En lo que va de 2019 se han reportado 2,430 vehículos hurtados, según la Policía. (Shutterstock)

Los días en que la Policía encontraba consecutivamente cementerios de autos robados por toda la isla quedaron atrás, pues la nueva modalidad de los maleantes que se dedican a esta práctica es hurtar los vehículos, cometer un crimen y abandonarlos, en su mayoría, en buen estado. 

El capitán Roberto Ramos, director del Negociado de Vehículos Hurtados de la Policía, también explicó que, aunque aún existen organizaciones criminales dedicadas a este delito, las investigaciones de las autoridades apuntan a que cada vez más estos sujetos actúan de forma independiente. 

“Ahora estamos recuperando los carros completos y, en su mayoría, son estos vehículos donde los criminales los están usando para moverse”, detalló. 

Ramos sostuvo que los carros hurtados son los favoritos de los delincuentes para robar, transportar armas ilegales y cometer algunos delitos como asesinatos y asaltos. 

El capitán detalló que una vez incurren en alguna actividad delictiva, abandonan los vehículos en lugares públicos, contrario a una década atrás, donde estos vehículos robados eran encontrados por la Policía en zonas boscosas a través de toda la isla.

Unos carros desmantelados en un bosque en Toa Baja en 2000. (GFR Media)

“Los estacionan frente a lugares cercanos a residencias. También en los residenciales públicos hemos encontrado, en sus alrededores y adentro, carros completos”, sostuvo. 

No obstante, Ramos precisó que aún los delincuentes también roban para vender las piezas de estos vehículos, tal y como era la norma en el pasado. 

El perfil de los delincuentes

Sobre quiénes son los que se dedican a estos delitos, el capitán reveló que mayoritariamente son jóvenes entre las edades de 16 y 30 años, de todas las clases sociales. 

“No son solamente los de los residenciales, no solamente de barriadas, tenemos de urbanizaciones y personas pudientes”, estableció. 

Ramos dijo que las organizaciones criminales les pagan a estos jóvenes para que hurten el auto por su cuenta y bajo su propio riesgo, lo que también representa una nueva modalidad en este tipo de delito. 

“Se sabe que están dando de $600 a $400 por carro. Los muchachos lo están haciendo, como una forma fácil de buscarse el billete, y se ha regado la voz entre los jóvenes y se están dedicando a esto”, indicó el oficial.

Esta realidad se ve reflejada en las estadísticas de la Policía, pues de los 612 arrestos que se han realizado por vehículos hurtados en lo que va de año, 43 son menores de edad. 

Otra de las modalidades que han registrado las autoridades es la desaparición de autos por sus propios dueños, quienes los reportan como hurtados por diversas razones, principalmente económicas. 

“Esto va desde el trasiego de piezas para reparar otros tipos de carros hasta los fraudes de personas que no han podido pagar sus vehículos dado a la situación económica y la situación que están enfrentado el país, y llegan a un cuartel y dicen que se lo robaron”, reveló. 

Aunque esta práctica no es la más común, Ramos reconoció que ha habido un ligero aumento en este tipo de casos que constituyen delito grave. 

Ramos indicó que detectar este fraude es complicado, pero que los investigadores del negociado que dirige han podido dar con los vehículos a través del proceso de entrevista a los dueños.

Algunos puntos clave en estos casos son el atraso en los pagos del financiamiento de sus carros y la desaparición de las llaves. 

“Siguen preguntando y preguntando (los policías) y dan con que la persona tuvo que reportar su vehículo hurtado porque no lo podía pagar. A veces dicen que lo dejaron en ‘x’ lugar y cuando llegamos a ese lugar había cámaras y no aparece que fueron a ese lugar”, describió. 

¿Cuáles son los carros que se llevan? 

Así como los maleantes escogen estratégicamente el lugar de donde robar y dejar los vehículos, también seleccionan los modelos de autos que mejor les funcionan para cometer el delito que estén organizando.

Según Ramos, los modelos de vehículos que más se han robado en la isla en lo que va de 2019 son el Hyundai Accent, el Hyundai Tucson, el Hyundai Elantra, el Toyota Yaris, Toyota Corolla, Kia Soul, la Kia Rio y el Mitsubishi Mirage. Las guagua Toyota Tacoma también comenzaron a figurar en la lista. 

“Son unos carros particulares, fáciles de llevar, de mucha utilidad, con el propósito de que, como son tantos que estás viendo en la calle, se pueden pasar de desapercibidos”, detalló. 

Igualmente, el capitán explicó que los colores que predominan en los carros robados son el blanco y el gris. 

Las estadísticas siguen en aumento

Con las nuevas modalidades de robos también llegó un aumento en este tipo de delitos.

Según las estadísticas de la Policía, en lo que va de 2019 se han reportado 2,430 vehículos hurtados, lo que representan un aumento de 121 en comparación con 2018 a esta misma fecha cuando se habían registrado 2,309 carros robados.

El área policíaca que domina los números de las autoridades es Bayamón con 959 autos robados, seguida de San Juan con 749 y Carolina con 192. Particularmente, una de las áreas más críticas en San Juan es la calle Loíza, donde la Policía estableció un plan especial de vigilancia.

Aunque de este año no hay estadísticas sobre los vehículos recuperados, de los 3,356 que se robaron en 2018, las autoridades lograron recuperar 1,875.

El capitán dijo que esa cifra podría ser mayor por los carros que sí encontraron, pero que no se podían identificar por las condiciones en las que estaban.

Estos números tampoco se alejan de los robos de delitos a mano armada conocidos como carjackings, que en lo que va de año alcanzan los 381, 35 más que en 2018 a esta misma fecha.

Pese a que son delitos diferentes, el oficial indicó que los criminales utilizan las mismas estrategias.

“Es más o menos el mismo ‘modus operandi’ en el sentido de que son organizaciones que se dedicadan a comer esta actividad con el propósito de moverse para cometer sus delitos”, describió.

Precisamente, esta semana la gobernadora Wanda Vázquez dio paso a la creación de un “task force” entre el gobierno estatal y federal para combatir los carjackings que fueron descritos por el secretario de Seguridad Pública, Elmer Román, como una “epidemia”.

Ramos defendió que la Policía está trabajando para bajar estos casos, pero reconoció que ha habido un “boom” (auge) de robos en toda la isla, particularmente en los primeros meses de este año.

Lo que estamos desarrollando en todas las áreas policíacas son planes de trabajos dirigidos a la vigilancia y seguimiento de estas personas que se dedican al trasiego de piezas o a cometer actos criminales. También tenemos patrullajes preventivos y visitas a los talleres de hojalatería que son unos de los sitios donde pueden terminar las piezas de los carros”, indicó.

El capitán señaló que el patrullaje de la Policía se concentra en donde se estén cometiendo los robos de autos e indicó que estos lugares también cambiaron.

La gente piensa que los centros comerciales son el lugar preferido, pues no. Número uno son las urbanizaciones, los barrios y las barriadas y en tercer lugar tenemos los centros comerciales. También los comercios y los centros urbanos”, reveló.

Sobre por qué ahora los lugares residenciales son los favoritos de los maleantes para hurtar los vehículos, Ramos dijo que esto se debe a la gran cantidad de carros que permanecen estacionados en horas de la noche en las calles.

“El consejo que damos es que si los tienen así (fuera de una marquesina), por la necesidad, es que le pongan aditivos, bastones, cadenas y alarmas que hagan la vida de cuadrito a estas personas”, indicó.

Ramos expresó que las pesquisas de la Policía arrojaron que a un delincuente le toma de uno a dos minutos abrir un carro para llevárselo.

“Lo de ellos es rápido, no perder tiempo y que no me cojan. Hemos visto también que cuando ellos se asoman y ven que el carro tiene bastón o cadena, se van y se alejan”, apuntó.


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