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Acevedo Hernández está señalado por corrupción y soborno al aceptar regalías a cambio de absolver al contador público autorizado Lutgardo Acevedo López en un caso de homicidio negligente. (Juan Luis Martínez Pérez)

Manuel Acevedo Hernández se convirtió esta noche en el primer juez estatal en ser encontrado culpable a nivel federal por cargos de corrupción judicial.

Al jurado le tomó apenas dos horas emitir un veredicto de culpabilidad en los dos cargos de conspiración y soborno que enfrentaba el suspendido juez del Tribunal de Aguadilla.

Acevedo Hernández fue implicado en un acuerdo con el contador público autorizado Lutgardo Acevedo López para absolverlo en un caso de homicidio negligente al causar la muerte del guardia de seguridad Félix Babilonia en Moca en 2012 en un accidente automovilístico, a cambio de regalías y favores que le daba a través del intermediario Ángel “Lito Trampa” Román Badillo.

Al escuchar la decisión unánime del jurado, compuesto por cuatro mujeres y ocho hombres, el hoy convicto se quedó tranquilo. Los fiscales José Capó, Timothy Henwood y Peter Mason solicitaron que fuese puesto bajo custodia de los alguaciles federales, ya que fue encontrado culpable y estaba bajo fianza. Su abogado Joseph Laws pidió que se quedara bajo las mismas condiciones de fianza, pero la jueza presidenta del Tribunal Federal en Puerto Rico, Aida M. Delgado Colón, ordenó a alguaciles federales a mantenerlo bajo su custodia, por lo que sería transportado al Centro de Detención Metropolitano (MDC, por sus siglas en inglés), en Guaynabo.

“Él violentó su juramento y el sistema legal… La fiscalía presentó abrumadora evidencia en este caso”, señaló la jueza, quien recordó que Acevedo Hernández se expone a una pena máxima de 10 años de cárcel.

Acevedo Hernández, de 63 años, le dio su teléfono celular y pertenencias a un familiar y fue escoltado fuera de sala por un alguacil federal.

La lectura de sentencia fue pautada para el 20 de abril a las 2:00 p.m.

Fuera de sala, el director del Negociado Federal de Investigaciones (FBI) en Puerto Rico, Carlos Cases, y la jefa de fiscalía federal, Rosa Emilia Rodríguez, se mostraron satisfechos con el veredicto.

“En total menosprecio a su posición, el veterano y hoy convicto juez Manuel Acevedo, con 34 años de experiencia en el estrado, por su avaricia, ambición y borrachera de poder, se dejó influenciar y sobornar por Lutgardo Acevedo, un mequetrefe de poca monta y mala caña”, manifestó Cases.

“Al juez Acevedo poco le importó el sufrimiento de la familia de Félix Babilonia, con tal de convertirse en juez del Tribunal Apelativo. Todo por unos pesitos de aumento en su pensión. Pero hoy, el jurado se encargó de corregir esta injusticia; injusticia de la más baja y sucia que puede ocurrir. Usó su toga, abusó de su poder, de su discreción judicial para sacar absuelto al señor Lutgardo", agregó Cases, quien recordó que en octubre de 2013, anunció la creación de un grupo de trabajo encargado de investigar casos de corrupción judicial.

Aclaró que “la mayoría de los jueces son honestos, pero dos o tres justifican que yo entre a investigarlos”.

Por su parte, Rodríguez envió un mensaje a la ciudadanía en general y advirtió que este caso podría tener secuela.

“Se le hizo justicia a Félix Babilonia. Desgraciadamente, debió ser hace unos años, pero ahora se hizo justicia. Que esto lleve un mensaje a la ciudadanía que si un juez del sistema de justicia puede salir culpable, que se cuiden porque cualquiera puede salir culpable, de haber la evidencia”, indicó Rodríguez.

“Manténganse en sintonía”, añadió Rodríguez cuando se le preguntó si podrían haber otros implicados en este caso.

El abogado Laws no emitió comentarios a la prensa. Durante su argumentación final, su posición era que su representado no sabía del acuerdo, dado a que fue una “construcción” de Román Badillo, catalogando el caso como uno de las “tres L’s: Lito, lies (mentiras) y Lutgardo”. Describió a su cliente como “jíbaro, campechano, humilde, tímido, ignorante”, mientras que a Román Badillo lo catalogó como “tramposo, vulgar, rata, serpiente, actor”.

Acevedo Hernández fue acusado por llegar a un acuerdo con Acevedo López para que lo beneficiara en el caso de homicidio negligente, lo que hizo el 27 de marzo de 2013 al encontrarlo no culpable. Antes y durante el juicio, el contador usó a Román Badillo como intermediario entre ellos y la defensa del entonces acusado, compuesta por los abogados Harry Padilla y Mayra López Mulero. Según éste testificó, Acevedo López le depositaba dinero a su cuenta para que sacara al entonces juez a comer y a beber -lo que dijo hacían de miércoles a domingo todas las semanas-; saldó una deuda de $3,700 en el Departamento de Hacienda; pagó materiales de remodelación de un garaje; le regaló una motora de $1,200; además de yuntas y relojes que luego fueron encontrados en la casa del exjuez en el allanamiento que el FBI hizo el 14 de abril de 2014.

Como parte del esquema, Acevedo López ayudaría al entonces juez a cumplir su “sueño” de retirarse como juez del Tribunal de Apelaciones usando sus contactos políticos y del recaudador del Partido Popular Democrático Anaudi Hernández, lo que no se concretó.

Acevedo López llegó a un acuerdo con la fiscalía e hizo alegación de culpabilidad a cambio de una sentencia recomendada de entre tres años y ocho meses y cuatro años y ocho meses. Román Badillo hizo lo propio y la pena recomendada en su caso es de hasta tres años y ocho meses. Ambos cooperan con las autoridades y están en espera de fecha de lectura de sentencia.

Acevedo Hernández se expone a una pena máxima de 10 años.