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Se estima que en Florida viven cerca de 1.2 millones de puertorriqueños. (GFR Media)
Se estima que en Florida viven cerca de 1.2 millones de puertorriqueños. (GFR Media)

Orlando – Los últimos tuits del presidente republicano Donald Trump han echado combustible a un fuego que líderes de la comunidad puertorriqueña en Florida Central habían encendido meses atrás y con el cual han buscado generar una llamarada de votos contra el primer mandatario federal en las elecciones del 2020.

Incluso, entre algunos republicanos -boricuas y no boricuas- los tuits de Trump han causado incomodidad.

“Aunque el senador (Rick) Scott no siempre está de acuerdo con el presidente, su esperanza es que todos en el gobierno federal hagan lo posible para ayudar a Puerto Rico”, señaló en declaraciones escritas la portavoz de prensa de Scott, Alexandra Ojeda.

En su más reciente mensaje en Twitter, el presidente Trump volvió a tildar de corruptos a los políticos de la isla y señaló que los puertorriqueños no han sido agradecidos con la respuesta del gobierno federal tras el paso de María hace dos años.

“No creo que haya que agradecerle al gobierno por hacer su trabajo, y si Trump pide agradecimiento es porque en lo profundo sabe que la respuesta gubernamental luego del huracán María no fue adecuada”, manifestó Jorge Bonilla, excandidato puertorriqueño a la legislatura de Florida por el Partido Republicano y analista político.

“Es incordio que Trump siga con el tema de los $92,000 millones. Ya ese tema apesta y es bien verificable que ese dinero no se ha entregado, aunque al menos en otro tuit parece que se echó hacia atrás y ahora dice que son miles de millones”, señáló el analista, quien por otro lado, aplaudió que el gobierno federal se moviera con rapidez cuando se declaró una emergencia durante el paso cercano de Dorian por la isla.

“Como puertorriqueño y republicano siento que este troleo del presidente muestra la desigualdad, insensibilidad y el desconocimiento ante la situación de la isla. Esto siempre lo ha habido, la única diferencia es que Trump lo manifiesta sin filtro a través de las redes sociales”, agregó el repubicano.

Sin embargo, el exlegislador de Florida, el también republicano puertorriqueño Bob Cortés, dijo que, las expresiones del presidente no son un insulto, pues todo lo que ha dicho es cierto.

“En la forma que lo hace, quizás no puedo decir que estoy de acuerdo, pero cuando ‘espepita’ lo que dice, pues dice la verdad. Pasó cuando habló de la corrupción y el manejo de fondos. Todo era cierto”, sostuvo.

En la isla, los puertorriqueños podrán reaccionar enojados y hasta efectuar manifestaciones de protesta contra los principales líderes del partido republicano allí -Jenniffer González, Thomas Rivera Schatz y José “Quiquito” Meléndez), pero los boricuas en la diáspora pueden actuar desafiliándose de esa colectividad y votando contra Trump en las próximas elecciones, dijo Jimmy Torres-Vélez, portavoz de la organización Boricua Vota.

A lo anterior, el portavoz de la organización Alianza for Progresss, Marcos Vilar, advirtió que “las elecciones tendrán consecuencias. Es válido cuestionar y combatir la corrupción, pero no usarlo como excusa para socavar la economía de la isla”.

Mientras, el congresista puertorriqueño, el demócrata Darren Soto dijo que, con estos comentarios, el presidente no actúa como el comandante en jefe de Estados Unidos, sino como el “divisor en jefe”.

“Sus ataques contra la alcaldesa Carmen Yulín Cruz y su reclamo para que los puertorriqueños elogien a FEMA después de que su administración encabezara la peor cifra de muertes por un desastre natural en la historia moderna, son una continuación de su obvia venganza personal contra Puerto Rico”, afirmó Soto.