El programa busca jóvenes universitarios o recién graduados interesados en impulsar cambio social en sus campos de estudio y peritaje. (Archivo / GFR Media)
El inicio de la vacunación del personal universitario dependerá, en parte, de la velocidad con que se logre vacunar a la población de adultos mayores de 65 años o más.

Aunque los trabajadores del sistema educativo a nivel universitario están incluidos en la fase 1-b de vacunación contra el COVID-19, el Departamento de Salud no proyecta que la inoculación de dicho grupo inicie la próxima semana, junto con el personal docente y no docente del Departamento de Educación (DE) y de las escuelas privadas.

La razón principal, sostuvo la doctora Iris Cardona, directora del Programa de Vacunación de COVID-19 en Salud, es la limitada cantidad de dosis de la vacuna que continúa llegando semanalmente a la isla. “No puedo dar una fecha absoluta (de vacunación) porque no sabemos cuándo va a comenzar a llegar la vacuna en mayor cantidad”, manifestó a El Nuevo Día.

“La realidad es que todo el sistema educativo, todos los trabajadores de la educación son considerados dentro de las poblaciones de prioridad. Si ya nos hubiera llegado un millón de dosis, estaría distribuidas para ser administradas”, sostuvo.

Hasta el momento, Puerto Rico recibe semanalmente 21,450 dosis de la vacuna de Pfizer y 21,000 dosis de la vacuna de Moderna, correspondiente a la primera dosis de vacunación. Esa vacunas hasta el momento son destinadas al remanente de la fase 1-a de profesionales de la salud y personas de esa industria, y poblaciones de la fase 1-b, de forma paulatina.

En cuanto al sistema educativo, la prioridad es el personal público y privado desde los grados prekínder y cuarto año de escuela superior. Cardona reconoció una urgencia de que el personal docente, principalmente, de escuelas primarias y secundarios, se reincorporen al modelo de educación presencial.

“Las universidades están trabajando remoto exitosamente, se han movido, se han actualizado de acuerdo con la situación que nos trae la pandemia. Sin embargo, la educación a nivel primario, el resultado no es tan bueno a nivel remoto (educación a distancia)”, apuntó Cardona.

“Dentro de este marco amplio que es la educación, los educadores el país, tenemos que empezar con un grupo, como decisión de política pública. Va por etapa, empezando con los maestros de los (estudiantes) más chiquitos”, explicó. Asimismo, recordó que los estudiantes mayores de 16 años podrán vacunarse posteriormente, en la fase 1-c.

Del total de 42,450, unas 11,000 van directamente a la vacunación de adultos mayores que residen en centros de cuidado prolongado, administradas por las farmacias Walgreens, en su mayoría, y la cadena CVS. La Guardia Nacional almacena otras 10,000 que son administradas en sus centros regionales de vacunación y otras iniciativas, mientras las restantes 20,000 aproximadamente se reparten entre los proveedores de salud autorizados para administrar la vacuna.

Desde obtener certificaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) hasta encuestas para saber quiénes están interesados en vacunarse, las instituciones de educación superior del país han tomado las medidas para comenzar la vacunación contra el COVID-19 de su personal docente y no docente una vez reciban la autorización de Salud, reportó este medio ayer. Sin embargo, aún hay dudas sobre cuándo iniciará y si todos los empleados cualifican.

Cardona dijo que tan pronto como mañana tendrá una reunión con el presidente de la Universidad de Puerto Rico (UPR), Jorge Haddock Acevedo, para discutir detalles, así como con los presidentes y administradores de otras instituciones de educación superior en la isla.

El inicio de la vacunación del personal universitario dependerá, además, de la velocidad con que se logre vacunar a la población de adultos mayores de 65 años o más, un grupo poblacional de mayor vulnerabilidad a síntomas severos y muertes por COVID-19.

“Sí hay que organizarse, hay que hacer el censo (de interesados en recibir la vacuna)”, subrayó Cardona, al tiempo que dijo que hay otros sectores de la fase 1-b en el mismo escenario que el personal de educación superior. “Tendremos reuniones próximamente con el sector de alimentos, servicio postal y transporte público, vamos organizándonos para cuando ocurra (la vacunación)”, manifestó.

La doctora aclaró que sí hay un grupo de docentes y estudiantes del nivel superior que ya fueron vacunados, por ser instituciones dedicadas a la educación y práctica en los diversos campos de la salud. “Ya se ha trabajado todo lo que son futuros profesionales de salud, del área clínica. Son muchachos que están haciendo su educación en el ambiente de un hospital, esos ya se cogieron según fuimos vacunando al sector de profesionales de la salud”, explicó.

El ayudante general de la Guardia Nacional, José Reyes, informó el martes que, como parte del plan para el reinicio de clases presenciales en el país, el próximo lunes abrirán siete nuevos centros de vacunación para atender, exclusivamente, al personal docente y no docente de Educación y el sistema privado primario y segundario.

“El lunes lo que se hará es probar el concepto, una especie de práctica en unos lugares específicos, pero el plan de vacunación de los maestros está establecido. El factor limitante va a ser que tengamos las vacunas disponibles y que lleguen las dosis que se van ordenando”, añadió Cardona.