La continuación de la vista preliminar fue señalada para el 27 de septiembre y el 18 de octubre.
La continuación de la vista preliminar fue señalada para el 27 de septiembre y el 18 de octubre. (Xavier J. Araújo Berríos)

El doctor Carlos Alfonso, el médico de emergencias que atendió al niño de dos años Caleb Soto en el hospital Ryder de Humacao tras ser transportado por su madre y padrastro luego de una supuesta caída, indicó hoy, martes, en la sala de la jueza Yaritza Carrasquillo Aponte, del Tribunal de Humacao, que no podía entender cómo el cuerpo del menor menor había acumulado tantos golpes y hematomas.

El galeno fue el segundo testigo presentado por el ministerio público en el segundo día de vista preliminar contra Jonathan Hernández Molina, padrastro del menor, y Lilliam García Ríos, madre de Soto, imputados de asesinato en primer grado, maltrato de un menor y destrucción de evidencia por la muerte del niño.

La fiscal Sandra Cortés Rodríguez indicó, en entrevista con WALO Radio, que Alfaro declaró ante la magistrada Carrasquillo Aponte que no podía salir de su asombro por los hematomas que encontró en el cuerpo del menor de dos años cuando trató de revivirlo el pasado 29 de julio de 2021.

Ese día, Hernández Molina y García Ríos indicaron a los médicos que el niño sufrió una caída, pero el personal del hospital activó su protocolo de maltrato de menores al encontrar que los golpes y hematomas no eran consistentes con una caída.

Luego, García Ríos supuestamente admitió ante agentes de la Policía que Hernández Molina golpeó al niño y que lo había sometido a un patrón de abuso desde el 26 de julio. El ministerio público, en última instancia, también radicó cargos contra García Ríos porque, según salió a relucir en la vista de radicación de cargos del 30 de julio, también participó en la golpiza propinada al niño.

La autopsia realizada por el patólogo Carlos Chávez Arias, del Instituto de Ciencias Forenses (ICF), encontró que el menor murió producto de trauma craneal y cervical severos.

Hernández Molina y García Ríos se encuentran sumariados tras no prestar la fianza global de $2.2 millones impuesta a cada uno el 30 de julio por el juez Luis Rivera Velázquez.

“Yo fui la fiscal que trabajó la escena y fue el tipo de escena que nadie quisiera trabajar. Si las fotos impactaron (las 38 fotos sometidas como evidencia), el haber visto el cuerpo en persona fue desgarrador”, indicó la fiscal Cortés Rodríguez.

En el primer día de vista preliminar prestó testimonio la agente de Servicios Técnicos de la Policía, Itzia Pérez, quien trabajó la escena. Hoy, martes, testificó Alfaro, pero el proceso no se completó. La magistrada Carrasquillo Aponte designó las fechas del 27 de septiembre y el 18 de octubre para continuar con el proceso en el cual se decidirá si los imputados enfrentarán o no un juicio.

El Nuevo Día solicitó entrevistar a las fiscales Melissa Díaz Meléndez y Cortés Rodríguez, pero no estuvieron disponibles.

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