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Washington -  El gobierno de Puerto Rico recibió hoy los $2,200 millones que el Congreso le asignó para financiar los gastos relacionados a la emergencia de salud pública que ha generado la pandemia del coronavirus.

Bajo la ley de estímulo económico Cares, el gobierno de Puerto Rico deberá utilizar la asignación para gastos relacionados a la respuesta al letal virus, que, en medio de una grave confusión sobre la fiabilidad de los datos, ha cobrado la vida de 67 personas en la Isla.

“Tendremos liquidez para mitigar el impacto fiscal y viabilizar distintos programas para los puertorriqueños”, indicó la gobernadora Wanda Vázquez Garced, al dar a conocer el desembolso del dinero, que aliviaría la pérdida de cerca de $1,600 millones en recaudos.

Pero, Vázquez Garced sostuvo que todavía tienen que esperar por las guías y parámetros del Departamento del Tesoro estadounidense en torno al uso de esos $2,200 millones.

Se prevé que el dinero ayude al gobierno a financiar gastos inmediatos de la crisis, como la compra de productos de protección personal (PPE), ventiladores y pruebas de detección del virus.  También pudiera ser un alivio para los gastos de los municipios, por medio del gobierno central.

“El dinero se puede usar para cualquier iniciativa para manejar la crisis”, indicó la comisionada residente en Washington, Jenniffer González.

El expresidente de la Cámara de Comercio y contador público autorizado Kenneth Rivera dijo que el plan del Departamento de Hacienda debería incluir nuevas iniciativas de desarrollo económico y pagos directos adicionales para los ciudadanos.

Pero, Rivera confió en que además permitan asistir con la infraestructura del Departamento del Trabajo, que ha sido incapaz de distribuir de inmediato los $600 adicionales semanales en pagos por desempleo autorizados por la ley Cares.

Los $2,200 millones para asistir las finanzas del gobierno – una iniciativa que salió del proyecto demócrata de la Cámara baja-, representan la partida más grande de dinero que ha recibido la Isla de los fondos de la ley Cares.

Pero, cuatro semanas después de la aprobación de la ley, todavía el gobierno de Puerto Rico espera porque el Tesoro autorice el plan del Departamento de Hacienda para distribuir el cheque federal impulsado por el gobierno de Donald Trump para que una abrumadora mayoría de las personas con un número de seguro social reciba un pago promedio de $1,200.

Sin el visto bueno del Tesoro, el secretario de Hacienda, Francisco Parés, dijo que este fin de semana se limitaran a notificar a los contribuyentes que van a recibir el cheque "en unas semanas".

 La ley de estímulo económico federal, entre otras cosas, puede garantizar además a Puerto Rico $615.7 millones para los sistemas educativos de la isla hacerle frente a la emergencia del coronavirus, según  el Centro de Prioridades Presupuestarias y Política Presupuestaria (CBPP),

Los fondos se dividirían entre $328.3 millones para el sistema de educación elemental y secundaria que está principalmente en manos del Departamento de Educación de la isla, $236 millones para universidades y colegios de educación superior, y $51.2 millones de un fondo de emergencia bajo el control del Ejecutivo.

La Junta de Supervisión Fiscal (JSF) que controla las finanzas públicas de la Isla ha calculado en $10,000 millones la inyección económica de la ley Cares en Puerto Rico. El economista Gustavo Vélez considera que solo hasta esta semana los comercios en la Isla han perdido unos $8,000 millones en ingresos, desde que la gobernadora Vázquez Garced ordenó el cierre de servicios no esenciales e impuso un toque de queda nocturno.

Los programas federales de ayuda directa a los ciudadanos de la ley Cares que hasta el momento han funcionado en alguna medida en la Isla – aunque la primera partida no logró beneficiar a muchos solicitantes-, son los préstamos a pequeños negocios, que rondan los $757 millones, y han beneficiado a unos 2,800 empresarios.

La legislación que aprobaría mañana la Cámara de Representantes federal permitiría añadir otros $310,000 millones al fondo de los préstamos de protección de nómina (PPP) y otros $70,000 millones a varios programas de préstamos por desastres.

Hoy, además, el Departamento de Salud de Estados Unidos anunció la entrega de otra partida de $20,000 millones a los proveedores de la salud en los estados y los territorios, como parte de los $100,000 millones asignados por la ley de estímulo económico. Previamente, Salud federal había distribuido $30,000 millones, aunque la Asociación de Hospitales de Puerto Rico ha advertido que la ayuda a la Isla está limitada por no reembolsar pagos por servicios médicos financiados a través de planes Medicare Advantage, a los cuales están adscritos cerca del 80% de los beneficiarios de Medicare en la isla.

Como parte de su plan de estímulo económico, la gobernadora Vázquez Garced puso en marcha en Puerto Rico un pago de $500 a los cuentapropistas, y otro de $1,500 para las pequeñas y medianas empresas “que hayan cesado operaciones en medio de esta crisis”.

También ha implementado un bono de $4,000 para los enfermeros y enfermeras de los sistemas público y privados, así como $2,500 para los técnicos de salud.

La semana pasada, aunque aun no hay legislación ni tiene el visto bueno de la JSF, la gobernadora Vázquez Garced anunció además que quiere que se autoricen $500 para los contribuyentes del sector privado y pensionados.