Así se entregó el hombre que, supuestamente, disparó mortalmente a una joven en Fajardo.

El tiempo que ha tomado en arrestar al sospechoso por el asesinato de una mujer en Fajardo se debe a que la Policía no ha logrado ubicarlo físicamente y no a irregularidades en el proceso, opinó el abogado criminalista Harry Padilla.

Arellys Mercado Ríos, de 34 años, fue asesinada el domingo pasado en el muelle de Fajardo y, según las autoridades, desde el lunes los investigadores conocen la identidad del sospechoso, lo que ha levantado críticas y alegaciones de trato privilegiado.

“La impresión que tengo es que si no lo han arrestado, es porque no lo han conseguido físicamente, porque es un arresto cualquiera. Es como cuando hay una orden de arresto en ausencia o cuando en la esfera federal un Gran Jurado emite una orden de arresto y entonces se ejecuta”, sostuvo Padilla.

“Lo que pasa es que no lo han ubicado. La policía usualmente ubica personal en los lugares comunes donde esa persona iría, en lugares comunes, como su casa, trabajo o casa de familiares. Eso es más efectivo cuando se hace poco después del crimen. Después es más posible que la persona se mueva de sitio, y más si tiene la mentalidad de evadir el arresto”, agregó.

El fiscal del distrito de Fajardo, Yamil Juarbe, identificó como Jensen Medina Mercado, de 33 años, al sospechoso del asesinato. Mientras, el abogado de Merdina Mercado, Orlando Cameron, aseguró que su cliente no se está escondiendo y comparecerá al tribunal esta tarde.

Padilla señaló que las decisiones que han tomado las autoridades mientras lo encuentran son las que se toman de ordinario en los casos de sucesos en los que no está presente un policía.

De igual manera opinó el exfiscal y abogado Osvaldo Carlo. Señaló que cuando se trata de una persona que se considera peligrosa porque anda armada, los oficiales tienen “motivos fundados” para arrestar a la persona.

“Si se arresta o en lo que se arresta, se tiene que levantar un expediente, que implica evaluar la prueba, entrevistar (a los testigos) y establecer la identidad del sospechoso identificado por los testigos”, explicó Carlo.

“Es un caso de mucho impacto público y eso ha llevado a que se cuestione el trámite, pero es bastante común lo que está haciendo la fiscalía”, agregó. “En ese impacto público se ha visto la citación como una cortesía, pero no lo es”.

Carlo se refería a la citación que hizo le cursó la Policía al sospechoso a través de su padre, para que compareciera ayer, martes, al cuartel del Cuerpo de Investigación Criminal en Fajardo.

“Entiendo que no lo están haciendo mal. Este proceso lo vemos todo el tiempo. Están levantando el expediente y el fiscal quiere ser cauteloso de que no se viole ningún derecho para que el caso no se caiga. Ahora, estando el caso maduro como se visualiza, pueden arrestarlo tanto pronto lo localicen”, afirmó.

Por su parte, la licenciada Wanda Valentín, presidenta de la Comisión de Derecho Penal del Colegio de Abogados y Abogadas de Puerto Rico, destacó que las autoridades “no pueden dejarse llevar por la presión pública” para someter cargos contra alguien que sea sospechoso de un crimen.

Por esta razón entiende que no necesariamente la Policía tenía que realizar la rueda de confrontación mediante fotos el mismo lunes sin haber intentado localizar al presunto asesino.

“El Ministerio Público tiene su protocolo y una de las gestiones que tiene que hacer es tratar de hacer es comunicarse con la persona, ya sea para detenerlo o para citarlo a entrevista”, señaló Valentín.

“El sospechoso tiene la prerrogativa de ir o no a la citación para entrevista. Si no va, y la Policía tiene la prueba suficiente de forma independiente, pueden ir al tribunal para radicar los cargos en ausencia”, afirmó.


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