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Jaresko, quien devengará un salario anual de $625,000, se mudará en el verano a San Juan. (Suministrada)
Jaresko, quien devengará un salario anual de $625,000, se mudará en el verano a San Juan. (Suministrada)

Washington - Dos meses antes de su contratación en Puerto Rico, Natalie Jaresko afirmaba que andaba buscando trabajo.

A tal punto, que -dicen dos fuentes-, Jaresko fue quien se comunicó con la dirección de la Junta de Supervisión Fiscal que controla los asuntos financieros para ofrecer sus servicios.

“Necesito tener un trabajo”, dijo en enero Jaresko, exministra de Finanzas de Ucrania, en una entrevista con David Axelrod (The Axe File), quien fue el principal estratega político del presidente Barack Obama y habló con ella como parte de su tarea como director del Instituto de Asuntos Políticos de la Universidad de Chicago.

Entonces, Jaresko dijo que solo estaba activa como presidenta de la Junta de Síndicos del Instituto Aspen en Kiev, y en el grupo de estudio Atlantic Council. Y pensaba que se quedaría en Kiev, pues aún se veía como agente “de cambio” en Ucrania.

Pero, destacaba que su tiempo en el Ministerio de Finanzas había drenado sus ahorros. El salario como ministra rondó “los $200 mensuales”.

La entrevista con Axelrod, quien de joven fue reportero del Chicago Tribune, permite dar una mirada al nombramiento de la mujer que ahora supervisa directamente al gobierno de Puerto Rico como una especie de secretaria de la Gobernación del supergobierno de la Junta.

Jaresko, de 51 años, es natural del área de Chicago, Illinois, hija de dos refugiados ucranianos que se establecieron en la localidad de Wood Dale, aunque su madre nació en Alemania. Hizo su maestría en Política Pública en la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.

Una vez que finalizó sus estudios, fue a trabajar a la oficina sobre asuntos de Rusia en el Departamento de Estado de Estados Unidos, donde se comenzaban a diseñar las relaciones económicas entre ambos países.

En aquella época (1989 a 1992), que coincide con el derrumbe de la Unión Soviética, viajaba con frecuencia a Rusia y Kazijistán. “No teníamos relación con Ucrania”, dijo.

A Ucrania llegó en 1992 como jefa de la Sección de Economía de la embajada de Estados Unidos en Kiev, durante la presidencia de George Bush, padre.

Aunque buscó trabajo en el Concilio de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, bajo la presidencia de Bill Clinton, terminó administrando el “Western NIS Enterprise Fund”, desde el cual mantuvo una activa relación con la Agencia Internacional de Desarrollo (AID), que le suministró $150 millones para promover al pequeño empresario. Esa continua relación con la AID, indicó el servicio de noticias Bloomberg en marzo de 2015, ha generado “teorías de conspiración”.

Jaresko afirmó que, si se coloca suficiente dinero en manos de los pequeños empresarios, “puedes asegurar la democracia”.

En 2006, creó laempresa Horizon Capital, junto a su exmarido, por la cual llegó a manejar $600 millones en inversiones ucranianas.

Cuando el presidente de Ucrania, Petro Poroshenko, le ofreció la dirección del Ministerio de Finanzas, Jaresko lo consideró una obligación de servicio público. Si alguien no ayudaba a salvar la economía, tampoco se salvarían los negocios privados, dijo.

El rol de Jaresko tuvo como telón de fondo una economía incipiente, tanto del lado productivo como del lado institucional democrático, y una guerra en el este del país que ha dejado más de 6,000 muertos.

El Producto Interno Bruto per cápita de Ucrania ronda los $2,100 -la mitad de República Dominicana-, y el de Puerto Rico, los $28,000, según el Banco Mundial.

Aunque estuvo solo 17 meses en el puesto, Jaresko dijo en la entrevista que está orgullosa de haber ayudado a darle “un vuelco” a la economía de Ucrania, que cuando asumió el Ministerio de Finanzas tenía solo “un par de miles de dólares” en caja.

Ucrania ha tenido entre sus acreedores a Franklin Templeton, Aurelius y Elliot Management, fondos con los que se encontrará en Puerto Rico.

En la entrevista, Jaresko destacó el préstamo de $40,000 millones que obtuvo Ucrania -por medio del Fondo Monetario Internacional (FMI) y con el respaldo de Alemania y Estados Unidos- para mitigar su crisis, un tipo de inyección con la cual no ha contado la Isla.

El último tramo de esa ayuda aún está pendiente, y Jaresko había advertido antes que Ucrania -con una economía emergente- podría necesitar otra inyección de $25,000 millones.

Si el FMI le concediera ese dinero adicional a Ucrania, el rescate que recibiría ese país sería similar al tamaño de la economía de Puerto Rico, medida por el Producto Nacional Bruto.

La deuda de $18,000 millones de Ucrania -un país de 45 millones de personas- se recortó en 20%, mucho menos de la reducción de casi 80% en el servicio de la deuda que ha propuesto la Junta en Puerto Rico.

Bajo el liderato de Jaresko, Ucrania redujo el gasto público del 53% del Producto Interno Bruto al 44%.

En Ucrania, Jaresko sostuvo que fue importante reformar el sistema contributivo y el sector energético, dos retos que tiene por delante Puerto Rico. En Ucrania, agregó, el sector energético ha sido “la más grande fuente de corrupción”.

En Ucrania, Jaresko vivió dos revoluciones y una guerra. Destaca la pasión por la libertad y el nacionalismo de los ucranianos, cuya ciudadanía obtuvo en diciembre de 2014 al aceptar integrarse al gabinete de gobierno. Al hablar de su experiencia en el país de sus padres, Jaresko afirmaba que no podía imaginarse “nada más satisfactorio”.

Jaresko se mudará en el verano a San Juan. Tiene un salario anual de $625,000. También se le pagarán los costos de mudanza, seguridad y chofer, así como un viaje mensual a Kiev, donde mantiene su domicilio y el de sus dos hijas, aunque la mayor va a la Universidad en Chicago.

La periodista Joanisabel González colaboró con este reportaje.