La jueza sostuvo que no ha recibido un mandato del Tribunal de Apelaciones para que sean ingresados de inmediato.

Los dos convictos por la llamada “masacre de Trujillo Alto”, Antonio Ramos Cruz y Juan Carlos Meléndez Serrano, continuarán libres bajo fianza, después de que la jueza Gretchka Curbelo Del Valle determinara hoy que no ha recibido un mandato del Tribunal de Apelaciones para que sean ingresados de inmediato.

Jueza no ordena ingreso de los convictos por la llamada masacre de Trujillo Alto

Jueza no ordena ingreso de los convictos por la llamada masacre de Trujillo Alto porque no ha recibido mandato del Tribunal de Apelaciones para revocar la fianza.

Posted by El Nuevo Día on Thursday, March 14, 2019

“Hasta que el mandato no sea recibido, esta sala no tiene jurisdicción”, resolvió Curbelo Del Valle, durante una vista celebrada esta tarde en el Centro Judicial de Carolina.

La vista se llevó a cabo luego de que el Tribunal de Apelaciones emitiera hoy una sentencia que enmendaba una de ayer, cuando revocó la decisión de un nuevo juicio que otra jueza había determinado previamente, a la luz de nueva evidencia científica en el caso del asesinato de Haydee Maymí y sus dos hijos en 1989.

En la orden enmendada hoy, el Tribunal de Apelaciones eliminó la referencia a la revocación de la “fianza en apelación” debido a que ambos no estaban en libertad esperando por una apelación, sino en espera del nuevo juicio.

El último párrafo de la sentencia enmendada añade que dejan sin efecto “la fianza tramitada a través del Programa de Servicios con Antelación a Juicio o cualquier otra fianza o garantía solicitada por los recurridos en el proceso relacionado a la solicitud de nuevo juicio”.

“En consecuencia, se ordena el ingreso inmediato de los recurridos, Antonio Ramos Cruz y Juan Carlos Meléndez Serrano a la institución carcelaria correspondiente”, afirmó.

Durante la vista, uno de los abogados de la defensa, Juan Matos de Juan argumentó que no procedía el ingreso porque todavía estaban dentro del periodo disponible para solicitar una reconsideración del fallo al Tribunal de Apelaciones o de acudir al Tribunal Supremo de Puerto Rico.

“Cuando un tribunal de apelaciones da una decisión tiene que bajar una orden al tribunal que lo recibe abajo. En este caso no se ha recibido, por lo tanto, este tribunal no tiene jurisdicción todavía y la juez así lo acogió”, abundó Matos de Juan, tras salir de la sala, donde anticipó que pronto radicarán la reconsideración al fallo en contra del nuevo juicio.

Por su parte, el fiscal Yamil Juarbe afirmó que la jueza no tenía discreción porque había una orden expresa de un tribunal de mayor jerarquía para que fueran ingresados.

Después de un receso de cerca de diez minutos que decretó para estudiar la orden recibida por el Tribunal de Apelaciones cuando iniciaba la vista, la jueza hizo alusión a la regla 214 de las Reglas el Procedimiento Criminal para determinar que no procedía aplicar la orden de inmediato.

Leyó que “treinta días después de haberse archivado en autos la notificación de la sentencia dictada en apelación o certiorari, se devolverá al Tribunal de Primera Instancia todo el expediente de apelación unido al mandato, a menos que se hubiere concedido o esté pendiente de resolución una solicitud de reconsideración o una petición de certiorari ante el Tribunal Supremo, o a menos que de otro modo se ordenare por el Tribunal de Circuito de Apelaciones o por el Tribunal Supremo”.

“Después de haberse remitido el mandato, el Tribunal de Primera Instancia librará todas las demás órdenes que sean necesarias para la ejecución de la sentencia”, leyó la jueza, citando de un libro en sus manos desde el estrado.

“Tienen que seguir bajo las mismas condiciones de fianza”, acotó.

A su salida de la sala, las emociones afloraron, tanto de parte de los implicados en el caso, como de parte de la familia de las víctimas.

“Sigo confiando en la justicia”, expresó Ramos Cruz. “Sé que la justicia va a brillar a nuestro favor en cualquier momento”.

“Es una oportunidad de darle siempre Gracias a Dios y de que en algún momento todos verán la justicia divina”, agregó.

A su vez, Meléndez Ramos manifestó que está “conforme. Sé que la justicia de Dios va a brillar”.

“Todo está en manos del Señor”, añadió. “La verdad, tarde o temprano, va a salir y todo esto se va a aclarar”.

Mientras, Juarbe solicitó al tribunal las minutas de la vista para someter una apelación al dictamen de hoy.

A su salida de la sala, acompañaba Haydée Rodríguez, madre de la víctima.

“Todos estos procesos de los últimos años han sido intensos y procesos en los que nunca se ha pensado en las víctimas del delito”, dijo Juarbe. “Esta dama que tengo aquí al lado es una de las víctimas de delito y tantas otras más, que la única voz que tienen es el Ministerio Público”.

“Por eso estamos aquí con pasión exigiéndole a la juez que cumpla con el mandato y con la orden que le ha dado un tribunal, que incluso se la ha enmendado en el día de hoy y se niega a cumplir con la orden del tribunal de mayor jerarquía”.

Insistió en que “la orden (enmendada) fue a los efectos de aclarar que no se estaba dejando sin efecto una orden en apelación, sino más bien los servicios de la fianza diferida. Qué más hay que esperar, qué más hay que recibir cuando la orden es más que clara: ingreso inmediato a la cárcel”.

“Vamos a darle paz y tranquilidad a esta familia, que tanto lo necesita”, reclamó el fiscal.

Para Rodríguez, todo este proceso ha representado “volver a empezar desde cero”.

“No es justo”, lamentó. “Esos eran mis dos nietos… y mi hija… para mí mis hijos eran lo primordial. Perderla en la forma que la perdí… cada vez que pienso en cómo la apuñalaron y como mataron a esos dos nenes… como dejaron morir a la nena en el piso”.

“Cómo es que dicen (que son inocentes) si estuvieron ellos metidos en esa casa como tres días limpiando y haciendo todo para que no salieran…”, cuestionó. “Uno no pretende que nadie inocente esté en la cárcel, pero si a la hora que la mataron, ellos eran los que estaban allí, pues quién la mató”.

“Ellos fueron. No tengo duda”, afirmó. “Sé que la justicia ha obrado bien. Esperaba que ya hoy estuvieran metidos en la cárcel”.


💬Ver 0 comentarios