Lo que debes conocer sobre la peligrosa enfermedad de Wuhan que mantiene al mundo bajo alerta.

Pekín, China - China prohibió a sus ciudadanos salir de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, tratando de controlar el nuevo coronavirus que allí se originó y que ha causado la muerte de al menos 17 personas.

A nivel internacional, cuando se habla de China es común pensar en las grandes ciudades como Pekín o Shanghái, iconos de la modernización de un país cuyo avance económico ha sorprendido al mundo en las últimas décadas, pero pocos piensan en otras megalópolis como Chongqing (30 millones de habitantes) o Chengdu (16 millones).

Hasta estos días, Wuhan no era una ciudad precisamente conocida en el extranjero, pese a que tiene 11 millones de habitantes.

Así pues, la decisión de 'sellar' hoy Wuhan se puede entender mejor con el siguiente paralelismo: sería como cerrar una urbe aún mayor que Nueva York (8.4 millones de habitantes) en un 23 de diciembre, justo antes de la Nochebuena.

"No hay precedentes en China desde 1949 (año de la fundación de la República Popular), ni siquiera durante el SARS en 2003. La gente de Wuhan está haciendo sacrificios", escribió en Twitter el polémico director del diario oficialista Global Times, Hu Xijin.

Y el momento en el que ha surgido este brote no podía haber sido menos oportuno: mañana es la "Nochevieja china", equivalente de la Navidad cristiana al ser el festivo tradicional más importante del año y que precede al día del Año Nuevo lunar, que se celebrará el sábado.

Todo el transporte público en la ciudad quedó suspendido y se cerraron las terminales de salida del aeropuerto y las estaciones de tren. No se especificó si las carreteras también estarían cerradas.

El nuevo coronavirus (cuyo nombre oficial es 2019-nCoV) es similar al que provocó entre 2002 y 2003 una epidemia del síndrome respiratorio agudo y grave (SARS), que dejó en China más de 600 muertos y un mal sabor de boca en la Organización Mundial de la Salud (OMS), que acusó a las autoridades de ocultar información durante aquel brote.

Todas las miradas están puestas ahora en Pekín, que no solo pondrá en práctica lo aprendido en prevención y control durante aquel brote sino que también deberá pasar del dicho al hecho tras años de retórica sobre el refuerzo de la transparencia y la apertura al exterior.

El Ejecutivo defiende que ha informado "de manera oportuna" a nivel nacional e internacional desde que se detectó el brote a finales de diciembre, por ejemplo compartiendo con la OMS la secuencia del genoma del coronavirus en cuanto fue descubierta.

Pero el panorama en 2020 es muy diferente al de hace 17 años, y no solo por el elevado flujo de información derivado de la normalización del uso de internet entre la población y de las redes sociales, sino también porque la China de entonces era un país muy diferente al de ahora.

En 2003 era noticia que más de cien millones de campesinos habían emigrado a áreas urbanas en los anteriores diez años. Hace menos de dos semanas la noticia era que las autoridades esperaban unos 3,000 millones de viajes por la época festiva del Año Nuevo lunar, la considerada mayor migración humana anual en el planeta, en la que participan precisamente muchos de esos campesinos emigrados.

Y es que el PIB per cápita, según datos del Banco Mundial, era entonces de $1,288 dólares, cifra que se ha multiplicado prácticamente por ocho en menos de dos décadas para cruzar en 2019, por primera vez en su historia, la barrera de los $10,000, anunció recientemente el Gobierno.

¿Demasiado tarde?

La pregunta es: ¿se ha cerrado la ciudad a tiempo? Hace más de un mes que comenzaron los primeros casos, la época de viajes del Año Nuevo lunar comenzó el pasado día 10 y las imágenes difundidas hoy por algunos medios locales mostraban largas colas en el aeropuerto y las estaciones de tren de la ciudad, ya que las autoridades anunciaron su cierre siete horas antes de hacerlo efectivo.

Se desconoce cuántas personas se encuentran ahora mismo en la ciudad y cuántas la han abandonado en los últimos días -y en las últimas horas-.

La OMS elogió el "fuerte compromiso" de las autoridades, pero hay gente que no está tan contenta. En Weibo, el usuario Jijia Yunduozi comentaba: "Deberían haber cerrado antes la ciudad, concentrado los recursos médicos nacionales allí y darle prioridad al tratamiento".

Otro usuario llamado Qian Sanriq denunció que la respuesta del Gobierno local "fue poco clara y lenta", y añadió: "Si no cerramos Wuhan, tendremos que cerrar el país en el futuro".

Una incertidumbre añadida -y para la que todavía tampoco hay respuesta- es qué pasará con los que se han quedado en la ciudad, donde los hospitales están desbordados y donde, según circula en redes sociales, los precios de los alimentos ya han comenzado a subir por miedo a un corte de suministros.


💬Ver 0 comentarios