El alcalde de Barranquitas, Francisco López, es uno de los ejecutivos municipales que ha mostrado preocupación por el proyecto piloto. (semisquare-x3)
El alcalde de Barranquitas, Francisco López, es uno de los ejecutivos municipales que ha mostrado preocupación por el proyecto piloto. (Xavier J. Araújo Berríos)

Aunque entienden que fueron seleccionados por la Junta de Supervisión Fiscal (JSF) en gran medida por su buena administración, algunos de los alcaldes que conforman el proyecto piloto que debe entregar planes fiscales teme que el ente a cargo de las finanzas de isla pretenda tomar control de sus respectivas finanzas

“Varios alcaldes nos hemos comunicado y obviamente la preocupación es la misma: hasta dónde ellos (los miembros de la JSF) van a llegar con el control y quién establece la política pública de los municipios de ahora en adelante una vez que Promesa está entrando en los municipios”, dijo el alcalde de Barranquitas, Francisco “Paco” López

Los municipios seleccionados para el proyecto piloto son Aibonito, Barranquitas, Camuy, Cidra, Comerío, Isabela, Orocovis, Quebradillas, San Sebastián y Villalba. También el Centro de Recaudación de Ingresos Municipales (CRIM) formará parte del proyecto piloto. 

“El objetivo es ver de qué forma pueden utilizar el modelo de estos municipios para replicar a otros municipios y fortalecerlos. Con el CRIM es un ente que lo que hace es proveerle los recursos a los municipios. El CRIM desde el día uno estaba cubierto por la Ley Promesa”, dijo el alcalde de Cidra y presidente de la Junta Directiva del CRIM, Javier Carrasquillo.  

Por el momento, los alcaldes entrevistados por El Nuevo Día se mostraron confiados en que la selección hecha por la JSF está determinada en las ejecutorias de estos diez municipios. Solo dos de estos ayuntamientos tienen déficit (Villalba por los pasados diez años y Cidra, que aunque cierra el año con superávit carga con un déficit acumulado de $1.6 millones). 

“La Junta de Control Fiscal nos reconoce como ejemplo de buena administración pública”, dijo el alcalde de Isabela, Carlos Delgado Altieri

Sin embargo, tanto el alcalde de Villalba, Luis Javier Hernández Ortiz, como el de San Sebastián, Javier Jiménez, advirtieron que no darán paso a medidas de austeridad en sus municipios.

“Si esto conlleva el que tenga que despedir empleados o eliminar servicios esenciales para nuestra gente, no lo voy a acatar y más aún cuando somos un municipio muy prudente en el manejo de las finanzas. Tengo un presupuesto con un superávit acumulado de $7.8 millones”, sentenció el alcalde de San Sebastián. 

“El que me vayan a maltratar a mi gente -en un municipio que ha sido bien administrado- no lo voy a permitir pase lo que pase. Que vayan al tribunal dondequiera, pero yo no lo voy a permitir”, añadió.

De inmediato, la única instrucción que tienen los alcaldes es que deberán trabajar en un plan fiscal y que se les solicitará información financiera así como proyecciones, dijeron. 

“Nosotros estamos, como municipio, preparados para recibir auditorías, monitorías. Esta es otra más. La consideraría otra más”, afirmo, entretanto, el alcalde de Orocovis, Jesús Colón Berlingeri.

Los alcaldes participarán, la próxima semana, de una sesión de orientación con los miembros de la JSF, cuyo contacto será el exdirector de la desaparecida Oficina del Comisionado de Asuntos Municipales, Robert Rivera, confirmaron el alcalde de Barranquitas y el de Camuy, Edwin García Feliciano

De hecho, para el alcalde de Camuy el ejercicio de analizar iniciativas exitosas en los municipios y buscar soluciones a problemas complejos es un “ejercicio” que debió hacerse hace años con temas como los sistemas de retiro, el salario de los alcaldes y la Contribución en Lugar de Impuesto de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE). 

“Es un ejercicio que los alcaldes debimos hacer hace mucho tiempo, que no necesariamente se está haciendo y que de alguna forma hay que comenzar a hacerlo”, afirmó.


💬Ver 0 comentarios