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William Avilés y Keishla Pérez Biggio en el Tribunal de Bayamón.
William Avilés y Keishla Pérez Biggio en el Tribunal de Bayamón. (Ramón “Tonito” Zayas)

La jueza Milagros Muñiz Mass, del Tribunal de Bayamón, le impuso hoy, miércoles, una fianza de $6.4 millones a Keishla Pérez Biggio, de 29 años, tras encontrarle causa para arresto por todos los cargos por el asesinato de su madrastra, la empresaria Hilda Padilla.

La mujer fue asesinada mientras transitaba por la avenida Los Filtros, en Guaynabo, el pasado 30 de septiembre. En el auto iban sus hijas de 8 y 17 años, quienes no sufrieron heridas.

La vista preliminar será el 5 de diciembre.

La jueza también halló causa para el arresto contra William Avilés, de 21 años, y le impuso una fianza de $5.8 millones. Ambos comparten la mayoría de los cargos al imputársele una conspiración para el asesinato de Padilla.

Los cargos que enfrentan Avilés y Pérez Biggio son: cuatro por apuntar y disparar un arma de fuego; uno por disparar en una vía pública; dos por tentativa de asesinato; y uno por asesinato en primer grado.

Avilés, por su parte, enfrenta dos cargos adicionales por violación por posesión de armas ilegales. Pérez Biggio no enfrenta esos cargos porque tiene permiso legal para armas de fuego.

Avilés y Pérez Biggio salieron esta tarde del Tribunal de Bayamón y no hicieron expresiones.

El abogado de la sospechosa, Carlos Beltrán, indicó que el caso se sometió por la declaración jurada del testimonio de un supuesto asesino confeso.

"Al primero que engañó ese asesino fue a la Policía de Puerto Rico porque evadió a la Justicia", dijo.

La fiscal que vio el caso hoy fue Jessica Correa.

El arresto de ambos se produce luego que el primer sospechoso del crimen, Luis González Martínez, fuera arrestado ayer, martes, en un motel en la PR-1 de Caguas.

A González Martínez se le impuso una fianza de $1.3 millones, la que no pudo pagar. Fue ingresado en el Complejo Correccional de Las Cucharas, en Ponce.

Al hombre se le imputa un cargo por asesinato en primer grado, dos cargos de tentativa de asesinato en primer grado y un cargo por riesgo a la seguridad u orden público al disparar un arma de fuego.

También se radicaron dos cargos por portar y usar armas de fuego sin licencia, cuatro cargos por disparar armas de fuego y un cargo por el comercio ilegal de vehículos y piezas.

Padilla murió tras recibir varios impactos de bala en la cabeza y brazo izquierdo, con detonaciones que los investigadores presumen se realizaron a corta distancia, a través de la puerta del conductor.