El director del CIC de Byamón indicó que no hay suficiente evidencia para adelantar la pesquisa. (Suministrada)

Luego de una semana desde que asesinaron a Alexa, la mujer transgénero cuyo cuerpo fue encontrado en Toa Baja, el director del Cuerpo de Investigación Criminal de Bayamón, Ricardo Haddock, afirmó hoy, sábado, que la Policía no tiene evidencia suficiente como para adelantar la investigación.

Pese a que durante la semana la Uniformada detuvo a tres personas de interés en el caso, Haddock confirmó a El Nuevo Día que ello “no condujo a nada” y que tampoco tienen a ningún sospechoso.

“No tenemos nada. No tenemos sospechosos y toda la ayuda que podamos recibir a través de la línea confidencial (787) 343-2020 será atendida”, aseveró el capitán.

Haddock indicó que, al momento de la entrevista, la Policía solo ha recibido una confidencia de este crimen, pero “no arrojó nada en concreto para beneficio de la pesquisa”.

A preguntas de este diario sobre si han auscultado la posibilidad de solicitar la intervención del Negociado de Investigaciones Federales (FBI, en inglés), el capitán respondió que estaban “trabajando con agencias federales y estatales”.

“No tenemos móviles para continuar desarrollando una pesquisa, necesitamos más evidencia”, insistió.

Sus expresiones contradicen las vertidas esta semana por el secretario de Seguridad Pública, Pedro Janer, quien indicó en un programa televisivo que la Policía está trabajando el caso como un de crimen de odio.

Neulisa “Alexa” Feliciano Ruiz fue asesinada en la noche del domingo pasado en un pastizal en la PR-165 en Toa Baja, en medio de un crimen que fue reportado a través de las redes sociales y que generó la circulación de un vídeo que, presuntamente, muestra el momento del asesinato.

No obstante, el vídeo no ha podido ser validado por las autoridades como que está directamente relacionado con los hechos.

El Nuevo Día supo que la Policía concluyó que el pietaje fue editado para despistar a las autoridades haciendo creer que los atacantes se encontraban a una distancia considerable de la víctima, y así ser descartados como los autores del crimen ya que 10 casquillos calibre nueve milímetros fueron encontrados a una distancia de entre 10 a 12 pies del cuerpo.

De la misma forma, fuentes alegan que se encontraron marcas de un vehículo en un gazebo cercano a donde se recuperó el cadáver, lo que ha llevado a la Policía a teorizar que los individuos entraron al terreno a bordo de un vehículo para acercarse a la víctima. Esa secuencia de eventos no aparece en el vídeo que se hizo viral.

En las imágenes se aprecia una carpa y una persona parecida a Alexa, mientras varios hombres le gritan de forma misógina y despectiva. Uno de ellos dijo que “te vamos a entrar a tiros”. Acto seguido se escuchan, al menos, diez disparos.

Una de las personas de interés detenida esta semana por la Policía, que se pensaba que era el que se escuchó en el vídeo, indicó que junto a otros tres individuos le dispararon a Alexa con rifles de perdigones.

Sin embargo, la investigación preliminar de las autoridades establece que en la escena del asesinato se ocuparon casquillos de pistola calibre 9 milímetros.

Precisamente, la autopsia del Negociado de Ciencias Forenses confirmó que Alexa murió a consecuencia de varias heridas de bala. Recibió disparos en el costado izquierdo, la pierna izquierda, la espalda y un brazo.

El reporte del crimen provocó que la gobernadora Wanda Vázquez Garced sostuviera una reunión de emergencia con el alto mando del Departamento de Seguridad Pública y el Negociado de la Policía de Puerto Rico.

Tras la reunión, Vázquez Garced ofreció una conferencia de prensa en la que indicó que “no se descarta ningún móvil” cuando se le preguntó si el asesinato fue producto de un crimen de odio. Al mismo tiempo, estableció que “la investigación está bastante adelantada”.

Sin embargo, Haddock señaló reiteradamente que no cuentan con material suficiente, pero que “estaremos investigando nuevamente lo que tenemos y esperamos recibir confidencias”.


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