los datos de Salud señalan que hasta ayer se habían administrado 1,085,334 dosis de vacunas, cifra que se divide entre 692,947 personas con al menos una dosis y 392,387 con la serie de dosis completadas.

Según la dependencia, el término de caso positivo confirmado hace referencia a los contagios cuyo resultado fue validado mediante una prueba PCR (molecular). El caso probable es aquel cuyo resultado positivo a la enfermedad se obtuvo mediante prueba de antígenos. Mientras, los casos sospechosos, también conocidos como resultados de anticuerpos, son aquellos que arrojaron positivo a la prueba serológica, y no tienen una prueba molecular o antígenos positiva.

Además, Salud explicó una muerte confirmada por COVID-19 corresponde al deceso de una persona con una o más pruebas moleculares positivas. La muerte probable es aquel deceso de un paciente que fue diagnosticado con COVID-19 mediante una prueba de antígenos o que su su cuadro clínico reúne los criterios para creer que padecía de COVID-19, pero nunca tuvo una prueba molecular o de antígenos para detectar el virus. Mientras, la muerte sospechosa se refiere al fallecimiento de una persona en la que se detecta un anticuerpo específico en suero, plasma o mediante una prueba serológica con su sangre.

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