El presidente de la UPR señaló que recurrir al Título III pone en riesgo tanto la acreditación de la institución como la elegibilidad de los estudiantes para recibir ayudas económicas federales. (GFR Media)
El Departamento de Salud determinó que los estudiantes universitarios, mayores de 16 años, serían vacunados contra el COVID-19 como parte de la fase 1C.

Desde obtener certificaciones de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) hasta encuestas para saber quiénes están interesados en vacunarse, las instituciones de educación superior del país han tomado las medidas para comenzar la vacunación contra el COVID-19 de su personal docente y no docente una vez reciban la autorización del Departamento de Salud.

Sin embargo, aún hay dudas sobre cuándo iniciará y si todos los empleados cualifican.

“Tenemos mucho personal cualificado (para vacunar), tenemos personal de enfermería, administradores de laboratorio... Tenemos todo el equipo. Hicimos inventario de las neveras en los recintos con los requerimientos que se estipulan para la conservación de la vacuna, de cualquiera de las vacunas... Tenemos toda la intención de hacer el proceso”, sostuvo la vicepresidenta de Recursos Humanos de la Universidad Ana G. Méndez (UAGM), Victoria de Jesús.

El Departamento de Salud determinó que empleados docentes y no docentes del sistema educativo, público y privado, formarán parte de la fase 1B de vacunación, la cual comenzó esta semana con adultos mayores y trabajadores de primera línea de respuesta para emergencias. El enfoque de las autoridades gubernamentales ha sido el personal de escuelas de kínder a duodécimo grado ante el interés de que se retomen las clases presenciales para marzo.

Se espera que las instituciones postsecundarias sean atendidas después que los centros escolares, señaló el presidente de NUC University, Michael Bannett.

El presidente de la Universidad Interamericana, Manuel Fernós, adelantó que podrían comenzar a recibir las primeras dosis “a finales de la próxima semana”.

“Reconocemos la importancia de comenzar con la vacunación para empleados del Departamento de Educación, ante los planes de regreso a clases. Igualmente confiamos en que las universidades sean consideradas en esta u otra próxima fase cercana, por la seguridad y protección de todos”, indicó Bannett. “En busca de la seguridad y protección de todos, nuestro personal docente y no docente está listo para recibir la vacuna contra el COVID-19 tan pronto corresponda, según las fases establecidas por el Departamento de Salud”, añadió en declaraciones escritas.

Los estudiantes universitarios, mayores de 16 años, serían vacunados en la fase 1C, para la cual aún no hay fecha de inicio. Desde marzo, las universidades del país se mantienen dando clases a distancia, aunque la orden ejecutiva vigente para manejar la pandemia permite que se den algunas clases presenciales, particularmente los cursos de laboratorio.

De Jesús señaló que no está claro si los empleados administrativos o de mantenimiento, por ejemplo, serían considerados en la fase 1B. En el caso de las escuelas K-12, esos empleados sí serán vacunados.

La vacunación contra el coronavirus se considera un paso crucial para poner fin a la pandemia, pero no es obligatoria. Asimismo, el limitado inventario disponible a nivel mundial hace necesario establecer prioridades sobre quién y cuándo recibirá primero la inoculación.

“(En la Universidad Interamericana) hemos articulado un plan minucioso para cubrir todos los procedimientos y protocolos necesarios con el objetivo de vacunar al personal docente y no docente de la institución durante la fase 1-B, así como a nuestros estudiantes durante la fase 1-C. Como parte de la logística establecida, se abrirán, de manera paulatina, centros de vacunación en todos los recintos”, señaló Fernós en declaraciones escritas.

El interés por la vacuna ha sido alto en el país. De Jesús destacó que el mes pasado lanzaron una encuesta cibernética para auscultar cuántos de sus empleados estarían dispuestos a recibir la vacuna. En las primeras dos horas, el 85% de sus trabajadores expresaron su interés en vacunarse.

Ante esto, la UAGM prevé establecer su propio centro para vacunar a su personal, para lo cual sometieron una propuesta ante los CDC. La propuesta además incluye ampliar la cantidad de centros de vacunación para poder vacunar a sus estudiantes y, si es autorizado, a miembros de la comunidad en la fase 2, explicó De Jesús.

Por su parte, la Universidad de Puerto Rico (UPR) también lanzó el miércoles su propia encuesta para los empleados, anunció el presidente universitario, Jorge Haddock Acevedo.

“Tomamos medidas proactivas para prevenir el contagio entre nuestros estudiantes y empleados. Como primer paso, y siguiendo las recomendaciones de las autoridades de salud, comenzamos a identificar al personal docente y no docente interesado en vacunarse, de manera que podamos facilitar la logística del proceso de vacunación de nuestra población. Estoy confiado que más adelante esta gestión, además de proteger la salud y seguridad, nos permita retomar las clases en la modalidad presencial el próximo semestre que iniciará en agosto del año 2021”, expresó Haddock Acevedo.

La decana interina de Investigación del Recinto de Ciencias Médicas de la UPR, Carmen D. Zorrilla, explicó que necesitan confeccionar el listado de los empleados dispuestos a vacunarse para poder coordinar citas, de modo que operen de forma eficiente los centros de vacunación que se establezcan en coordinación con el Departamento de Salud y la Guardia Nacional.

El Recinto de Ciencias Médicas de la UPR, así como la Universidad Central del Caribe y la Ponce Health Sciences University, son algunos de los centros educativos que ya comenzaron a vacunar a los miembros de sus facultades que son profesionales de la salud, así como estudiantes que atienden pacientes como parte de sus programas de residencia.

“Los profesionales de la salud licenciados que forman parte de nuestro personal ya han comenzado a recibir la vacuna en centros de vacunación cumpliendo los requisitos establecidos en la fase 1-A para profesionales de la salud”, expresó el presidente de la Universidad Carlos Albizu, José Pons Madera.

Eso también incluyó a los profesores de NUC University que son profesionales de enfermería, detalló Bannett.

Aun cuando no ha empezado la vacunación de su personal, la Universidad Inteamericana colabora con el Departamento de Salud y la Guardia Nacional para facilitar la inoculación de personal esencial, destacó Fernós. El recinto de Barranquitas ya se utiliza para la vacunación de profesionales de la salud, indicó.

La vacuna, sin embargo, no significa que se puede bajar la guardia en la lucha contra el coronavirus, sostuvo Pons Madera.

“Continuaremos promoviendo las medidas de distanciamiento físico y el uso de la mascarilla como medidas efectivas para evitar los contagios, aun cuando el personal haya sido vacunado”, indicó el presidente de la Albizu.

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