Grupos religiosos se manifestaron el sábado a favor de restringir el aborto y el proyecto de Libertad Religiosa. (semisquare-x3)
Grupos religiosos se manifestaron el sábado a favor de restringir el aborto y el proyecto de Libertad Religiosa. (Vanessa Serra Díaz)

El representante del Partido Nuevo Progresista (PNP) José “Quiquito” Meléndez aún no puede digerir el reversazo del senador Miguel Romero en torno al Proyecto del Senado 950, que busca regular el aborto para menores de edad y que fue vetado por el gobernador Ricardo Rosselló Nevares.

En un principio, Romero favoreció la medida, pero luego se negó a ir por sobre el veto como lo hizo la Cámara de Representantes, provocando que el Senado no cuente los votos para hacer lo propio.

Meléndez fue uno de los legisladores que asistió hoy, sábado, a la manifestación pacífica realizada por grupos religiosos de diversas denominaciones en las escalinatas del lado norte del Capitolio en contra de los vetos del gobernador a esa medida y al Proyecto de la Cámara de Representantes 1018 de libertad religiosa.

Los religiosos tronaron, además, contra la orden ejecutiva que prohíbe las terapias de conversión.

En cuanto a la medida de libertad religiosa, aún el Senado no ha decidido el curso a seguir.

Pero, para ir por sobre el veto al 950, la Cámara Alta necesita el voto de Romero, quien perdió la presidencia de tres comisiones senatoriales tras su decisión.

Este reiteró que no cambiará su decisión, que ya “fue tomada” y que “las consecuencias fueron asumidas”.

“Todavía no entiendo. Se me hace bien difícil entender cómo el senador Miguel Romero, no solo votó a favor del proyecto, sino que consumió un turno destacando lo bueno y necesario… para luego -por presión de algún grupo o de algún particular- al momento cambiar su posición y decir que no”, sostuvo el representante.

Este le pidió a su homólogo que “reexamine su posición; que vote a favor de esta medida. Esto no es votarle en contra al gobernador, porque yo soy de los que entiendo que, al gobernador, la información que le dieron no era la correcta…”.

“Yo le pasé por encima al veto del gobernador; creo que el senador Romero debería hacer lo mismo”, insistió.

Confesó que el cambio de Romero le dejó un mal sabor. “Eso de yo decir una cosa hoy para mañana decir otra cosa, para después volverlo a cambiar, eso no deja un buen sabor”, mencionó.

Aseguró que el Proyecto 950 está vivo y dijo que “sería una tragedia que… muera finalmente en el trámite legislativo…Yo no descarto que, aunque en esta etapa parezca esto, que el proyecto falleció… en algún momento en lo que resta del cuatrienio, espero, más temprano que tarde, que ocurran las circunstancias para que el Senado pueda pasar por encima del veto”.

De otro lado, el legislador aceptó que muchos no ven con buenos ojos que ellos participen en actividades donde se defienden puntos de vistas particulares.

Además de él, otros legisladores dijeron presente en la manifestación, incluidos Nayda Venegas, autora del Proyecto 950; Jorge “Georgie” Navarro; José Aponte; María Milagros Charbonier; Jackie Rodríguez; Luis Raúl Torres y Wilmarie Leduc, ayudante especial del presidente de la Cámara, Johnny Méndez.

“Se que hay gente que va a cuestionar la presencia de políticos en esto, pero, además de político soy ciudadano… y mi presencia es mi aportación como ciudadano, apoyando la causa. Yo creo en esto. Creo que el Proyecto 950, que aprobamos en Cámara y que nos fuimos por encima del veto del gobernador, no le restringe el derecho a nadie, lo que hace es que recoge la jurisprudencia federal y la pone en un solo documento en Puerto Rico”, mencionó.

Al recordar que defendió el Proyecto 950 “luego que se le hicieron los cambios correspondientes…” calificó el producto final como “bien razonable. Era necesario el consentimiento del padre para que una menor pueda practicarse un aborto…”, sostuvo al indicar que en su caso no favorece el aborto.

Sobre las terapias de conversión, prohibidas por la orden ejecutiva del gobernador, dijo que en la isla hace años no se usan mecanismo como el de “electroshock” -que calificó de maltrato y que está contenido en la ley- y criticó que un médico o líder religioso no pueda conversar con una persona sobre asuntos de orientación sexual.

“Esto no es cuestión de obligar a nadie a cambiar su orientación sexual… pero quitarle el derecho a un padre de orientar a un hijo sobre un asunto tan delicado como éste me parece a mí que es absurdo”, argumentó al cuestionar “quién se supone que cría a los niños, ¿los padres o el Estado?”.


💬Ver 0 comentarios