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Líderes estadistas dan por sentado que la emigración de puertorriqueños a Estados Unidos explica que la participación en el pasado plebiscito haya sido la más baja de las consultas de status. (André Kang)

La participación en el plebiscito de este domingo fue marcadamente baja en cada uno de los 78 municipios de la Isla al compararse con la consulta de status que hubo en el 1998, una situación que no se explica con la histórica migración de los puertorriqueños registrada en los últimos años, como han asegurado líderes estadistas.

Alcaldes novoprogresistas aseguraron estar satisfechos con los resultados del evento e insistieron en atribuir la baja participación mayormente a la emigración.

Sin embargo, analistas entrevistados por este diario afirmaron que la baja participación denota la apatía del elector y hasta una posible inacción en los municipios por impulsar la consulta.

Indistintamente de si el municipio es dominado por el Partido Nuevo Progresista o el Partido Popular Democrático, la comparativa refleja bajas que distan dramáticamente del promedio de participación en el plebiscito de 1998. En la consulta de este domingo la participación total fue de 23% mientras que en 1998 fue de 72%.

Aunque el plebiscito más reciente es el del 2012, éste fue el mismo día de la elección general. Por ello, es más acertado comparar la consulta del pasado domingo con la de 1998, porque se celebraron fuera de año electoral. 

La población hábil para ejercer el derecho al voto en 1998 fue de aproximadamente 2,675,000. En el 2016 la población con 18 años o más se estimó en 2,715,435.

No se puede justificar

"La población está disminuyendo, pero es en la población menor de 18 años, que no vota. No es la población adulta", explicó el demógrafo Raúl Figueroa.

"Para justificar con la migración la baja participación en este plebiscito, la baja tendría que ser conforme al por ciento de reducción poblacional que se registra al momento y que ha sido computado por el Negociado federal del Censo. Para que la gente tenga una idea, del 2015 al 2016 la pérdida de población fue de 61,874. Jamás estamos hablando de una cifra que justifique una baja de más de un 50% (en participación)", destacó la también demógrafa Judith Rodríguez.

Figueroa agregó que cada año se pierde entre 1% a 2% de la población, lo que no es cónsono con la ausencia de tanto elector en las urnas. “Esa disminución en participación del 98 para acá no se justifica con la emigración. Es por otros factores externos a los demógrafos porque todavía la población de 18 años o más está cerca de 2.7 millones de habitantes”, apuntó Figueroa.

Ambos profesionales mencionaron que para justificar la baja participación, se podría mirar el registro electoral. Para las elecciones de noviembre de 2016 el registro electoral fue de 2,867,557 según la Comisión Estatal de Elecciones (CEE). Para este plebiscito, es decir seis meses después, el registro fue de 2,260,804, lo que representa una baja de 606,753 personas hábiles para votar.

Sin embargo, tanto Rodríguez como Figueroa recalcaron que esa reducción en el registro electoral no puede ser interpretada como una baja poblacional en solo seis meses.

"No es parámetro. Hay que aceptar la realidad: hay miles de razones por las cuales la gente no fue a votar y los políticos tienen que ver eso", dijo Figueroa.

Rodríguez sostuvo que para que se sostenga una participación electoral en este plebiscito de 23% "la población de personas inscritas debía ser de 1,128,260".

Llamó la atención sobre el impacto que puedan tener los resultados del plebiscito sobre la economía de la Isla al ser presentados en el gobierno federal. Destacó que los resultados pueden ser interpretados como una merma poblacional y, por ende, una baja en las ayudas de beneficencia.

"Esto refleja la madurez política del puertorriqueño donde ya no cree en cualquier quimera que presente un político. La gente está exhausta de la política tradicional donde se promete y se promete y nada sucede. También es obvio que esa dejadez que estaba en el pueblo también tocó a varios alcaldes", señaló el analista político Ignacio Rivera.

No descartó que la crisis económica haya tenido peso en la conciencia del elector. "El factor económico es tu prioridad no la consulta", abundó.

Para el también analista político, Osvaldo Toledo, la apatía electoral obedece a que "hay disgusto con las administraciones municipales por la limitación de los beneficios y el alza en costo. Por ejemplo, la basura que no se cobraba, la reducción de jornada, la eliminación de trabajo y el posible aumento en contribuciones sobre la propiedad".

Los alcaldes insisten

Pero alcaldes penepés consultados aprovecharon para hablar de la emigración y la poca pasión que puede levantar un plebiscito versus otro tipo de evento electoral como elementos que incidieron en la participación.

Los números de la CEE muestran que Aibonito tuvo -de entre todos los municipios penepés- la participación más baja. "Tendría que ver los números a la mano para saber cuántos electores inscritos había en el 98 versus los de ahora. Estoy satisfecho en el sentido de que no me remonto al 98, cuando yo ni siquiera era el alcalde", dijo el alcalde de Aibonito, William "Willie" Alicea Pérez.

"Me parece que es una excelente participación y evidencia la convicción del pueblo toabajeño considerando, en el caso de Toa Baja, todas las situaciones particulares que tiene con su crisis fiscal. La gente no hizo paralelismos. En Toa Baja somos un municipio estadista", señaló el alcalde de ese pueblo, Bernardo Márquez.

El alcalde de Yauco, Ángel Torres Ortiz y la alcaldesa de Ponce, María Mayita Meléndez, descansaron en la emigración como la causa para la baja en la participación. Ambos municipios están golpeados por la crisis fiscal y han recurrido al recorte de jornada.

"El 97% (de apoyo) fue para la estadidad. El 22% de participación... cuando en Ponce has tenido desde 2006 un decrecimiento de población. Se han ido más de 25,000personas. La lucha por la estadidad continúa y no vamos a pedir permiso", apuntó Meléndez.

Para los alcaldes de Aguadilla y Ceiba, Carlos Méndez y Ángelo Cruz la campaña que hicieron por la estadidad rindió frutos.

Dijeron que otro elemento que influyó fue que no se trataba de un evento electoral regular por lo que no hubo una competencia igual a una elección general o una primaria.

"Estoy satisfecho, claro que sí. Sacamos casi 2,000 personas a votar en un evento con mucho traspiés desde el principio", afirmó el alcalde de Ceiba.


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