El Laboratorio de Investigaciones Ambientales del DRNA ubica en los predios de la antigua penitenciaría estatal (Oso Blanco), en Río Piedras. (Juan Luis Martínez Pérez)

La subestación eléctrica que alimenta al Laboratorio de Investigaciones Ambientales del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), en Río Piedras, se quemó hace un mes y, como consecuencia, la agencia lleva ese mismo tiempo sin realizar el monitoreo de calidad de agua en las playas de la isla.

Al confirmar ayer la información, la jefa del Laboratorio, Vanessa Villafañe, indicó que la reparación de la subestación “ya terminó”, y están a la espera de que la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) les reconecte el servicio. Eso, a más tardar, debería ocurrir el lunes, dijo.

En el ínterin, están operando con un generador o planta eléctrica, que también se averió y permaneció fuera de servicio por una semana y media hasta anteayer.

“No es algo común que las subestaciones se quemen. Nos quedamos sin energía eléctrica y, aunque estuvimos trabajando con el generador, también se apagó y no funcionó hasta ayer (miércoles). De las monitorías que hacemos en el Laboratorio, la de las playas se vio afectada por la situación de la luz”, expresó.

En la página del DRNA, el último informe del Programa de Monitoría de Playas y Notificación Pública tiene fecha del 9 de octubre.

Según Villafañe, pese a la falta de electricidad, pudieron seguir con el monitoreo de material particulado (PM2.5) –que se hace para calcular el índice de calidad de aire–, ya que movieron los equipos al edificio central del DRNA. El Laboratorio ubica en los predios de la antigua penitenciaría estatal (Oso Blanco).

Otros muestreos de calidad, como los de aguas costaneras y lagos, no se realizan desde que el gobierno decretó, en marzo, la emergencia por la pandemia de COVID-19, reconoció Villafañe.

“Esperamos retomar la monitoría de playas el lunes o tan pronto la Autoridad (de Energía Eléctrica) nos reconecte el servicio”, sostuvo.

El incidente en la subestación también afectó al laboratorio de la Unidad de Control de Vectores del Fideicomiso de Ciencia, Tecnología e Investigación, que comparte espacio con el DRNA.

Empero, en dicho laboratorio no hubo pérdidas de muestras ni se detuvieron los análisis porque “tenemos redundancia (eléctrica)”, indicó el gerente de proyectos del Fideicomiso, Jerry Meléndez.

“En el laboratorio, las neveras donde están las muestras almacenadas tienen un tercer ‘back-up’. En caso de que la planta principal falle, entra una segunda planta que –hasta ahora– está funcionando perfectamente. No hemos tenido pérdidas, y también movimos equipos al edificio central de nosotros”, explicó.

Carlos Alvarado, jefe de Operaciones Técnicas de la AEE, explicó que la corporación pública no puede “hacer el despacho de servicio” hasta tanto se verifique la reparación hecha por los peritos –contratados por el Fideicomiso–.