La Uniformada identificó al joven David Emanuel Rivera Batiz, quien apareció ejecutado en Santurce, como el asesino de tres policías durante una persecución.

El designado comisionado de la Policía de Puerto Rico, Antonio López Figueroa, confirmó esta tarde que el hombre hallado muerto en Santurce durante la madrugada del martes, identificado como David E. Rivera Batiz, es el asesino del agente de la policía estatal, Luis Marrero Díaz, así como los agentes de la policía municipal Luis Salamán Conde y Eliezer Hernández Cartagena.

Rivera Batiz, de 25 años y residente de Ponce, fue asesinado y su cuerpo se encontró junto con un letrero que leía: “Yo soy el responsable del asesinato de los guardia. Aquí está”.

“Ese fue el individuo que realmente cometió estos hechos, sin duda alguna”, aseveró López Figueroa, en una conferencia, en el Cuartel General, en Hato Rey.

El coronel confirmó que Rivera Batiz pertenecía a la organización criminal conocida como “las FARC” y era uno de los involucrados en el asesinato de Isadora Nieves, conocida como Pinky Curvy. Indicó que el individuo tenía antecedentes penales por vehículos hurtados, Ley de Armas y era sospechoso de varios asesinatos en el área de Ponce.

Ficha policiaca de David E. Rivera Batiz, quien asesinó a tres policías.

López Figueroa explicó que, desde el principio, obtuvieron información de que Rivera Batiz era el responsable de los asesinatos, pero no ofrecieron detalles a la prensa para no afectar la investigación. En cuanto a la posibilidad de que Rivera Batiz tuviese colaboración en el caso de los agentes, dijo que ese ángulo “está bajo investigación y no podemos dar datos relacionados a eso”.

Por su parte, el comisionado auxiliar de investigaciones criminales de la Policía, Rolando Trinidad, relató que obtuvieron evidencia de las cámaras de varios edificios, donde pudieron comprobar que el delincuente tenía tatuajes similares a los que Rivera Batiz tenía en los brazos y una pierna.

Además, hicieron una rueda de confrontación con testigos quienes identificaron al individuo, en fotografías, como el autor de los hechos.

El comisionado designado señaló, por su parte, que la pesquisa continúa abierta y solicitó la cooperación a la ciudadanía para dar con el paradero de Carlos Cotto, conocido como “Wassa” quien es sospechoso de varios asesinatos y otros casos criminales. El nombre de “Wassa” figuró inicialmente como uno de los sospechosos en el caso de los agentes.

No obstante, sostuvo que “en el caso de mis policías, no hay ningún otra persona involucrada en el mismo”.

La Policía continuará con la investigación para hallar al responsable de la muerte de Rivera Batiz. “Toda muerte es importante, ese joven es hijo de alguien”, dijo López Figueroa.

El crimen, que terminó con la vida de los agentes comenzó con un simple choque de vehículos el lunes, en la avenida Roberto Clemente, en la llamada Ciudad de Gigantes.

Rivera Batiz se bajó de uno de los vehículos afectados, con un bulto en mano. Según el relato policial, comenzó a intentar abrir varios vehículos que se encontraban esperando el cambio de luz en la intersección con la avenida 65 Infantería.

“Cuando el policía va camino a verificar la situación, este individuo... saca del bulto un rifle y, sin mediar palabras, comienza a disparar a los policías”, relató López Figueroa.

Fue así que cayó en el suelo el primer oficial, Salamán Conde. Rivera Batiz intentó, a su vez, robar una motora del agente municipal, pero al no lograrlo, le disparó en el suelo al oficial caído. Más adelante, robó un Hyundai Accent blanco, y se escapó por la carretera PR-3 hasta llegar a la avenida Román Baldorioty de Castro.

Ahí, le esperaban varias patrullas adicionales, pero Rivera Batiz abrió fuego contra los agentes y logró rebasar la barricada. Abandonó el carro en la calle Júpiter, y se refugió en el residencial Luis Llorens Torres, adonde llegaron 300 policías esa noche.

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