Wanda Vázquez firma la ley de acoso laboral junto al representante Enrique “Quiquito” Meléndez. (Suministrada)

A partir de hoy, Puerto Rico cuenta con una ley para prohibir y prevenir el acoso laboral en Puerto Rico, estableciendo la política pública necesaria contra el acoso en el escenario laboral.

La gobernadora Wanda Vázquez Garced firmó esta tarde el Proyecto de la Cámara de Representantes 306, medida que define su ámbito de aplicación, procedimientos relacionados, prohibiciones y sanciones.

La primera ejecutiva hizo el anuncio a través de unas declaraciones escritas a los medios, después de firmar la medida junto al representante Enrique “Quiquito” Meléndez, uno de los autores del proyecto, y ofrecer un mensaje difundido en la cuenta de Facebook de La Fortaleza de Puerto Rico.

“El acoso laboral es inaceptable y con esta ley, esperamos tomar medidas rigurosas para establecer una política pública clara en contra de situaciones que victimicen de alguna manera a los empleados. Los ambientes de trabajo deben ser unos libres de acoso y de situaciones que no permitan que las personas puedan ejercer sus funciones cabalmente. La política pública de nuestra administración es que la dignidad del ser humano es inviolable”, expresó la gobernadora, quien tildó la medida como “importantísima e histórica”.

El nuevo estatuto aplica tanto a empleados públicos como de la empresa privada. Faculta al Departamento del Trabajo y Recursos Humanos, a la Oficina de Administración y Transformación de los Recursos Humanos del gobierno de Puerto Rico y a las ramas legislativa y judicial a adoptar y promulgar la reglamentación necesaria para administrar y ejecutar las disposiciones de esta ley.

Según lo define la nueva ley, el acoso laboral o “mobbing” se refiere a conducta abusiva verbal, escrita o física de forma reiterada por parte del patrono, sus supervisores o empleados, que esté ajena a los legítimos intereses de la empresa del patrono y sea no deseada por la persona. Además, se entiende que esta conducta atenta contra sus derechos constitucionales protegidos. La misma conlleva una comunicación hostil y desprovista de ética que es administrada de forma sistemática por uno o varios individuos y que, a consecuencia de ello, es arrojado a una situación de soledad e indefensión, a base de acciones de hostigamiento frecuentes y persistentes a lo largo de un prolongado periodo de tiempo.

La gobernadora reiteró que será responsabilidad de todo patrono tomar las medidas necesarias para eliminar y prevenir la ocurrencia del acoso laboral en el lugar de trabajo.

“Esta es una protección adicional para los empleados públicos y privados”, señaló la gobernadora.

Además de Meléndez, los representantes Ángel Peña y Jesús Santa también son coautores de la medida.

“(Hoy) es un momento bien importante porque desde que llegué a la Cámara de Representantes en el 2011, presentamos un proyecto a estos efectos y ahora, nueve años después, lo hemos podido aprobar y convertir en ley. Es una lucha que no es mía, es desde los tiempos de Velda González, Lucy Arce y otros que han presentado diferentes piezas legislativas, pero no se aprobaron. La Gobernadora está hoy firmando la medida más importante de derechos laborales en los pasados 40 años. Así de importante es. Es un día importante para el trabajador puertorriqueño, para tener un ambiente libre de hostigamiento”, manifestó Meléndez durante la firma de la ley.

Este proyecto había sido incluido por la primera ejecutiva hace unas semanas en la convocatoria de la sesión extraordinaria que culminó ayer.

“El proyecto dispone para que el Departamento del Trabajo realice y prepare una reglamentación de manera que los patronos puedan tener una base de como establecer estos protocolos en sus centros de trabajo”, sostuvo la gobernadora.

Por otra parte, la primera ejecutiva anunció que no ha podido atender las medidas relacionadas al aumento salarial de los profesionales de enfermería, tanto a nivel público como privado, ya que la legislatura aún no se las ha enviado.

“(Esta medida) está en proceso de llegar aquí a Fortaleza. No ha llegado, por eso razón todavía no lo hemos podido considerar”, indicó.

No obstante, aseguró que le dará su aprobación.

“Las enfermeras y enfermeros en Puerto Rico son el corazón y la espina dorsal del sistema de cuidado de la salud. Reconocemos que aún falta para poder recompensarles adecuadamente por su trabajo y por los largos turnos que en ocasiones llevan a cabo para cuidar de nuestra salud. Sin embargo, estamos complacidos de poder dar este primer paso para que luego de tantos años, reciban una mejor compensación”, puntualizó.